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| Actualizado hace 13 minutos

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Cómo lidiar con niños que están acostumbrados a salirse siempre con la suya

En lugar de reprender los malos comportamientos, el 'refuerzo positivo' premia las buenas acciones. Eso sí, solo funciona cuando no hay chantaje de por medio.

Si no se les ponen límites, pueden volverse unos pequeños tiranos acostumbrados a salirse siempre con las suyas e imponer sus deseos a los demás. Si se les castiga con demasiada frecuencia o aspereza, pueden acabar ocultando sus faltas, convirtiéndose en "maestros de la mentira y el disimulo".

Reprender a los hijos no es tarea fácil para los padres, a quienes a menudo les cuesta saber si se han pasado de severos o se han quedado cortos y su tolerancia se vuelve complacencia.

Para acercarse al punto de equilibrio ideal, en el que los correctivos son eficaces y tienen la menor cantidad posible de 'daños colaterales', los expertos recomiendan recurrir al refuerzo positivo.

¿En qué consiste?

Este método de educación consiste básicamente en proporcionarle al pequeño un estímulo grato para que aumente la frecuencia con que se comportan de manera adecuada, en lugar de centrarse solo en castigar sus comportamientos negativos. 

"Cuando queremos cambiar un comportamiento negativo por uno adecuado y si no es por la comodidad del adulto sino por el bienestar del niño, es muy valioso", dice Claudia Jiménez Chacón, psicóloga de la Asociación Afecto.

Una de las formas sencillas de aplicar el reforzamiento positivo con los niños, para moldear su conducta de forma suave y natural, consiste en hacer algo tan básico y que a menudo los padres olvidan: "mostrar aprobación y orgullo cuando el niño tiene un comportamiento o actitud correctos. Esto por si sólo es una gran fuente de motivación infantil", explica la psicóloga clínica Dolores Mayo.

A esto la pedagoga Saida Castro, de la Universidad Pedagógica, agrega que no se trata solo de generar reacciones automáticas en momentos muy específicos, como regalar un helado al niño cuando logra buenas calificaciones.

"Los seres humanos somos muy complejos y el niño más aún. No todos recibimos el 'estímulo' de la misma manera", dice Castro, quien hace énfasis en la facilidad con que el refuerzo positivo -mal manejado- puede ser contraproducente.

No elimine el castigo

"Muchos papás manejan los refuerzos positivos como reemplazo de la autoridad. Le dicen al niño: 'si comes juicioso, nos vamos a comer helado', pero si se vuelve algo de todos los días, se pierde el efecto", agrega Jiménez.

Mayo apunta que "el niño debe saber que haga lo que haga siempre lo vamos a querer, pero no significa que no haya que castigarle, pero estos castigos deben ser coherentes y firmes, pero nunca físicos, ya que golpear a un niño provoca que imite ese modelo de violencia, y que además acabe sintiendo humillación y miedo", señala la experta.

Las expertas aseguran que la clave está en decirles a los niños, desde sus primeros años, por qué se les castiga y a cambio de qué comportamiento se le levantará el castigo. Esa actitud, combinada con reconocimientos a las buenas acciones, es eficaz contra la 'tiranía' infantil.


Cumplir las amenazas y pedir explicaciones, dos ideas de las expertas

Si solo se utiliza el refuerzo positivo en lugar del castigo, el 'berrinche' sube de tono, advierte Claudia Jiménez, quien afirma que los papás suelen premiar, sin saberlo, las malas actitudes y no solo las positivas. Ejemplo: darle lo que quiere para evitar que llore en público

Amenazar al pequeño con castigos que luego no se cumplen mina la capacidad de los papás o del maestro para controlar el comportamiento. Si es efectivo, ocasiona miedo, lo cual también es negativo para el menor.

"El castigo debe ser coherente: si un niño no ordena su habitación, hay que privarle de algunas cosas que le gustan, como ver los dibujos animados, hasta que ordene su cuarto. Antes de castigarle hay que escuchar sus explicaciones", dice la psicóloga Dolores Mayo.

"Lo ideal es generar un vínculo con los hijos o los alumnos que permita dialogar. No hay que esperar a que el niño cambie por sí solo", agrega Jiménez.

CON INFORMACIÓN DE EFE REPORTAJES

Publicación
eltiempo.com
Sección
Educación
Fecha de publicación
4 de septiembre de 2010
Autor

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