PETRONA Y TOTÓ, EL FOLCLOR EN LOS GRAMMY

PETRONA Y TOTÓ, EL FOLCLOR EN LOS GRAMMY

Petrona Martínez, de 63 años, y Totó La Momposina, de 70, representan a la Colombia profunda y rural en un certamen musical principalmente urbano, en el que predominan las fusiones pop y rock. Compiten, al lado de Shakira, Juanes, Carlos Vives, Cabas, Charlie Zaa y Kike Santander, entre otros, por un Premio Grammy Latino.

15 de septiembre de 2002, 05:00 am

Petrona Martínez, de 63 años, y Totó La Momposina, de 70, representan a la Colombia profunda y rural en un certamen musical principalmente urbano, en el que predominan las fusiones pop y rock. Compiten, al lado de Shakira, Juanes, Carlos Vives, Cabas, Charlie Zaa y Kike Santander, entre otros, por un Premio Grammy Latino.

Ambas recibieron la música por herencia. El padre de Sonia Bazanta-Totó La Momposina era percusionista. Su madre, Livia Vides, le transmitió el estilo de las cantadoras de Bolívar y el Magdalena. Por su parte, Petrona, que sobresale entre las cantadoras por su habilidad para componer, dice que su misión es conservar la música que le dejaron sus antepasados y está muy segura de que su hija Joselina Llerena es la indicada para continuar su tradición.

En 1998, Petrona salió de su casa en Malagana (Bolívar), para tomar el viaje en bus más largo de su vida, con rumbo a Bogotá. Fue presentada ante el público como La reina del bullerengue . Hasta hacía poco, la cantadora guardaba el repertorio total de sus canciones únicamente en su memoria. No las escribía, ni las registraba. Pero tenía un disco editado por Radio Francia, a partir de la banda sonora de un documental, titulado Le bullerengue. Llegaba a la capital para enfrentar el mundo de los manejadores, las agendas de entrevistas y las presentaciones ante personas distintas del público costeño que la aplaudía desde 1981, cuando formó su primer grupo.

En ese entonces, Totó ya reinaba en los escenarios europeos, a la cabeza de lo que se clasifica como world music. Había pasado por el conservatorio de la Universidad Nacional y tenía su agrupación desde 1968, llevaba media vida investigando el folclor y recolectando danzas y cantos afrocaribeños. Se había graduado en historia de las danzas en La Sorbona, de París, durante los años 80, y realizado varias giras de conciertos por el Viejo Continente. Estaba por grabar Pacantó, el disco por el que ahora compite por el Grammy Latino en la categoría de mejor álbum tropical tradicional. Además, se empeñaba en promover otros artistas tradicionales.

Yo la conocí a ella -recuerda Totó de Petrona- porque estaba en Bogotá y no tenía dónde presentarse. Yo tenía dos noches en el Teatro La Candelaria y me preguntaron si le daba un espacio. Yo la presenté un día y ella me presentó al día siguiente. Porque así tenía que ser .

Las dos señoras siguieron en contacto. La ayudé -agrega Totó a encontrar una buena persona que la representara, porque la gente del campo cree que todo el mundo es sano .

Por su parte, Petrona invitó a Totó a la grabación del disco Bonito que canta. Le hicimos la invitación a través de Rafael Ramos, mi manager cuenta Petrona . Ella estuvo viniendo a dónde me quedaba, en Bristol (Inglaterra). Yo la invitaba al almuerzo y, mientras tanto, practicábamos las frases que ella decía y las que yo podía contestar. Nos seguimos encontrando. La mamá de ella trae mensajes para mí .

No se encontrarán en los Grammy. Ninguna de las dos asistirá a la ceremonia. Petrona, que estaba en Bélgica cuando se conocieron las nominaciones, vino a saber que los premios existían con el revuelo de los medios, debido a su presencia en la lista de candidatos a mejor álbum folclórico.

Totó dice haberse enterado tarde. No estaba pendiente de eso concluye Totó , porque trabajo por amor a la música. Si me nominaron, bienvenido sea, pero nada más. Mi misión es decirle al pueblo colombiano que existe la música tradicional. Siempre dije que no solo existía Totó como cantadora, sino que había muchas más. Me tocó abrir las puertas para que los demás tuvieran el camino más fácil. Petrona hace su trabajo como chalupera y como ella hay muchas, solo que le tocó salir a la luz. No es más nada. No hay competencia, sino que ella está continuando el camino que una limpió .

Avatares de Petrona.

Para qué le voy a mentir. Si le dijera que fui a un colegio, me preguntaría cuál y yo no sabría que decirle cuenta Petrona . Por mí misma aprendí a firmar mi nombre y a medio leer .

Aunque no ha dejado su casa en Bolívar, la cantadora se ha comunicado con el público europeo a través de la música.

Como ellos hablan su lengua explica , no los entiendo. Pero encontré el modo de decirles que el huevo frito estaba medio crudón y que así no me gustaba. En el escenario, los europeos son cálidos. Puede que no entiendan lo que yo hablo, pero el retetetetén de los tambores y el movimiento de bailar los entusiasma. Es que cuando oigo ese tambor que suena atrás de mí, el tambor me llama, me da un embrujo con ganas de cantar y bailar, y la gente se pega de la emoción que tengo .

Petrona admite haber sido tentada por lo comercial , pero asegura que no fue capaz de ceder tanto. Cuando grabé el disco La vida vale la pena (1999) cuenta , el dueño del sonido quiso recortarme a la mitad un bullerengue que se llama Cangrejito. Yo le dije: entonces me lo saca porque es una reliquia de mi abuela, mi bisabuela, mi tatarabuela y mis compañeras bullerengueras. Yo lo recogí de mis antepasados y lo quiero grabar completo . Todavía no lo grabo. Quizás en el próximo. Por eso decidí abrirme del comercio, porque le viven quitando a uno las ganas de componer. Uno compone un tema con un sabor y ellos le van quitando la letra y a mí me gustan las cosas auténticas .

Totó, la vida por el folclor.

Trabajamos la música tradicional -dice Totó-. Y esa no tiene fronteras, porque no hacemos música para ponerla de moda, sencillamente, siempre lo está . Desde Londres (Inglaterra), la cantadora habló con EL TIEMPO.

Qué opina de las fusiones entre folclor, pop y rock?.

Pienso que cada artista vino a trascender y a hacer su trabajo de acuerdo con conceptos individuales, porque cada quien toma su ruta. Yo lo hago de otra manera porque tengo otra filosofía. Pienso que el folclor es universal.

Los artistas pop admiten que el folclor es su fortaleza. Cómo analiza eso?.

Las raíces son las raíces. No eres celta, ni europeo. Eres colombiano y tienes que tocar lo tuyo. Pero no hemos querido aceptar que hay muchas culturas en un país. Entonces, hay que crear. Tenemos que lograr una conformación musical en la que aparezcan todos los instrumentos musicales que tenemos. Por qué en nuestras orquestas no aparece un tiple? Tiene que aparecer.

Qué cosas le duelen del folclor?.

En este momento el país está pasando por una tendencia a perder todo, porque la gente del campo se está yendo para la ciudad. Estuve en un festival en Mompós y ya los versos hablaban de la guerra. Esa es la verdad. No quiere decir que no continúen los chandés, las cumbias, los garabatos. Pero se han perdido ritmos, porque no hay quien los continúe. Eso me da ganas de llorar.

Qué se puede hacer?.

Seguir trabajando, enarbolar la bandera musical del país. El amor a la música traspasa el amor al país y a los amigos. La música es unidad, por eso existe una clave de sol, un pentagrama sostenido y a partir de ese, el do re mí... Eso significa unidad. El re no está en un esquina y el fa en otra. Las notas van todas seguiditas como tienen que ir, en armonía. Esa es mi visión. Porque la música la creó Dios al servicio del hombre.