Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

EL CABALLERO GAUCHO , FAROL QUE NO SE APAGA

A sus 85 años, después de 13 hijos, 20 nietos y 5 bisnietos, Luis Angel Ramírez Saldarriaga aún tiene arrestos para pensar en componer canciones, grabar un disco compacto y realizar una gira artística por Estados Unidos y Europa.

A sus 85 años, después de 13 hijos, 20 nietos y 5 bisnietos, Luis Angel Ramírez Saldarriaga aún tiene arrestos para pensar en componer canciones, grabar un disco compacto y realizar una gira artística por Estados Unidos y Europa.

Es El caballero gaucho , el mismo que en su vida artística quería ser Luis, el Cantor , remoquete del que se burló el maestro Luis Carlos González, que tras escucharlo en un ensayo no dudó de su calidad interpretativa y le puso el nombre que le daría fama en Colombia y en el exterior.

De argentino no tiene un solo pelo. Pero cuando comenzó a cantar en su Pereira natal estaba en boga Agustín Magaldi con sus tangos y milongas y quiso imitarlo.

Mario Arango, el hombre de radio que lo descubrió en un taller de ebanistería en 1946, cuando tarareaba canciones mientras pulía la madera, le aconsejó no imitar a nadie porque tenía una voz especial. Ramírez oyó el consejo, cultivó su propia voz y ese mismo día firmó con él un contrato para presentarse en la Voz de Pereira.

De los cantantes argentinos adoptó las historias que cuentan las miserias de la vida, las que hacen llorar a los borrachos, como el Viejo Farol, Viejo Juguete, Cuando llora un hombre, Alma de Mujer, Lejos del Tambo y otras decenas de canciones. Por eso a sus canciones las identifican como música de cantina, aunque tiene tangos, fox y milongas.

Algunas de sus letras se basan en vivencias personales. Una de las más trágicas es Viejo juguete, la compuso en tan solo 20 minutos: ...Desde una terraza / el hijo de un rico a la calle arrojó / un juguete viejo que no le importaba / y el niñito pobre hacia aquel corrió / un grito de muerte se escuchó en la calle / y el ruido estridente de un carro se oyó / Y el muchachito casi agonizante / que por un juguete su vida perdió ... Adiós Madre mía me voy para el cielo / donde mil juguetes muy lindos tendré...

Sus canciones reposan en unos 60 long plays (LP), que le han merecido varios discos de oro y de platino por el volumen de ventas. En la mayoría de las carátulas aparece su figura con un fino bigote, tez trigueña y cabello negro ondulado y una guitarra en sus manos.

Su aceptación no es sólo en los estratos populares. Una vez el presidente César Gaviria lo invitó a una presentación en Palacio y sus giras lo llevaron a escenarios de Londres, París, Madrid, Caracas, Panamá y Estados Unidos.

No bebo, ni fumo.

Pese a su fama, su vida ha sido mesurada. El público toma, se emborracha y llora con mis canciones. Se relaciona mi estilo con una vida de bohemia y licor, pero en realidad no bebo, ni fumo , explica.

Por su nombre de pila no lo conocen ni sus vecinos de calle en La Virginia, municipio risaraldense de 50.000 habitantes a orillas del río Cauca, donde vive contento porque tiene el aprecio de la gente, puede montar bicicleta, caminar, conversar con sus amigos y recibir visitas.

Casado hace 23 años con Esperanza Rojas, tiene una hija de 22 años, la menor de sus 13 hijos. Los otros 12 son de sus dos matrimonios anteriores. Sus ex esposas fallecieron.

De sus hijos sólo Orlando y Luz Elena heredaron su gusto por la música. El fue asesinado por la guerrilla del Quintín Lame, en el Cauca, donde prestaba servicio como Policía. Ella vive en Bogotá y hace parte de un mariachi.

Agradece a la música la oportunidad de ayudarles con vivienda a sus hijos.

En sus 50 años como artista ha visto la evolución de la industria. A Tito Cortés, Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo y a mí nos tocó el sistema de un solo micrófono que se alternaba del cantante a la guitarra. Eran tres acetatos y tres errores paraban la grabación. Ahora se edita. En sitios y días diferentes se pueden hacer mezclas. La guitarra eléctrica permite mayor vibración, el láser da un sonido perfecto y en el acetato se escucha el arrastre , anota.

Opina que los medios, en especial la televisión, ayudan a que surjan nuevas figuras, pero igual saturan a los televidentes y los artistas desaparecen con la misma velocidad con que llegaron.

Esta no ha sido su historia. El Caballero Gaucho sigue vigente y los jóvenes no se pierden sus conciertos. Parece, como dice su canción, un viejo farol que no se apaga.

El caballero repite.

Viejo Farol, la canción que le dio fama, es uno de los pocos éxitos que no ha escrito. Es inspiración de un amigo, amputado de ambas manos, que la escribió a lápiz con sus labios. Cincuenta y cuatro años después de grabada, es la que pide el público en cada presentación. Amor Indio es otro de sus éxitos.

Besos por costumbre es la canción que se perfila para sonar fuerte en los próximos meses y que ya se escucha en emisoras y establecimientos.

Sus canciones aparecen en LP en mano a mano con Julio Jaramillo, Los Cuyos, Olimpo Cárdenas y Tito Cortés. Entre otras grandes figuras, alternó con Daniel Santos.

FOTO:.

EL ARTISTA tuvo 13 hijos, que le dieron 20 nietos y cinco bisnietos. Vive en La Virginia Risaralda, donde monta en bicicleta con tranquilidad.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
17 de marzo de 2002
Autor
IVAN NOGUERA Y. Corresponsal EL TIEMPO

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad