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EL PERFIL DEL ASESINO COLOMBIANO

Una encuesta aplicada entre 259 detectives y criminalistas del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) arrojó detalles reveladores sobre el perfil de los criminales colombianos. (VER GRAFICO: EN SU EJERCICIO PROFESIONAL USTED HA CONOCIDO LOS SIGUIENTES COMPORTAMIENTOS DELICUENCIALES)

El 52 por ciento de los consultados dijo conocer casos con pruebas en los que el asesino volvió a la escena del crimen; 38 por ciento aseguró que el homicida deja insignias sobre la víctima; 24 por ciento afirmó que el delincuente utiliza oraciones de protección; 8 por ciento aseveró que el criminal mutila o tortura a las personas antes de eliminarlas, y 3 por ciento describió que el homicida les propina un tiro de gracia en la frente o en la boca.

Las encuestas se aplicaron entre marzo y septiembre pasados a funcionarios de 11 seccionales: Bolívar, Magdalena, Atlántico y San Andrés, en la zona norte; Boyacá, Risaralda y Bogotá, en la zona centro; Chocó y Antioquia, en la zona occidente; Santander del Sur, en el oriente, y Amazonas, en la zona sur.

Astrid Suárez, del grupo de trabajo que coordinó la aplicación de los cuestionarios en el DAS, cuenta que estas seccionales fueron escogidas porque en ellas ocurren delitos que podrían enmarcarse dentro del campo científico de los perfiles criminales y que se presentan con características de repetibilidad.

El documento del DAS está lleno de descripciones de los investigadores consultados, de las que, sin duda alguna, los de Santander ocuparon el primer lugar.

Por ejemplo, al analizar una serie de por lo menos 15 brutales homicidios en el Magdalena Medio ocurridos este año, establecieron que el responsable era una misma persona. Se trata de una mujer paramilitar conocida como Sonia o La doctora , que desmembra a sus víctimas empezando por las extremidades inferiores, luego pasa a los superiores y después les extrae los órganos, que ordena junto a lo que queda del cuerpo.

También en Santander, los funcionarios contaron que algunos paras capturados les narraron el entrenamiento que reciben, en el que los inducen a comer carne cruda para afianzar su poder y sed de matar , y que para demostrar obediencia los jefes los obligan a jugar fútbol con cabezas de sus víctimas.

Aseguranzas y ritos El informe del DAS sobre los resultados de la encuesta también narra con casos concretos los mitos que se han tejido en torno a las prácticas y creencias de los criminales en Colombia.

Por ejemplo, los funcionarios de Bolívar dijeron que el 80 por ciento de los 15 cadáveres que han encontrado en el río Magdalena este año presentan incisiones en el abdomen. Es una práctica de las autodefensas para que los cuerpos se hundan en el río y no sean encontrados , anota el documento.

En ese mismo departamento se ha hallado una característica común en sicarios: se injertan en la piel de los brazos un Cristo de oro con la creencia de que las balas no les van a entrar.

En San Luis de Gaceno (Boyacá), un violador y asesino en serie pudo ser capturado porque tras abusar de los menores, los mataba, les mutilaba el dedo pulgar de los pies y al lado del cadáver pintaba en la tierra una cruz esvástica, representativa de los Nazis.

Los detectives en el Chocó contaron que en esa región es común que los criminales tengan oraciones para hacerse invisibles y que recen la Amansa justicia , unas frases que se dicen mientras se les hacen cruces a las municiones con el fin de que a las personas que tengan rezos les entren los proyectiles.

Casos concretos Lo relevante del informe es que no se limita al análisis cuantitativo. Hay citas con casos concretos, en particular respecto del retorno de homicidas a las escenas del asesinato.

En el capítulo de Santander, por ejemplo, se describe que al día siguiente del asesinato de Vladimir Martínez Mojica*, los testigos del crimen vieron en el periódico Vanguardia Liberal, en la foto de la nota que reseñaba el homicidio, a uno de los sicarios.

El criminal quedó registrado entre el tumulto de gente que se acercó una hora después a ver el resultado de la balacera, ocurrida en junio pasado en el nororiente de Barrancabermeja.

Con el registro gráfico, los testigos acudieron hasta el DAS y les aseguraron a los detectives que el hombre que aparecía en la foto en pantaloneta negra y sin camisa era uno de los asesinos.

Dos semanas después las autoridades capturaron al presunto criminal que, según las investigaciones, hace parte de las autodefensas en el puerto petrolero.

Algo similar a este hecho ocurrió en agosto pasado en Patio Bonito, sur de Bogotá, cuando se hacía el levantamiento del cadáver de un joven: el DAS detuvo al presunto homicida en la propia escena del crimen. El padre de la víctima -presente a la hora del tiroteo- lo reconoció entre la multitud.

La Unidad Todo este esfuerzo de encuestas y análisis de casos específicos tiene una razón de ser: la creación de una unidad élite nunca antes vista en el país y la primera que se conforma en Latinoamérica.

Al hacer este ejercicio nos dimos cuenta que sí se captaban detalles de las escenas del crimen y de la sicología del delincuente, pero nunca se consignaban en los expedientes. Todo se quedaba en el comentario del tinto , explica un funcionario que coordinó la aplicación de las encuestas en las 11 seccionales del DAS.

En contraste, recopilar esos cabos sueltos permitió diseñar el informe que analiza la sicología de los delincuentes y que es una de las bases para la conformación de la Unidad de Comportamiento Criminal, que, con el apoyo del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se adoptará desde el próximo año en Colombia (ver recuadro).

El experimento es una especie de Milenio : se pretende que la Unidad sea una herramienta para resolver casos a través de la formulación de perfiles criminales y de la delimitación del espectro de potenciales autores.

Para empezar, el Programa Internacional para el Adiestramiento en la Investigación Criminal (Icitap, por sus siglas en inglés), del Departamento de Justicia estadounidense, diseñó los cuestionarios que respondieron los funcionarios de los cuatro organismos con funciones permanentes de policía judicial: DAS, Dijín, Fiscalía y el Instituto Nacional de Medicina Legal.

El objetivo era analizar la capacidad de análisis de los investigadores en cuanto a la identificación de patrones criminales y de descripción de escenas y de los elementos que la conforman. Es un diagnóstico para soportar la necesidad de la creación de la Unidad , dice el consultor de Icitap en Colombia, que pidió el anonimato.

Entre las preguntas que les formularon estaban qué clases de asesinatos han conocido en el desarrollo de su oficio, si los cuerpos presentaban señales de tortura, tatuajes o insignias; en qué posiciones estaban los cadáveres; si en los exámenes forenses había evidencias del uso de drogas; si en las escenas del crimen habían hallado signos de ritos, imágenes religiosas, grafitos o mensajes póstumos, y qué tipo de armas se utilizaron.

También se les pidió a los funcionarios que describieran las escenas de los asesinatos que más recordaran y qué factores en común encontraban entre unos y otros casos.

El consultor del Icitap asegura que ya se acabaron de tabular las respuestas de los cuatro organismos y añade que las de los funcionarios del DAS fueron las más descriptivas.

Incluso, el documento de este organismo está acompañado de un anexo fotográfico que parece un resumen de las víctimas de Hannibal Lecter, de la película El silencio de los inocentes.

Las características sui géneris de nuestros delincuentes demuestran que crear una Unidad que defina cómo piensan nuestros criminales y cómo actúan dará una ventaja muy grande sobre el delito , concluye el director del DAS, Jorge Noguera Cotes, uno de los impulsores de la Unidad de Comportamiento Criminal. Es el futuro .

LOS PERFILADORES La creación de la Unidad de Comportamiento Criminal es un esfuerzo interinstitucional entre los cuatro organismos que tienen funciones de policía judicial en el país.

Inicialmente de este proyecto élite harán parte 16 funcionarios de cada institución, que empezarán a ser capacitados como perfiladores criminales.

Se trata de personas que van a estar en capacidad de analizar sicológicamente y sociológicamente una escena del crimen y trazar pautas de las posibles características de los autores del delito , explica el consultor de Icitap en Colombia.

El proceso de selección de estos funcionarios comenzará este mes con una serie de talleres que se dictarán en todo el país.

Va a ser muy exigente la selección. De este grupo inicial harán parte aquellos funcionarios que observemos tengan más capacidad analítica, de asociación y por supuesto, que les guste el área , añade el consultor.

La capacitación de los elegidos se hará con casos reales y coyunturales y con los mejores perfiladores del FBI, enviados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que apoyará el proyecto con capacitación y tecnología.

Al proyecto también se unirán varias universidades colombianas que tienen estudios sobre sicología criminal.

Actualmente los directores de las entidades comprometidas están desarrollando convenios para establecer el espacio físico para dotar a la Unidad de una sede y equipos de criminalística.

* Nombre cambiado.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
9 de noviembre de 2003
Autor
JORGE LUIS DURAN PASTRANA Redactor de EL TIEMPO

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