NO QUIERO IR AL COLEGIO

NO QUIERO IR AL COLEGIO

Pertenece al grupo de padres de familia que cada mañana observa como su hijo recibe con desdén el momento de ir al colegio?, le ha tocado lidiar con las enfermedades de última hora del muchacho que el día anterior estaba paradito y coleando?

31 de enero de 2000, 05:00 am

Si esto sucede hay que observar con atención las reacciones, porque es probable que no se trate simplemente de la pereza mañanera que muchas personas padecen, sino de problemas en el colegio.

En estos casos hay que hablarle al muchacho para conocer la razón real de su renuencia a asistir a clases.

Si este conflicto se presenta en los niños que ingresan por primera vez al colegio, probablemente se trata del proceso de adaptación y de socialización en un mundo desconocido para él.

Al presentarse esta situación los padres deben trabajar conjuntamente con el departamento de orientación del colegio para ayudar al pequeño a superar el problema. Es necesario, por lo tanto, hacer un seguimiento con tutores que examinen el desarrollo del infante , comenta José María Salguero, jefe del departamento de orientación del colegio los Reyes Católicos.

A veces el inconveniente no radica en la separación del hogar, sino en la empatía por el plantel. Por tal motivo, el niño debe participar en la elección de su colegio; se recomienda que los padres lo lleven a conocer varios planteles con el fin de que perciba el ambiente que más le gusta , asegura Martha Montoya, directora del jardín infantil Ipler.

Sin embargo, el problema de socialización se puede presentar después, como le ocurrió a Ximena Abril.

La comunicación es vital Cuando cursó la etapa preescolar, en un colegio de calendario B, no tuvo ningún problema, pero al ingresar a primaria comenzó a ser rechazada por los compañeros hasta el punto que después, en la secundaria, era ella quien se resistía a cualquier tipo de relación con ellos.

Ximena, ante la tristeza de estudiar en ese colegio, en el primer año de bachillerato habló con sus padres sobre el problema que afrontaba. Ellos acudieron a donde un sicólogo, que les aconsejó no cambiarla de colegio, ya que debía acostumbrarse a cualquier situación de la vida.

Sin embargo, el consejo no funcionó. En los últimos años de bachillerato Ximena comenzó a ingerir alucinógenos debido a que nunca se acostumbró.

El día de la graduación creo que era la estudiante más feliz porque no iba a regresar a ese colegio , dijo Ximena, quien -de todas formas- tuvo que soportar, casi que en silencio, su paso por una institución en la cual no quería estar.

Obviamente, los casos son particulares. Por ejemplo, el consejo que le dieron a los padres de Ximena funcionó en el caso de una alumna del colegio Reyes Católicos, que tenía problemas de adaptación porque ingresó en los últimos niveles de bachillerato proveniente de un colegio femenino, lo que le representó un fuerte cambio al estudiar en un plantel mixto.

Tal vez en este caso la asesoría fue más acertada, sin embargo, ante problemas demasiado graves es aconsejable asesorarse mínimo de dos expertos, para que se haga el diagnóstico preciso.

Para la sicóloga Mónica Marcela Nuñez, el proceso de adaptabilidad no viene solo, ya que el problema del alumno en el colegio puede ser el reflejo de un cuadro mayor: conflictos familiares, de pareja, de adicción o cambio de colegio .

Por esas razones es importante que profesores y padres observen con atención la conducta de los niños o jóvenes, con el fin de conocer su inquietud y comenzar a tratar el problema con la debida asesoría, así el alumno realice positivamente su proceso de formación escolar.