Cerrar

| Actualizado hace 31 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Patrocinado por:

'Solo 48 días tuvo puesto Carlos el uniforme de Policía': hermana de uno de los muertos en Caquetá

"A mi hermano ni siquiera le dejaron lucir el uniforme. Se graduó el 14 de julio de este año y lo mataron 48 días después, cuando apenas comenzaba a vivir la vida de Policía", dice Johanna Montiel.

Johanna es hermana del patrullero Carlos Montiel Arango, un joven de 20 años que cursó estudios en la Escuela Gabriel González, del municipio de Espinal (Tolima) y quien, al igual que otros 13 uniformados de un Escuadrón Móvil de Carabineros de la Policía Nacional (Emcar), terminó muerto en el atentado de las Farc el miércoles en El Doncello, (Caquetá).

Hoy el Tolima amaneció de luto porque cinco de los patrulleros masacrados con explosivos, eran oriundos de este  departamento.

De esa lista hacen parte Carlos Montiel, nacido en  Ibagué; Argey Molano Arias, oriundo de Flandes; Nelson Orozco Velandia, del municipio de Palocabildo; Óscar Pinzón Gaviria, de Honda y Luis Alberto Rodríguez Corrales, de Lérida.

"A mi hermanito le fascinaba el uniforme de Policía, y aunque la familia sabía de los riesgos que correría en esa carrera tan difícil, todos respaldamos el amor que sentía por esa profesión", asegura Johanna Montiel.

Ahora su familia espera el cadáver en el barrio Kennedy, un sector de estrato dos de Ibagué.

"Carlos terminó el bachillerato y al día siguiente comenzó a hacer papeles para el ingreso a la Policía, jamás se imaginó esto que ahora le sucedió", agrega.

Señala que el cadáver quedó calcinado, irreconocible. "Creo que lo identificaron por medio de la carta dental", dice.

Otro drama se vive en el municipio de Lérida, la tierra del patrullero Luis Alberto Rodríguez Corrales.

Su padre, Luis Alberto, espera ansioso el cuerpo de este joven de 22 años de edad, que había contraído matrimonio hace dos meses.

"Él apenas era un jovencito que comenzaba a vivir, se metió a la vida de Policía para salir adelante, para ayudarnos porque somos una familia pobre", relata el padre.

Hoy, triste, recuerda que un día su hijo, el mayor de su familia, le dijo: "Papi, yo quiero ser Policía, esa profesión es muy buena porque es de servicio y uno le puede ayudar a los demás".

El patrullero hizo el curso en la Escuela de Policía de Villavicencio.

En tanto, en Flandes, William Molano, un pensionado del Ejército, también espera el cuerpo de su hijo Argey Molano Arias, nacido hace 27 años en ese municipio del Tolima.

"Desde niño Argey soñaba con llevar el puesto el uniforme de Policía, y pese a lo difícil de la situación de orden público en el país, yo le respeté sus metas, sus sueños", afirma el padre de familia.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
3 de septiembre de 2010
Autor

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

Volver arriba