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Superestreno: el nuevo Ford Fiesta llegó a Colombia y 'prende' el mercado

Es un auto de la gama media con un equipo que incluye 7 airbags, ABS, control de tracción y todos los accesorios eléctricos. Llega quebrando los precios pues con motor 1.6 vale 39 millones de pesos.

El buen precio para su segmento obedece al mínimo arancel que paga por ser mexicano.

La marca se tomó un buen tiempo para reincorporarse al mercado de los autos populares de la gama media. Después de haber abortado el proyecto Focus, cuyo precio no fue competitivo, regresa ahora con la última versión del Fiesta, procedente de México, lo cual es una gran ventaja pues no paga impuestos de importación y con un precio amenazante para los exponentes de la industria local.

El nuevo Fiesta, que sale entre los 39 y los 42 millones de pesos, según su equipo y que tendrá una versión más deportiva hatchback en noviembre que costará un millón adicional, compite directamente con los Aveo básicos, el Optra primario, el Fiat Siena, los Hyundai Accent, el Mazda 2, Nissan Almera, Peugeot 207, el nuevo Symbol, Clio y el Scala de Renault, Skoda New Fabia y los primeros Jetta de la lista.

Como quien dice, queda ubicado en la parte central de la pista de baile. ¿Cuáles son sus argumentos? Muchos, en varios aspectos.
Por ejemplo, en tamaño, por su carrocería de Sportback que mezcla bien el volumen y espacio del sedán con la deportividad de un hatchback clásico. Es muy impactante y sus medidas generosas lucen con toda la amplitud, que se refleja en un baúl descomunalmente grande para su tipo.

Después de la cabina, el equipo es su punto más fuerte pues excede muy generosamente a sus competidores. Viene de serie con siete airbags, siendo el impar el que protege las rodillas del conductor y los demás van distribuidos en el tablero de instrumentos y las cortinas laterales. Ofrece control electrónico de tracción, ABS y EBD en frenado, cinturones ajustables en altura, rines de aleación de 16 pulgadas, además de todo el servicio eléctrico de accesorios y aire acondicionado. Todo esto es de norma en ambos modelos que se venden inicialmente.

El motor es un 1.6 de cuatro cilindros en línea, lógicamente transversal adelante, que entrega 119 caballos de potencia. Usa doble eje de levas que mueven cuatro válvulas por cilindro. Hay disponibles dos configuraciones de transmisión. Una es la tradicional mecánica de cinco pasos hacia adelante y la segunda es una automática de diseño muy interesante con seis velocidades más reverso.

Manejamos este último modelo, en ciudad y carretera plana, donde obtuvimos el estupendo rendimiento de 44 kilómetros por galón de gasolina y es posible que con la caja manual sea aún mejor. La razón es que el computador que controla la caja automática salta mucho entre las opciones de relaciones, a veces innecesariamente por lo cual engancha cambios con mucha frecuencia y consecuentemente el tacómetro sube de revoluciones y el pedido de gasolina aumenta. A pesar de todo, el programa está concebido para optimizar el uso del torque del motor por lo cual el apetito resulta muy modesto para la cilindrada y es otro de sus puntos fuertes.

Las suspensiones son convencionales con un mecanismo McPherson adelante y atrás el tradicional puente trasero único flexible. Tiene una marcha suave y tranquila, con dirección rápida y exacta. El trabajo de los amortiguadores delanteros es ruidoso sobre todo en pequeños rizados, y a ello contribuye la amplificación sonora de la cabina en la cual también el motor es muy audible. Valga decir que el ajuste general no es su mejor virtud, no por cosas sueltas sino por esa citada resonancia. Frena bien sobre las ruedas Hancock 195/50 (en rines de 16 pulgadas) y claro que el ABS y la distribución electrónica de la presión hacen su papel en las eventualidades de emergencia.

Los acabados del interior están pensados para el uso de familia, sin complicaciones y en colores neutrales con la mugre. Hablamos de telas en tonos grises. Las sillas tienen correcto apoyo y atrás los pasajeros disponen de apoyacabezas en los tres puestos.
Ergonómicamente está bien concebido y los espacios para los ocupantes son generosos, aunque si se llevan las sillas delanteras a su mayor extensión, para personas sumamente altas, atrás el lugar para las piernas de los acompañantes desaparece.

Excelente es el baúl, sobrado para esta gama de carros y con un acceso bien logrado a pesar de la limitante que significa el vidrio trasero que cae sobre toda la tapa del baúl y no permite mucha apertura superior. La altura de la compuerta está al nivel medio, razonablemente accesible con elementos pesados.

Este carro tiene una tipología totalmente europea, muy apoyada en el enorme mercado que tiene Ford en Inglaterra donde es el líder claro de las ventas. Por consiguiente las medidas, motorización y características corresponden muy bien a nuestro medio cuyas preferencias se marcan siempre hacia este tipo de vehículos más que hacia los americanos como el Fusion. De todas maneras, este Fiesta es una plataforma global no sólo para la manufactura y aplicación de componentes en muy diversas plantas en el mundo, sino también para que tenga una entrada genérica entre los compradores.

En Colombia va a causar mucho impacto por su precio, tamaño y equipo, con los cuales toma una posición indescartable dentro de las opciones tan variadas que existen. Para quienes deseen un modelo más deportivo, habrá la versión de 5 puertas hatchback a partir del mes de noviembre que ya tiene precio conocido y sobre la cual se aceptan desde ahora órdenes de compra por valor de 44 millones de pesos, con caja mecánica únicamente. Por las fotos que incluimos podrán darse cuenta de que su diseño es muy atractivo y también va a poner a más de uno a pensar, sobre todo cuando se trata de un aire y modelo totalmente frescos en la gama, con ambas versiones, donde todos los competidores con excepción del Kia Cerato (que es más costoso) ya tienen varios años sin modificaciones mayores y otros no han cambiado.

Por consiguiente, hay que decir que valió la pena esperar y que ahora Ford estará también jugando su papel en los automóviles masivos donde su ausencia no era explicable.

Una caja muy diferente
La transmisión de seis velocidades automática la llama Ford DPS6, que significa que tiene dos discos de embrague que funcionan en seco, Powershift, sincronizada y seis multiplicaciones. La rareza es que los árboles de piñones se comunican con el diferencial por dos ejes diferentes al final de cada cual hay también relaciones distintas. Cada vez que se selecciona un cambio, actúa eléctricamente el respectivo clutch y de ahí en adelante la caja busca el siguiente cambia previamente determinado en el computador. Al usar ese doble clutch, se reduce a menos de una tercera parte la cantidad de aceite necesario para su funcionamiento. Con la palanca en D y un botón llamado O/D se limita el uso de la caja a los cambios impares y sin ese servicio camina por todo el espectro de primera a sexta. La caja hace bien los rebajes y con oportunidad.

Las versiones
El Ford Fiesta se vende desde la fecha en las versiones Sportback, cuatro puertas, con caja mecánica en $38.900.000. La misma carrocería con algunos accesorios adicionales y caja de seis velocidades automática, cuesta 41.9 millones de pesos. La versión más deportiva y hatchback, (fotos superior e izquierda) con idéntica mecánica y caja manual, valdrá 43.9 millones, a partir de noviembre próximo. Todos son fabricados en México.

FRASES
El diseño general del nuevo Fiesta es sobrio pero conserva las líneas de la familia. Se destaca la línea de "leds" blancos que va en el lugar de la exploradora y lo hace inconfundible visto de frente. Otro detalle original es la pequeña ventanilla delante de los espejos delanteros.

Todo el diseño de la cabina y el puesto de mando conservan un aire correspondiente con el exterior del carro. La pantalla central indica las posiciones del radio y otras funciones. El aire es de control manual.

El tamaño del baúl es uno de sus puntos diferenciadores más fuertes a favor, junto con el equipo general. Los acabados del interior son en materiales resistentes al uso y la mugre. Los cuatro vidrios tienen mandos eléctricos individuales.

El Hatchback, que llega en noviembre, solo estará disponible con la caja mecánica de seis cambios, que va de acuerdo con su mayor deportividad.

El consumo es excepcionalmente bajo, ya que es capaz de hacer por encima de los 44 kilómetros por galón, teniendo en cuenta la potencia de 119 caballos y los 1.600 cm3.

Publicación
motor.com.co
Sección
Motor
Fecha de publicación
23 de agosto de 2010
Autor

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