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COLLAR BOMBA, ACTO DE BANDAS

Es viernes al medio día. El sepulturero del Cementerio Central de Chiquinquirá hace sonar el pito. Hay que salir. El hombre tiene hambre. Por la tumba de doña Elvia Cortés de Pachón, la mujer decapitada por un collar bomba el pasado 15 de mayo, siguen desfilando muchos desprevenidos que preguntan: Y quién la mató? Aunque un cuarto de hora después del horrendo crimen el coronel Fabio Santiago Roa Millán, comandante del batallón Sucre acantonado en la apacible y bucólica Chiquinquirá, manifestó a medios locales que los responsables eran miembros del frente 11 de las Farc, 14 días después todo indica que fue delincuencia común. Eso es lo que han concluido 25 hombres del Gaula que están tras la pista de los asesinos.

Según testigos del hecho, minutos antes de morir la misma señora de Pachón les entregó las pistas a los oficiales del Ejército y la Policía que acudieron al llamado de emergencia. Con la angustia que le produjo saber que tenía, colgada al cuello, una vulgar bomba casera hecha con tubos de PVC y retacada con pólvora utilizada en las explotaciones esmeraldíferas de Coscuez y Peñas Blancas, la mujer les pidió a los oficiales que buscaran a los encapuchados, responsables de la letal arma, en las casas vecinas de La Palestina, zona rural de Simijaca (Cundinamarca).

Los tipos que me pusieron esto están allí , señalaba doña Elvia Cortés. Ellos se metieron por esas casas , insistía, al tiempo que negaba que fueran guerrilleros y mucho menos que la estuvieran acosando de tiempo atrás. Seguramente no le creyeron , dice el testigo. Y ese mismo testigo tiene argumentos que son confirmados por gentes de la región.

Aunque el subcomandante del Batallón Sucre, mayor Andrés Gutiérrez, dice que en la región del Valle de Tenza operan frentes del Eln y Las Farc, los habitantes de la población sostienen, por el contrario, que en Chiquinquirá no hay guerrilla. Y sacan de la manga una cifra: en el occidente del departamento funcionan 47 Convivir que expulsaron de la zona a la subversión hace años.

Pero la sospecha de que quienes mataron a la campesina Elvia Cortés de Pachón hacen parte de la misma banda de delincuentes comunes que seis meses atrás le sacaron plata a un comerciante de Duitama con un cinturón bomba, es cada vez más evidente. El fallido collar bomba era una modalidad que estrenaron con doña Elvia y con el que pretendían seguir extorsionando a comerciantes y ganaderos del occidente de Boyacá.

De hecho, esta semana circuló la versión de que doña Elvia tenía en su poder 15 millones de pesos, dineros de la comunidad de La Palestina para la construcción del acueducto rural. Y que vecinos envidiosos, familiares de la banda, les ordenaron extorsionarlos: Esos h.p. tienen mucha plata , habrían dicho a los delincuentes.

Los peregrinos Chiquinquirá buena parte del año está invadida de peregrinos, devotos de la Virgen. En las últimas dos semanas, en cambio, han desfilado por esta provincia de Boyacá, una variopinta de agentes encubiertos, detectives, espías y representantes de ONG defensoras de derechos humanos. Hasta aquí se han desplazado el DAS, CTI, Gaula, Dijín, Policía, Ejército y gente de los derechos humanos , dice el alcalde, Armando Burgos Avila.

Y aunque Burgos, quien subió al poder gracias al voto de los conservadores, insiste que los hechos del collar bomba son aislados, no es así. Desde hace diez años, cuando los esmeralderos firmaron, después de una guerra de varios años que dejó miles de muertos, la paz en esta ciudad de 70 mil habitantes ante el obispo de Chiquinquirá, Alvaro Raúl Jarro Tobos, hoy obispo castrense, no se sentía tanta zozobra como ahora. Y esa zozobra proviene de las minas.

En efecto, la producción de esmeraldas en Coscuez y Peñas Blancas está en su etapa más pobre desde que fueron descubiertas en 1964. La caída de la producción ha generado desempleo. El desempleo ha generado violencia. Muchos de los jóvenes que hacían parte de los ejércitos de seguridad de los esmeralderos han organizado sus propias bandas. Sencillamente, o no hay empleo o el que hay es mal pago. Y ellos estaban acostumbrados a ganar mucha plata.

Esas bandas confiesa un historiador que prefiere reservar su nombre tienen su antecedente en la primera escuela de sicarios del país creada en la década de los ochenta por Pablo Escobar Gaviria y Gonzalo Rodríguez Gacha en la población de Maripí (Boyacá) y entrenadas por el mercenario israelí Yair Klein .

Los muchachos del occidente de Boyacá continúa el historiador son kamikases. Es gente sin miedo porque se crió viendo macocas (las armas de los esmeralderos). La violencia ha sido cercana a ellos .

Río revuelto La situación de doña Elvia Cortés ha servido para que muchos traten de pescar en río revuelto. No sólo la delincuencia, también los enemigos de la paz , dijo un reconocido político de la región que ha visto como las fuerzas oscuras han tratado de capitalizar el hecho a su favor.

La delincuencia ha hecho de las suyas. Esta misma semana, 17 comerciantes recibieron amenazas de muerte de no hacer lo que decían sus extorsionistas. Alertadas ante la inusual ola terrorista, las autoridades convocaron este viernes un consejo de seguridad. Recomendación: ni los niños ni las muchachas del servicio deben contestar el teléfono para no caer en la trampa.

El gerente de la Caja Social de Ahorros de Chiquinquirá, Ricardo Figueroa, resultó víctima. Normalmente piden botas, impermeables y medicamentos , dice el alcalde Burgos, pero terminan entregando el número de una cuenta bancaria para que les depositen dinero.

Uno de estos delincuentes dice Burgos pedía 150 ampolletas de glucontine (cada una vale 30 mil pesos). El hombre que supuestamente venía a recogerlas era el médico Miguel Angel Rincón, identificado como el HK 110-090. Finalmente, lo que quería el sujeto era cobrar los 4,5 millones de pesos que vale el medicamento .

Por las buenas dice la grabación de otro plagiario captada por el Gaula somos muy buenos, pero por las malas somos unos hijos de puta . Y agrega: Así que si no quiere comprometer su vida y que le hagamos lo de la señora (doña Elvia Cortés) no le comente esto a las autoridades .

Pero las autoridades el Gaula están más que enteradas. Las llamadas extorsionistas provienen de presos de la cárcel de Fresno (Tolima). Y nada tienen que ver con el crimen aleve de la señora Elvia Cortés de Pachón y por el que el presidente Andrés Pastrana suspendió las audiencias internacionales con las Farc.

Conclusión: Chiquinquirá lugar de nieblas y pantanos en dialecto Chibcha espera dos milagros de la Virgen que veneró el Papa Juan Pablo II el 3 de julio de 1986: que las autoridades logren identificar a quienes están pescando en río revuelto. Y que, por fin, se sepa quién colocó el vulgar artefacto que acabó con la vida de doña Elvia Cortés, la misma cuyos restos reposan en el panteón La Esperanza del Cementerio Central de Chiquinquirá a la espera de una respuesta a la pregunta de los transeúntes: Y quién la mató? .

FOTO El sepelio de Elvia Cortés de Pachón en Chiquinquirá se convirtió en un acto de rechazo contra los violentos.

José Miguel Palencia/EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Política
Fecha de publicación
28 de mayo de 2000
Autor
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