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Roces del Gobierno con Germán Vargas Lleras no son nuevos y reflejan una relación tormentosa

El vicepresidente Francisco Santos arremetió contra el jefe de Cambio Radical y lo llamó "traidor". Las declaraciones las dio en momentos en que Vargas suena como posible ministro del nuevo Gobierno.

Las expresiones del vicepresidente Francisco Santos contra el ex candidato presidencial y virtual ministro del presidente Santos, no pudieron ser más duras: que es "un traidor", que Vargas Lleras ha hablado muy mal de Santos; que "es un riesgo muy grande" asignarle un ministerio; que es como "meter el ratón a cuidar el queso"; que a Uribe no le gustaría esa designación, porque eso sería decirle al actual mandatario "váyase para el carajo".

Esto y mucho más dijo el vicepresidente Francisco Santos durante una entrevista con Radio Santafé, en contra de Vargas Lleras.
 
Las palabras del Vicepresidente parecen estar dirigidas a impedir la designación de Vargas en el gabinete de Santos.
 
El mensaje, además, fue directo. "Vargas es un traidor". También dijo que si Santos supiera todo lo que Vargas ha dicho de él, lo pensaría dos veces para nombrarlo.
 
Vargas renunció al liberalismo para apoyar la candidatura de Uribe en 2002, pocas semanas antes de las elecciones presidenciales. A partir de ese momento se convirtió en pieza clave de la coalición, pero pronto vinieron las diferencias.
 
A finales de 2003, cuando Vargas detentaba la presidencia del Senado, hundió un primer proyecto de reforma constitucional que proponía la primera reelección de Uribe.
 
En esa ocasión, el proyecto fue negado por no contar con el suficiente apoyo en la sesión plenaria que presidía Vargas.
 
Vargas lo hizo porque ya pensaba en ser candidato presidencial en el 2006 y creía que si Uribe salía del juego, él tendría mejores posibilidades. Ese fue el primer mensaje negativo que Uribe recibió de Vargas.
 
En otra oportunidad, Vargas se distanció de la coalición y de Uribe para unirse a sectores de oposición y ganarse un escaño en el Consejo Nacional Electoral. Eso tampoco lo perdonan fácil los uribistas.
 
Después, el jefe de Cambio Radical se sumó al trámite de la reforma constitucional que permitió la reelección de Uribe en el 2006.
 
Pero cuando los aliados de Uribe comenzaron a hablar de la segunda reelección, Vargas definió su posición muy clara: "Seré candidato presidencial en 2010, con o sin Uribe". Eso notificó al mandatario, desde muy temprano, que tenía un competidor en sus filas, dispuesto a todo.
 
En efecto, Vargas, a través del presidente de la Cámara de Representantes, Germán Varón Cotrino (uno de sus hombres más leales), se opuso abiertamente a la aprobación de una nueva enmienda constitucional para que Uribe tuviera un tercer mandato.
 
Y fueron todos los vicios que el proyecto de reforma a la Constitución desarrolló en la Cámara de Representantes, lo que a la postre le sirvió como argumento a la Corte Constitucional para declarar su inexequibilidad y dar al traste con la posibilidad de un tercer mandato de Uribe.
 
Desde entonces, las relaciones de Uribe con Vargas Lleras empeoraron. Poco a poco el jefe de Cambio Radical perdió su representación en el Gobierno.
 
La última cuenta de cobro que recibió Vargas del uribismo por oponerse a la segunda reelección fue el desmantelamiento de su grupo político. Varios congresistas se fueron para el partido de 'la U' y en las últimas elecciones Vargas quedó prácticamente diezmado.
 
Las urnas también le cobraron a Vargas su papel frente a Uribe y, con dificultad en los pasados comicios presidenciales pudo lograr el tercer puesto entre los candidatos, después de Santos y Antanas Mockus.
 
No obstante sus reveses políticos, Vargas lució en la campaña presidencial como uno de los mejores aspirantes a reemplazar a Uribe. Inclusive, muchos columnistas hablaron de que era el que tenía el programa de gobierno más claro.
 
El reconocimiento a la excelencia de Vargas vino, inclusive, del propio Santos. En una ocasión el hoy presidente electo de los colombianos dijo que si no estuviera de candidato, votaría por Vargas para la Presidencia.
 
Santos y Vargas siempre se han sabido rivales. De hecho, antes de que Uribe nombrara a Santos como ministro de Defensa, cargo que le sirvió de puente a la Presidencia por sus éxitos militares y políticos, Vargas había dicho que le gustaría tener ese cargo.
 
Ahora Santos sabe que Vargas será su rival en caso de que pretenda aspirar a la reelección en 2014. Y con toda seguridad Vargas intentará una y más veces conseguir la Presidencia.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Política
Fecha de publicación
28 de julio de 2010
Autor

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