Cerrar

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

EL META PROTESTÓ

No obstante las amenazas, los colombianos comenzaron ayer a salir a la calle a protestar por la oleada de atentados perpetrados por la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB) contra la infraestrucura energética y la economía del país. Una multitudinaria manifestación de repudio se realizó en Villavicencio y otras regiones del Meta, como inicio de una serie de actos similares programados para estos días. Es la primera vez en la historia reciente que se produce un acto multitudinario contra la subversión.

Los llaneros le exigieron a los alzados en armas detener el terrorismo, que ha costado miles de millones de pesos a la economía nacional y ha dejado en la ruina a centenares de familias.

La protesta ciudadana del Meta fue encabezada Eduardo Fernández Delgado, Gobernador del Meta; así como por Omar Vaca Hernández, alcalde de la ciudad.

A la marcha, que se realizó en forma pacífica y en silencio, asistieron amas de casa, obreros, agricultores, pequeños comerciantes, empresarios, industriales y estudiantes.

La protesta ciudadana se ha incrementado a medida que aumentan también los atentados de la CGSB, que en las últimas semanas ha dejado sin luz a los Llanos Orientales, la Costa Atlántica, Casanare, Urabá. Además, ha causado daños por más de seis mil millones de pesos a la infraestructura petrolera de la Empresa Colombiana de Petroleos (Ecopetrol).

Las marchas contra la guerrilla se trasladan hoy al Huila. Neiva y Pitalito serán los escenarios. Mañana será en Yopal (Casanare) y el viernes próximo en los ocho departamentos de la Costa Caribe.

Los llaneros vienen de padecer cinco días sin luz y sin agua como consecuencia de la voladura de dos torres de interconexión eléctrica. En lo que va corrido del año, se han cometido allí 12 atentados, que han causado perdidas multimillonarias y perjudicado a millares de civiles.

Enarbolando banderas y pancartas, en que se hizo a la guerrilla un llamado a la reflexión y a la paz, la ciudadanía recorrió las principales vías de la ciudad y se concentró luego en la plazoleta de Los Centauros, donde exigió que nos dejen trabajar en paz y forjar un futuro para nuestros hijos .

Ayer mismo, dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) prometieron por radio desde Caracas (Venezuela) a los habitantes de los Llanos Orientales que no dinamitarán más torres de energía en la región.

La jornada de repudió al terrorismo que se cumplió en el Meta, es la primera de una cadena de manifestaciones populares que se extenderán a lo largo y ancho del país. Basta ya de terrorismo! Lo que sucedió ayer en Villavicencio, capital del departamento del Meta, y en varios otros lugares de los Llanos Orientales, tal vez no figuraba ni en las peores pesadillas de Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo ; ni en las del sacerdote español Manuel Pérez: el pueblo les hizo un paro de rechazo.

Por vez primera en la historia del país, al menos en su historia reciente, una muchedumbre pacífica pero erguida, armada apenas de pancartas y banderas, se echó a las calles para exgirle a la guerrilla que, de una vez y para siempre, detenga su demencial cadena de atentados terroristas.

En la ya larga cadena de sangre, muerte y violencia que ha padecido Colombia se habían registrado multitud de paros, muchos de ellos auspiciados por la guerrilla, y casi todos para pedir carreteras, agua o luz.

Pero, tal vez nunca antes se había realizado una protesta popular para exigir todo lo contrario: que la guerrilla no dinamite más oloeductos ni derribe más torres de energía eléctrica, que no destruya más puentes y que no siembre más miseria. Mejor dicho, que no empobrezca más a los pobres, ni lo convierta todo en cenizas.

Por eso, la de ayer es una protesta histórica.

Fue una marcha lenta y silenciosa, pero a la vez altiva y hermosa. Todo un canto a la paz.

A las 12:15 del día, bajo un sol de fuego, sobre la atestada plazoleta de Los Centauros se agitaba un imponente mar de banderas blancas, de tricoleres ondeantes y un vendaval de pancartas; mientras retumbaba el Himno Nacional en el corazón de la ciudad.

Hacía apenas un momento, que, sereno y solitario, allá en lo alto de la tarima, el sacerdote Alberto Medina, párroco de la Catedral de Villavencio y único orador de la jornada había dicho: pedimos que cese la violencia, que nos dejen trabajar en paz y que nos permitan forjar un futuro para nuestros hijos . Luego invocó a Dios y le suplicó que iluminara a los guerrilleros, para que comprendieran el clamor del pueblo colombiano y se sumaran para siempre a la paz. Cadena de terror La silenciosa y pacífica marcha partió a las 11:30 de la mañana desde el Parque del Hacha, donde se rinde tributo a José Eustasio Rivera, el cantor del llano.

Eduardo Fernández Delgado, Gobernador del Meta y Omar Enrique Vaca, alcalde de Villavicencio, encabezaron la muchedumbre de amas de casa, obreros, desempleados, industriales, comerciantes, líderes comunales y estudiantes, que desfilaron a lo largo de casi cuatro kilómetros por el centro de la ciudad.

También asistieron el mayor general Eddy Alberto Pallares, comandante de la Cuarta División del Ejército; el brigadier general Norberto Andrada Córdoba, comandante de séptima brigada y el teniente coronel Hugo Lozano Rojas, de la división de Policía del Meta y Llanos Orientales.

La protesta fue realizada porque en lo que va del año la región ha soportado el derribamiento de 12 torres conductoras de energía, que han dejado a gran parte de los llanos en tinieblas. Las pérdidas económicas no han sido cuantificadas, pero son astronómicas y la población civil es la mayor damnificada.

La marcha también fue apoyada por la ciudadanía de Puerto López, Acacías, Guamal, Granada, San Martín, Cumaral y otros municipios. En algunos de ellos también hubo marchas populares de rechazo al terrorismo.

Ayer, al amanecer, los llaneros escucharon por radio a Alfonso Cano, segundo hombre al mando en las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), que dijo que ellos apoyaban la protesta Si es en favor de una solución de paz negociada. Cualquier otro siginificado choca contra la realidad .

En tanto, Pablo Catatumbo, también dirigente de las FARC, prometió que no habrá más atentados contra las torres de energía en los Llanos Orientales.

Ojalá que sea cierto, porque la ciudadanía ya perdió la paciencia. Eso quedó claro en las panctas.

Algunas decían simplemente Queremos agua, luz y paz . Pero, otras, eran más dicientes: Guerrilleros sinvergenzas: por qué al pueblo siempre le toca lo peor? . Y había una que decía: Tirofijo y cura Pérez: Basta!. No más violencia. El pueblo se cansó de sus infamias .

Sin embargo, la pancarta más elocuente y conmovedora de todas era la que llevaba un grupo de niños. Solamente decía: Por favor: Déjennos llegar al futuro . Pide la Iglesia: Déjennos trabajar en paz El sacerdote Alberto Medina, párroco de la Catedral de Villavicencio, leyó esta proclama: Ciudadanos de Villavicencio, el Meta y Colombia: Hoy observamos complacidos cómo las personas de bien, sacrificando parte de su tiempo, haciendo acopio de valor y de civismo, con la voz muda de su presencia, han marchado y nos acompañan en este sitio para decir: No a la violencia, no a los atentados, no a los violentos! Por nuestra boca hablan el vendedor de verduras, de frutas, de pescado, de helados, que pierden su plante sin la esperanza de recuperarlo.

Por nuestra boca hablan el molinero, el agricultor, el pequeño, mediano y gran empresario, que ven afectadas su actividades y su productividad.

Por nuestra boca habla el obrero que siente el temor de quedarse sin trabajo.

Por nuestra boca hablan las madres, las amas de casa, los niños y los ancianos, que se ven involucrados en una ola de terror y zozobra que no pueden comprender.

Por nuestra boca hablan todos los que sienten la angustia y el dolor de una patria herida por los atentados terroristas, perpetrados contra puentes, viaductos, oleoductos, torres de energía, vías de comunicacion, medios de transporte, etc.

Todos queremos expresar públicamente nuestra protesta por los actos de violencia indiscriminada, que afectan inmisericordemente la paz, la seguridad, la productividad y el bienestar de nuestras gentes.

Todos reunidos en este acto pacífico, pedimos que cese la violencia; que nos dejen trabajar en paz; que nos permitan forjar un futuro para nuestros hijos.

Todos los aquí reunidos pedimos al Dios Todopoderoso que ilumine a los alzados en armas para que, a la luz de la verdad y la justicia, se unan al deseo sincero de todos los colombianos de bien, para construir una Colombia mejor.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
20 de julio de 1991
Autor
ARTURO JAIMES

Publicidad

Paute aqu�

Patrocinado por: