Ciclovía, 35 años rodando por Bogotá; el 18 de julio se celebra su cumpleaños

Ciclovía, 35 años rodando por Bogotá; el 18 de julio se celebra su cumpleaños

Es un éxito a nivel local porque reúne a la familia en torno al deporte y ha sido ejemplo para el mundo.

10 de julio de 2010, 05:00 am

Para 1974 ya los bogotanos estaban cansados de tanto carro y por eso no dudaron en salir a pedir menos contaminación y más recreación.

Eso sucedió cuando Procicla y el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte de la época se tomaron las carreras Séptima y Trece para que se llevara a cabo un mitin que congregó a más de 5 mil capitalinos.

En 1976, cuatro rutas comenzaron a reunir con mediana regularidad a niños, jóvenes y adultos en un plan conjunto todos los fines de semana: los circuitos Salitre-Ciudad Universitaria; Olaya-El Tunal; Parque Nacional-Funicular y Circuito del Norte.

Pero aunque la inauguración contó con una masiva asistencia, la iniciativa no prosperó, por lo que tuvieron que transcurrir seis años más para tener una suerte más permanente.

Estudiantes la impulsaron

La participación de estudiantes en caravanas ciclísticas o 'ciclopaseos', con recorridos de 40 kilómetros, fue el 'pedal' que le dio grandeza a la iniciativa. Ya no iban solo 80 aficionados sino que para 1981 cerca de 5.000 personas sacaban su 'caballito de acero' para pasear.

"Habían dos almacenes que patrocinaban los programas juveniles: Ciclopeda, en la calle 100 con carrera 15, y Ciclo Benotto, en Los Héroes. Desde esos puntos partían las caravanas. Se veían cuadras llenas de ciclistas y los de bicicrós eran un montón de chinos brincones que se metían al caño", contó Ignacio Bermúdez, director de Fundabici.

Con el tiempo, comenzaron a funcionar nuevas rutas, como la de la vía de la Circunvalar, entre el Parque Nacional y la estación Funicular. "Los muchachos dejaron la televisión a un lado y salieron a las calles a mirarse las caras", dijo Gonzalo Medina Vacca, director de Tránsito en 1982.

Al finalizar la administración de Augusto Ramírez Ocampo, quien siempre apoyó la iniciativa, la ciclovía constaba de 54 kilómetros pero faltaba mucho para poder mostrar espacios ordenados, seguros, equitativos, con buena señalización y para definir las rutas que perdurarían por más tiempo. "Una vez intentamos cerrar los circuitos con plantas, como se hacía en Madrid, pero se las robaban", contó Medina.

Sin embargo, el fenómeno fue único. "Las señoras sacaban a sus niños a montar en triciclo y a sus mascotas a pasear", dijo Bermúdez.

La lógica para ese entonces era clara: la ciclovía para el ciudadano; una idea que comenzó a llamar la atención en otras latitudes. "Cuando la ciclovía se toma la Séptima toma fuerza, coincide con el boom del ciclismo en Europa y ahí no se vuelve a frenar", explicó Ricardo Montezuma, director de Ciudad Humana.

Un proyecto más serio

En 1995, el Instituto Distrital de recreación y Deporte (Idrd) y la Secretaría de Tránsito comenzaron a darle forma al proyecto para conectar el sur de la ciudad con el norte y, a su vez, con parques, escenarios deportivos y sitios turísticos, arquitectónicos, culturales e históricos.

El 17 de marzo de 1996, se implementaron dos circuitos de 81 kilómetros que funcionaban de 7 a.m. a 3 p.m., horario que tuvo que reducirse hasta las 2 p.m. por los disgustos y trancones que causó. Se hizo hasta el lanzamiento de un jingle en 1997: "Bogotá no tiene mar pero tiene ciclovía", se amplió la ciclovía al 70 por ciento de las localidades, se implementó la comunicación radial y se buscaron patrocinadores. En 1998, ya había más identidad del programa recreativo y además comenzaron a aparecer campañas educativas para usar casco, disminuir la velocidad y para mantener los circuitos limpios. Ya no sólo era plan de ciclistas sino que la familia podía encontrar además de nuevos recorridos, misas, aeróbicos, paseos, puntos de información, danzas, títeres, payasos, teatro y grupos musicales.

La ciclovía hoy

En 2006, el gobierno de Luis Eduardo Garzón hizo el 'Relanzamiento de Ciclovía' en los circuitos de la carrera 7a, la carrera 15, la calle 117, la avenida Boyacá y la calle 26. Uno de los eventos más esperados fue la Ciclovía Nocturna, que rueda desde 1999 por las principales rutas del servicio dominical, reúne espectáculos musicales, actividad física y fuegos pirotécnicos y en ocasiones ha congregado a más de 4 millones de personas.

La ciclovía se convirtió en un lugar para todos, con módulos ordenados de servicio, puntos veterinarios, puntos de recomendaciones de actividad física (Rafi) para los asistentes activos y pasivos de la ciclovía; puntos de deporte extremo, estaciones infantiles y escuelas de ciclismo en el parque Simón Bolívar y en El Tunal. "Los vendedores ambulantes se capacitaron en manejo de alimentos y se han dotado con módulos, uniformes y carnetización", dijeron voceros del Idrd.

También se han realizado intentos para conseguir un nuevo record Guinness de personas realizando aeróbicos en un mismo recinto.

Hoy, la ciclovía rebajó la extensión de las rutas a un total de 97 kilómetros, debido al cierre temporal de la calle 26 por las obras de la tercera fase de TransMilenio, pero aun así, sigue siendo una alternativa para el uso del tiempo libre, domingos y festivos del año.

Un ejemplo para el mundo

La ciclovía 'cachaca' ha inspirado a otras ciudades del país y del mundo. Santiago de Chile, Ciudad Juárez y Guadalajara en México; Chacao en Venezuela, además de poblaciones de Ecuador, Brasil, Argentina y Perú han visitado el país y recopilado ideas para implementar en sus países. A nivel nacional, varios centros urbanos han copiado el modelo Distrital, como Medellín, Cali, Soacha, Cartagena, Chía y Villavicencio, entre otros.

De estrene

Para celebrar sus 35 años la ciclovía le regalará más diversión y orden a los bogotanos con una inversión de 2.500 millones de pesos :

240 uniformes para los Guardianes.

800 uniformes nuevos para los vendedores: bata, overol y gorro.

400 módulos de ventas portátiles: fachada, mesón y techo.

Tres puntos de deporte extremo para skate, BMX y escalada.

Tres puntos Rafi para valorar físicamente a los usuarios sin costo.

Dos puntos infantiles y dos de actividades recreativas que rotarán semanalmente.

Ocho nuevas tarimas para la práctica de actividad física.

Nueva señalización para mejorar la seguridad de los usuarios.