Cerrar

| Actualizado hace 7 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Patrocinado por:

Eltiempo.com habló con el dueño del restaurante 'Ataque al corazón'

"Creo que el restaurante representa a los estadounidenses cuando comen de esa manera. Aquí todo es McDonalds, papas fritas y Coca Cola", dijo Jon Basso, 'Cirujano jefe' de este lugar.

La idea de abrir 'Ataque al corazón' ('Heart Attack Grill' en inglés), un lugar que sirviera hamburguesas en enormes dimensiones, surgió en el 2005 gracias a las grandes porciones que acostumbran a consumir los estadounidenses. "Quería hacer cómica la obesidad en Estados Unidos es un problema que parece de nunca acabar", contó Basso.

A la entrada del restaurante, que queda ubicado en a ciudad de Chandler, en Arizona, varias meseras, vestidas de enfermeras sexys, reciben a los clientes. Les ponen batas de enfermos y los suben a la báscula que decidirá si comen gratis o no. Las personas que superen los 160 kilos, no pagaran la cuenta.

Aunque el peso suene exagerado Basso asegura que sí hay personas que los pesan y que incluso puede llegar a tener entre 20 y 23 de estos clientes especiales por semana.

En el restaurante se sirven enormes cantidades de comida poco saludable. La carta esta llena de diferentes tipos de hamburguesas gigantes (está la 'Bypass' sencilla, doble, triple y cuadruple), papas fritas, helados, jugos y malteadas, entre otros acompañamientos. Además, también se venden cigarrillos sin filtro, cerveza y licores de todo tipo por litros.

Hasta ahora, "nadie se nos ha muerto o le ha dado un ataque al corazón. Sin embargo, siempre mantenemos una ambulancia afuera disponible", contó Basso tras explicar la comida que se puede conseguir en 'Ataque al corazón'.

 "Aquí todos pueden ser libres de hacer y de comer lo que quieran sin que la gente los juzgue o los mire mal. Si quieren seguir engordando eso es problema de ellos" dijo..

Para el 'Cirujano jefe' del restaurante, como se hace llamar Basso, el lugar es honesto, pues le dice a los clientes claramente la cantidad de calorías que tiene la comida, a comparación de muchos restaurantes que no lo hacen y se hacen llamar 'lights'.

A pesar de que el lugar es atractivo por el tamaño y la cantidad de grasa en sus comidas, el restaurante tiene un cartel en la entrada advirtiendo lo peligroso que puede ser para la salud. "Es como los cigarrillos te dicen que es perjudicial para la salud, pero igual la gente lo sigue consumiendo", finalizó Basso.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
29 de julio de 2010
Autor

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

Volver arriba