ARJONA Y SU GALERÍA CARIBE

ARJONA Y SU GALERÍA CARIBE

De dónde sale su fama de polémico? Acaso de haber expresado en voz alta que no le gustan mucho las entrevistas? Sin embargo, el Ricardo Arjona que hablaba al otro lado de la línea sonaba divertido, empeñado- como el mismo explica- en conservar la frescura, aunque se enfrentara a preguntas inevitables, entre esas, la de su disco más reciente: Galería Caribe.

22 de diciembre de 2000, 05:00 am

Habla de las pinturas con las que adornó el cuadernillo de letras, de su idea de unir a su música las imágenes estéticas, ahora que colecciona arte. Y cuenta la historia de cómo, una vez, en Colombia, el pintor Darío Ortiz le hizo un retrato que dio origen a las ilustraciones con las que acompañó las 18 canciones de Galería Caribe.

Conocía a Ortiz, una vez fui a desayunar a su casa y me hizo un boceto, en el descubrí algo que no había visto en ninguna fotografía. Desnudó algo que tenía por dentro , recuerda. Después vino la convocatoria a otros pintores y, como consecuencia, la presentación del disco en una galería de México. Lo mismo ocurrió, más adelante, en Argentina.

Después, el turno de defenderse solo por el mundo es para el disco. Un álbum en el que Arjona continúa siendo el mismo cantautor que saltó a la fama con la canción Mujeres y que tocó las fibras de la censura en algunos países con Jesús es verbo, no sustantivo. Continúa la línea: historias armadas de frases coloquiales, pero con la innegable innovación en materia de acompañamiento musical. El de Galería Caribe es un Ricardo Arjona rodeado de músicos colaboradores que le ponen sabores sonoros a sus composiciones.

El mismo lo admite, llamó a unos amigos músicos, de la misma manera como llamó a sus amigos pintores. Lo definí como una travesura con un mejoramiento profesional. La travesura va por cuenta mía y el asesoramiento profesional fue la cantidad de músicos del Caribe que me ayudaron a vestir el trabajo .

Acaso es una manera de escapar de la repetición? Uno está propenso a ser repetitivo siempre, vacunarse contra la repetición sería fantástico, pero bastante utópico. Hay muchas cosas ya dichas por otros. De las canciones que ya escribía, por ahí se puede cruzar algo en el futuro. Intento tener un termómetro para eso. El único camino es buscar qué tanto puede golpearme emocionalmente una canción. Las que más golpean son las que han dicho algo. Por eso, soy incapaz de incluir una canción que no me emocione.

Le crea algún conflicto el hecho de ser llamado cantautor y la posibilidad de ser visto como un modelo por el público? No creo que la palabra de un cantautor, artista o cantante sean trascendentales en un movimiento político, social y cultural. Las canciones nunca han cambiado gran cosa los hechos. Sirven para entretener. Los movimientos sociales más importantes han estado acompañados de canciones, pero no han sido ellas las que, en sí, hayan creado grandes reacciones. No son tan importantes como pretende la censura.

Sin embargo, lo han censurado y algunos lo tildan de polémico? Más que polémico, me considero un tipo víctima de un entorno y de un bombardeo de imágenes que a veces sí son polémicos.

Le cambiaría algo a ese entorno? Nada. Estoy contento con esto, con lo que hago, con lo que pasa, y me gusta dejarme ser víctima del entorno. Hay canciones como Si el norte fuera el sur que no habría escrito si no recibiera el bombardeo de noticias, si no estuviera donde me encuentro.

Qué sigue después de las fiestas de fin de año? Sigue una gira de conciertos que comienza el 18 de enero en México, creo que voy a pasar por Colombia antes de mayo o junio.

Ahora que habla de visitar Colombia. Qué recuerdos le trae el país? El recuerdo más bonito que tengo parte del día en el que una línea aérea no transportó el equipo a tiempo para un concierto que tenía en Cartagena. Era un día domingo y, debido al problema, tuvimos que aplazar la presentación para el sábado siguiente. Entonces, salí a conocer la ciudad. Fue cuando me di cuenta que aquel imprevisto era el mejor regalo que me podían dar.