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LA VIDA POR 30 MIL PESOS

Desenlace fatal tuvo el segundo episodio del secuestro del médico Alvaro Alvira Rincón, después de su secuestro. Su escolta Eduard Julián Bonilla Bonilla, de 26 años, fue asesinado de un tiro de gracia en la cabeza, una hora más tarde de perpetrado el plagio.

Desenlace fatal tuvo el segundo episodio del secuestro del médico Alvaro Alvira Rincón, después de su secuestro. Su escolta Eduard Julián Bonilla Bonilla, de 26 años, fue asesinado de un tiro de gracia en la cabeza, una hora más tarde de perpetrado el plagio.

Su cuerpo fue encontrado 72 horas después en estado de descomposición en la finca Guacimal, a una hora del perímetro urbano de Chaparral, cerca al río Saldaña, según informes de la policía. Las aves de rapiña le habían devorado parte de su rostro, dice el informe forense.

Julián, era uno de los tres hijos de Jair Bonilla y Yolanda Bonilla. Tenía 1.73 de estatura, 76 kilos de pesos, piel morena. Sus amigos lo consideraban jovial y simpático. Vivía en el barrio San Simón, parte baja. Estaba casado con Yineth Peñón, de 25 años, deja tres hijas: de tres, siete y diez años, respectivamente.

Trabajaba como escolta privado de Alvira Rincón desde hace año y medio. Y como se ha informado, el médico fue secuestrado el pasado martes 8 de julio, a las 4 de la tarde en su finca en el sector de La Petrolera, del municipio de Chaparral, por 10 hombres fuertemente armados, a quienes el Ejército señaló como integrantes del frente 21 de las Farc.

Presentía la muerte.

Eduard Julián Bonilla, el día que tenía que viajar para acompañar al conocido galeno, durante unas diligencias judiciales en una de sus fincas en Chaparral, tuvo un pensamiento premonitorio.tengo ganas de ir. Presiento el peligrole dijo a unos de sus compañeros de curso de escoltas privados,qué vamos hacer, necesito el dineroconcluyó.

Al no encontrar otro empleo, Bonilla Bonilla, decidió realizar un curso para escoltas en una escuela privada. Tenía los conocimientos de la misión que iba a cumplir pero le faltaban las armas y más compañeros para siquiera acercarse al número de secuestradores.

En el momento de los hechos simplemente portaba una escopeta Remington con seis cartuchos. Iba seguramente preparado, en estas condiciones, para prevenir una gresca o un intento de plagio por parte de inexpertos, no de subversivos bien armados y profesionales en esta tarea, dispuestos a cualquier acto criminal para lograra su objetivo, dice su compañero de curso que pidió la reserva de su nombre.

30 mil pesos.

Otro ingrediente que no falta en estos hechos es el drama humano. Julián, no era un custodio con empleo fijo. Simplemente le pagaban 30 mil pesos, cada vez que tenía que prestar sus servicios y estos no subían a más de dos y tres días por semana. Así las cosas no contaba con ningún tipo de prestaciones sociales ni con derecho a asistencia médica y social. Tampoco poseía un seguro de vida.

Esto significa que una esposa y tres niños más, pasan a formar parte de esa larga lista de viudas y huérfanos de la violencia. Y si dependían exclusivamente del trabajo del escolta sacrificado, prácticamente quedaron en el abandono.

Las escenas en el sepelio de Eduard Julián Bonilla Bonilla, fueron conmovedoras. Madres, esposa e hijos, representaron la tragedia que vive el país desde hace muchos años, donde no se sabe quien soltará el último llanto.

las actuales circunstancias, uno se tiene que jugar la vida por 30 mil pesos: No se tiene ninguna protecciónindica el amigo de la víctima,esa es la vida. La realidad de quienes protegemos la vida de otros, no tenemos ni en que caer muertos.

El médico.

Sobre la vida y la suerte del médico Alvaro Alvira Rincón, no se sabe mayor cosa: ni sus familiares y amigos cercanos, consultados por Tolima 7 días, dieron mayores detalles. Hay silencio y asombro.

El médico Alvira tiene 72 años, es egresado de la Universidad Nacional, desde hace varios años dejó de ejercer la profesión y los amigos recuerdan que cuando la ejerció se destacó como un profesional humanitario en el antiguo hospital San Rafael (hoy Clínica Tolima) donde atendía consultas y cirugías gratis a las gentes de escasos recursos.

Pertenece al tronco de una respetable familia: Alvira Rincón y Alvira Jácome de Chaparral.

Un hombre alegre y divertido. No se ha casado ni tiene hijos.

Fue tambiénel panai de Jorge Ezequiel Ramírez Salazar, el recordadoEmeterioi , siempre que se encontraban se armaba una fiesta. Era su médico personal y a menudo era mencionado en los chistes o en los cuentos comoEl loco Alvira o el médico Alvirai .

Le huyó al secuestro.

Pese a tener amigos en los distintos gobiernos de la nación, el departamento y el municipio, nunca ocupó un cargo público.

Huyéndole al secuestro se había residenciado en San Andrés y visitaba a la capital del Tolima, de vez en cuando, generalmente para atender asuntos personales y de negocios. Precisamente, fue secuestrado en su finca La Elvira, cuando se encontraba en una diligencia judicial.

Hasta el momento ni los familiares del secuestrado ni las autoridades militares, entregan mayor información sobre este caso, salvo los operativos militares que se están cumpliendo en el sur del Tolima, concretamente en el Cañón de las Hermosas, a donde presumiblemente llevaron al secuestrado. La guerrilla tampoco ha formulado ninguna exigencia hasta el momento, que se sepa oficialmente.

Familiares, amigos y autoridades, por el momento únicamente han atinado a pedir respeto para la vida del médico Alvira Rincón.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
15 de julio de 2003
Autor
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