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¿Dios o no Dios?
Stephen Hawking afirma en su nuevo libro que Dios no fue el creador del universo. Poco se ha divulgado sobre el contenido de El gran diseño, que se lanzará hoy en Londres, pero esta mera afirmación suscitó grandes titulares y agitados debates. ParecerÃa extraño que, habiendo tantos cientÃficos ateos o agnósticos, la declaración de uno solo de ellos, por eminente que sea, suscite tanto alboroto. Ocurre, sin embargo, que el famoso astrofÃsico británico de 68 años consideraba antes que la ciencia y Dios no eran incompatibles. En Una breve historia del tiempo (1989) -tratado cientÃfico que ha alcanzado sorprendente volumen de ventas-, Hawking habÃa escrito que, aunque la ciencia lograra proponer una teorÃa total del universo, siempre serÃa importante "conocer la mente de Dios".
La observación de ciertos fenómenos astronómicos lo obligó luego a modificar su posición. Ahora sostiene, según apartes divulgados por la prensa inglesa, que "no es preciso invocar a Dios, pues el universo puede haberse creado a sà mismo de la nada".
El reversazo del célebre profesor fue recibido con entusiasmo por la ciencia incrédula y con desilusión, e incluso con aspereza, en los sectores religiosos. Pues sucede que hay dos bandos enfrentados acerca de esta cuestión, y cuentan sus afiliados como si se tratara de alineaciones deportivas. Para consuelo de quienes creen que Dios y la ciencia son compatibles, recordemos que hace algunas semanas murió el fundador del escepticismo moderno, el respetado matemático y racionalista Martin Gardner, quien aceptaba la posibilidad de un Dios creador.
La existencia de Dios es uno de los temas eternos que debaten la ciencia, la teologÃa y la filosofÃa. Santo Tomás pretendió demostrarla mediante argumentos lógicos, e Isaac Newton, el más grande fÃsico de la historia, era creyente. Pero ni la ciencia ni la reflexión han sido capaces de demostrar fuera de toda duda que Dios existe o que no existe, con la salvedad de la certeza que se deriva de la fe. AsÃ, pues, hay campo para las más delirantes creencias y para los más rÃgidos escepticismos.
Lo importante es, como decÃa Cristo, que se dé a Dios lo de Dios y al César lo del César. La Historia demuestra que es posible construir un sistema ético válido prescindiendo de la noción de Dios, asà como bajo su manto se han amparado vergonzosas atrocidades, como la Inquisición o el terrorismo islámico. Ya ha conseguido bastante la civilización al independizar al Estado de Dios y a Dios de la ciencia y aceptar, con tolerancia, que cada quien piense en esta materia lo que quiera, sin pretender imponerlo a los demás. Y rectifique y se desdiga libremente, si lo considera necesario.
editorial@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 8 de septiembre de 2010
- Autor
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