Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

VERSOS PARA SONREÍR

Con diferencia de pocas semanas exhiben las librerías dos títulos típicos de la colombiana bibliografía. Se trata de colecciones de versos de humor de dos poetas no profesionales muertos hace algunos años. Entre otras coincidencias, ambos fueron Senadores y profesores universitarios. El primer libro, Caconia (Planeta, Bogotá), corresponde a Hernando Martínez Rueda; el otro, Humor y poesía (Imprenta Departamental del Valle del Cauca, Cali), recoge obras de Antonio Kuri.

Martínez Rueda, Martinón, nacido en Bogotá en 1907 y muerto en 1977 en la misma ciudad, fue profesor de medicina, bibliotecario y parlamentario por el partido conservador. Antonio Kuri (Cali, 1908-Palmira, 1993) fue magistrado, profesor de derecho, periodista y parlamentario por el partido liberal.

No sé si se conocieron alguna vez en el Capitolio, probablemente sí; pero es verdad que estos dos personajes tenían en común algo más que la cátedra y la política. Y era su sentido del humor y su facilidad para hacer rimas ingeniosas. Antonio Kuri decía Juan Lozano y Lozano es el más fácil versificador que haya conocido . A su turno, Abelardo Forero Benavides sostenía acerca de Martinón: No existen en la literatura colombiana textos tan bien logrados comoA la manera deSe refería a una colección de sonetos escritos por Martínez Rueda imitando el estilo de famosos poetas. En particular, los piedracielistas son una parodia perfecta: Alto amor en el cielo, alta doncella arrebatada al comenzar el día, mía, y del viento que la conocía vecina de la nube y de la estrella.

Qué temprano el quejido de su huella cada mañana al aire se rendía! Cómo, de tarde, el campo se encendía, todo él dorado en la esperanza de ella! Sobre el monte y el mar, nunca la rosa de los vientos tan alto consintiera tacto de más errátil mariposa.

Me la robó la brisa bucanera mi alto amor. Se llamaba Luz Velosa; trabajaba en un jet de cabinera.

Antonio Kuri inventó versos jocosos y chispazos a partir de noticias, de situaciones laborales, de cartas a amigosEl volumen que publica el departamento del Valle incluye también poemas serios, que no son mejores que los graciosos.

Algunos de los chispazos eran notas dirigidas a sus colegas del Senado, para apurar un trámite o sortear una prescripción. Este, por ejemplo, invita al tolimense Rafael Parga Cortés a rendir informe sobre un proyecto que Kuri presentó y que Parga demora en su poder: Doctor Parga: le suplico devolver pronto el proyecto que yo presenté perfecto hace acaso un mes y pico.

Si quiere, cuélguele un mico, o dos, o dos, o tres, o una carga, pero tráigalo a la larga para probar que usted es, a más de Parga, cortés , mi querido doctor Parga.

El aprecio por los versos de humor ha sido tradicional en Colombia. Desde la colonia, cuando se destacaba un andaluz antepasado de don Miguel Antonio Caro, hasta ahora, cuando siguen en pie buenos repentistas como el bogotano Hernán Tobar. Siempre hay lectores para estos libros. Por eso no dudo en recomendar a algún editor avisado que recupere la chispazografía de la Gruta Simbólica. Con seguridad tendrá público: el mismo que disfruta con la imaginación y el talento de tipos como Martinón y Kuri.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
3 de junio de 2000
Autor
Daniel Samper Pizano

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad