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CUANDO LAS COLEGIALAS PECAN

La colegiala Hermoine (Jenny Osma), cuyo nombre recuerda a una hechicera de aspecto angelical que se convierte en un demonio cuando tiene atrapada a su presa, irrumpe y transforma la amistad que sostienen sus compañeras Winifred (Valentina Rendón) y Lizbeth (Marcela Gallego).

La colegiala Hermoine (Jenny Osma), cuyo nombre recuerda a una hechicera de aspecto angelical que se convierte en un demonio cuando tiene atrapada a su presa, irrumpe y transforma la amistad que sostienen sus compañeras Winifred (Valentina Rendón) y Lizbeth (Marcela Gallego).

El encuentro de las tres y la presencia de un jardinero de inquietudes no muy inocentes es el punto de partida de Lizbeth está completamente trabada, la obra del autor Armando Llamas, escrita originalmente en francés, que se estrena hoy en la Casa del Teatro Nacional de Bogotá.

Hermonie es lesbiana y no ha probado las drogas. Lizbeth, en cambio, prueba todo lo que tiene a la mano. Puede quedarse ensimismada descifrando el mecanismo de un celular, una nueva droga o una música, o los olores del hombre que le sirve para experimentar. Para Lizbeth- cuenta Marcela Gallego, la actriz que la interpreta- el jardinero es simplemente un objeto de estudio .

Mientras tanto, para su amiga Winifred es un objeto sexual. Aquí se le ha dado la vuelta al tratamiento de objeto sexual que se le ha dado a las mujeres , dice Valentina Rendón.

Por su parte, Hermoine busca el amor, atraída hacia sus dos compañeras lo intenta y no lo encuentra. No la verán morboseando a las otras cuenta Jenny Osma . El reto del personaje era sacarlo del clisé de mostrarse como la machota. Aquí el trabajo parte de la historia de Hermoine, de sacar lo que hay dentro, cómo se siente . Su papel puede ser, incluso, el más inocente, es la que más se escandaliza.

No hay inocencia sexual en Hermoine- cuenta Valentina- sino de otra. La experiencia con drogas, por ejemplo. Todas tenemos un toque de inocencia que se va perdiendo a lo largo de la obra .

Polémica y poética.

La obra es fuerte en varios aspectos. La sinopsis suena así. Es fuerte frente al tema de la homosexualidad- dice Marcela Gallego- . Habla de que una persona es gay o que otra mete. Habla del sida también, pero no directamente. Sin embargo, quien esté atengo nota a qué se refiere .

El director de la obra, el francés Michell Didym, dice que la virtud de esta es la metáfora. Qué harán tres niñas de 17 o 18 años con un jardinero desmayado para reanimarlo? - pregunta- Lo único que se les ocurre es usar lo que tienen en sus carteras: pinzas de depilar, un calidoscopio... Qué recompensa puede hallar un jardinero para hacer aparecer unas flores? Los temas se tocan directamente, el sexo, las drogas, la homosexualidad son lo obvio. Pero más allá está la soledad, la falta de amor, el hecho de que Lizbeth abandona los escrúpulos y acaba prostituyéndose con el jardinero o matando a alguien .

El jardinero es interpretado por Blas Jaramillo. El actor admite que su personaje representa las aberraciones del ser humano. No es un jardinero particular explica . Lo bueno de esta obra es que no encarnamos personajes cotidianos, encarnamos ideas. No es un aberrado, representa en general las aberraciones de la humanidad. Se puede herir la susceptibilidad del público, pero el texto es tan poético y tiene el tratamiento de una comedia que la puesta en escena no llega a agredir al público en absoluto. Mi reto, en medio de todo es que el público se enamore de este personaje

Publicación
eltiempo.com
Sección
Entretenimiento
Fecha de publicación
9 de julio de 2003
Autor
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