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CUIDADO CON LOS DIURÉTICOS

Unos de los medicamentos que han ganado fama en los últimos tiempos son los diuréticos, sobre todo desde cuando los adolescentes los usan como un recurso rápido y económico para bajar de peso.

Unos de los medicamentos que han ganado fama en los últimos tiempos son los diuréticos, sobre todo desde cuando los adolescentes los usan como un recurso rápido y económico para bajar de peso.

"La esbeltez que causan en un gran porcentaje de las personas ha hecho que hoy se ingieran de una forma irresponsable, ignorando las consecuencias que dejan en el organismo", dice el nefrólogo, Carlos Rodríguez.

Según el galeno, tomar diuréticos -sin control médico- tiene reacciones adversas, entre ellas: deshidratación, descenso del volumen de la circulación de la sangre, espasmos musculares, afecciones renales, mareos y anomalías del ritmo cardíaco (arritmias), alteraciones gas-trointestinales, aumento de glucosa sanguínea, incremento de ácido úrico, reacciones de tipo alérgico, alteraciones hidroelectrolíticas, sordera transitoria, mercurialismo y ginecomastia, por citar solo algunos síntomas.

"Los deportistas son los principales consumidores de estos fármacos, ya que además de ayudarles a mantener el adecuado estado físico para la práctica de la disciplina, les permite camuflar la detección de sustancias ilegales. Es el caso de los jinetes de equitación, los boxeadores, los gimnastas, los atletas y los remadores, entre otros".

Los diuréticos son drogas que aumentan la cantidad de la orina y la excreción producida por el cuerpo, al hacer que se pierda sal y agua en la parte renal. En algunas ocasiones, también aligeran la pérdida de potasio sobre la contracción del músculo cardíaco y esquelético.

Aplicarlos en pacientes con insuficiencia renal puede ser letal. "El peligro radica cuando se espera que actúen como una especie de diálisis o, mejor, que eliminen las toxinas de sangre que han sido filtradas por el riñón.

Esta es una razón más que valida para que usted, en calidad de farmaceuta, no los comercialice en su droguería sin una prescripción médica. "La inclusión de los diuréticos como sustancias de venta con-dicionada se debe, en gran parte, a que son usados como sistema de fraude en las competiciones deportivas y como una autofórmula para reducir peso; lo que ha causado un gran número de muertes", afirma Rodríguez.

Para qué sirven?.

Los diuréticos están destinados al tratamiento de la hipertensión arterial, a través de la eliminación del agua. Pero también, son efectivos para prevenir la insuficiencia cardíaca, los edemas gravídicos, la ascitis de la cirrosis hepática, el hiperaldosteronismo secundario y el glaucoma.

Se clasifican en diferentes grupos que, aunque actúan sobre la función renal, tienen diversos beneficios, estos son: los potentes (como el Furosemida), los tiazidas (como la Hidroclorotiazida), los inhibidores de la anhidrasa carbónica (como la Acetazolamida), los merculiares (como el Mersatil) y los inhibidores de la aldosterona (como la Espironolactona).

"Los últimos basan su efecto diurético en inhibir la acción de la hormona aldosterona, cuya función es disminuir la ex-creción urinaria de sodio y agua, a la vez que aumentan la pérdida de potasio", afirma el nefrólogo.

Conózca algunos medicamentos.

* Furosemida, está indicado para el tratamiento de edemas asociados con insuficiencia cardíaca conges-tiva, cirrosis hepática y enfermedad renal, incluso el síndrome nefrítico. No se recomienda a mujeres em-barazadas o personas que sufran de anuria.

Hidroclorotiazida, se utiliza para la hipertensión arterial, tratamiento de edemas, diabetes insípida e hipercalciuria. Se debe aplicar con precaución a pacientes con hipokalemia, hiponatremia y cirrosis hepática.

* Aldactone, está indicada para la hipertensión esencial, estados edematosos, cirrosis hepática y síndrome nefrítico. No se aconseja a personas que sufran de insuficiencia renal aguda, daño significativo de la función renal, anuria, hiperkalemia o sensibilidad a la espironolactona.

Lasilacton, especial para las acumulaciones de líquido en los tejidos (edemas) o cavidades corporales. No se debe utilizar cuando exista insuficiencia hepática o renal, diabetes melli-tus, hipovolemia, hipotensión e hipercalemia.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
1 de junio de 2003
Autor
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