Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

EL BALCÓN DE LOS LONDOÑO

El palco número 2 del salón de sesiones de la Plenaria del Senado ya tiene quien lo ocupe. Desde la tarde del 27 de agosto la mujer del ministro Fernando Londoño se acomoda en el lugar para acompañarlo sin falta.

El palco número 2 del salón de sesiones de la Plenaria del Senado ya tiene quien lo ocupe. Desde la tarde del 27 de agosto la mujer del ministro Fernando Londoño se acomoda en el lugar para acompañarlo sin falta.

El pasado martes, en la respuesta de Londoño a los senadores sobre la declaratoria de la Conmoción Interior, igual, estaba ahí. Expectante.

Antes, ese balcón - destinado para los familiares de las directivas del Congreso- era un desolado espacio de 10 metros cuadrados que, de vez en cuando, albergaba alguna cámara de Inravisión. Yo la acomodé. Ella no pidió ese sitio , dice Silvia Osorio, una mujer que, entre otras cosas, es la encargada de las llaves de los palcos.

Y admite que le extrañó que María Margarita Camargo hubiera llegado hasta su oficina para preguntarle dónde se podía ubicar, porque nunca antes había visto a una esposa de un senador o un ministro en un debate.

El no sabía que yo lo acompañaría. Cuando comenzó la sesión miró de reojo hacia arriba y me vio. Me llamó al celular y me preguntó: qué haces aquí? Yo le respondí: qué crees? , así recuerda la esposa del ministro la primera vez que fue.

Desde entonces, cada vez que Londoño tiene en su agenda una plenaria en el Congreso, surge la misma pregunta: Te veré esta noche en las barras? . Y si no hay de por medio un compromiso ineludible, ella responderá que sí.

Desde el palco oye con atención y mira con curiosidad. Lo único que desvía su atención son las varias llamadas que entran a su celular. Aclara, sin embargo, que no es una mujer muy ocupada: Estoy desempleada, pero de todas maneras tengo que atender a la Federación de Ecuestres, de la que soy su presidente. Además, ya saqué a mis cuatro hijos adelante .

María Margarita Camargo insiste. Jamás se ponen de acuerdo con su esposo para ir al Congreso, pues cada uno llega por su lado. Ya cuando están en la casa, él le hace otra pregunta: Cómo me viste? .

Lo que le respondo es un asunto solo de los dos, pero sé que mi opinión es muy importante para él , afirma esta santandereana, que además confiesa que siempre ha procurado acompañar a su esposo en los momentos más importantes de su vida profesional.

A veces, lo mira desde su balcón de soslayo, él intenta lo mismo. Pero la esposa del ministro asegura que entre los dos no hay códigos de amor, ni señales de humo, durante las sesiones. El próximo año cumplirán 25 años de casados.

Sus visitas al Congreso no son un gusto pasajero y mucho menos una obligación. Cuando estudiaba economía en la universidad asistía a los debates del Congreso durante el gobierno de Alfonso López Michelsen. No se aburre si tiene que estar 6 o 7 horas acompañando a su esposo. Me fascina venir y seguiré viniendo. Se imagina? Si estuve en los primeros debates, cómo me voy a perder el desenlace .

Publicación
eltiempo.com
Sección
Política
Fecha de publicación
20 de septiembre de 2002
Autor
José Angel Báez A. Redactor de EL TIEMPO

Publicidad

Paute aqu�