Otras fugas de militares en el país

Otras fugas de militares en el país

De igual forma que el mayor César Alonso Maldonado Vidales, otros uniformados detenidos han huido.

19 de enero de 2011, 01:57 am

Teniente Carlos Alberto Acosta Tarragona: condenado en octubre de 1995, por asesinato y apoyo a grupos paramilitares en la región de Chucurí, Santander.

Acosta detuvo a un fiscal, a su conductor y a un guía y arrojó sus cuerpos a un río.

Recibió una condena de 56 años de prisión, que comenzó a cumplir en un centro de detención cerca de su ciudad natal.

Un mes después se le permitió visitar la casa de sus padres acompañado de la Policía Militar; salió tranquilamente a comprar tabaco y no volvió.

Acosta volvió a ser capturado en Bogotá unos días después y enviado al centro principal de detención de las Fuerzas Armadas en Tolemaida.

En julio de 1999 escapó y se unió a las Auc en César.

Sin embargo las AUC ordenaron su muerte un mes después por una disputa.

Mayor Diego Fino: detenido y acusado de complicidad en el asesinato, en 1999, de Álex Lopera, antiguo asesor para la paz del departamento de Antioquia, y de dos personas más.

En aquel tiempo era comandante y dirigía el Batallón Juan del Corral, integrante de la IV Brigada.

En marzo de 2000 abandonó la IV Brigada, en cuyas instalaciones se había informado que estaba detenido. En junio de 2001, un juez civil declaró a Fino culpable de triple asesinato.

Mayor David Hernández Rojas, vinculado junto a otros cuatro militares en el asesinato del ex viceministro de la Juventud y ex asesor de Paz de Antioquia, Alex Lopera Díaz, Comandante del Batallón de Granaderos de la Cuarta Brigada.

Durante su declaración ante los fiscales, Hernández juró que escaparía y se uniría con los paramilitares si le acusaban de asesinato.

Aunque permanecía detenido en la IV Brigada, escapó a finales de enero de 1999. Después se supo que se enroló en las Auc con el alias de '39'. En junio de 2001, un juez encontró a Hernández culpable de tres homicidios.

Coronel Jorge Plazas: condenado por el secuestro del industrial Benjamín Koudari, se fugó de la Escuela de Artillería de Bogotá donde pagaba una condena de 40 años por el secuestro y muerte del industrial israelí Bejamín Khoudari.

El oficial se desempeñaba actualmente como coordinador de la Oficina de Derechos Humanos del Batallón Fernando Landazábal Reyes, situado en las instalaciones de la Escuela de Artillería.

Sargento Juan José Mosquera Romaño, detenido en las instalaciones del Grupo Mecanizado Rincón Quiñonez, adscrito a la Decimotercera Brigada de Bogotá.

El suboficial, que por falta de pruebas nunca fue llamado a juicio o consejo de guerra en una docena de investigaciones, estaba vinculado a la investigación por el secuestro y asesinato del industrial Benjamín Khoudari.

Su fuga se produjo tras un permiso para abandonar la guarnición y adujo calamidad doméstica.

REDACCIÓN JUSTICIA