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Ins贸lita pretensi贸n
Un sentimiento de estupefacci贸n embarga desde ayer a los habitantes del pa铆s al hacerse p煤blica una solicitud de conciliaci贸n extrajudicial presentada por 脥ngrid Betancourt al Estado colombiano. En un comunicado, el Ministerio de Defensa confirm贸 que la ex candidata presidencial, quien estuvo en poder de las Farc por m谩s de seis a帽os, inici贸 -junto con varios integrantes de su familia- una reclamaci贸n contra el erario por una suma aproximada a los 15.000 millones de pesos por perjuicios causados debido a su secuestro.
La ins贸lita pretensi贸n monetaria ha ca铆do como un balde de agua fr铆a en el Gobierno, los altos mandos militares y, como se refleja en foros electr贸nicos y sondeos, en la opini贸n p煤blica. "Sorprendida y apesadumbrada" se declar贸 oficialmente la cartera de Defensa ante esta demanda de la ex reh茅n y de sus familiares m谩s cercanos. No hay que olvidar que fueron precisamente el alto estamento castrense y el entonces ministro y hoy presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quienes prepararon la operaci贸n 'Jaque', que traer铆a a Betancourt de regreso a la libertad.
La multimillonaria solicitud es, asimismo, una afrenta directa al presidente 脕lvaro Uribe, quien mantuvo firmemente su apoyo pol铆tico a los rescates militares, a pesar de la presi贸n de varios sectores de la sociedad, incluida Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata, para que se hiciera el intercambio humanitario.
El Gobierno Nacional no es el 煤nico sorprendido con esta noticia. Cualquiera que haya escuchado a la ex secuestrada en estos dos a帽os de libertad no encontrar铆a rasgos de animadversi贸n hacia las tropas ni oposici贸n rabiosa contra el Ejecutivo. Al contrario, si algo qued贸 claro de las efusivas declaraciones de la propia Betancourt acerca del operativo fue su agradecimiento con los uniformados que arriesgaron su vida para que ella y los otros 14 secuestrados recuperaran la suya. Pero, por lo visto, este sentimiento no era del todo sincero porque hoy la liberada pretende sacarles el equivalente de varios millones de d贸lares a las arcas p煤blicas.
Del anuncio del Ministerio de Defensa sobre que "no existe ning煤n elemento objetivo que permita deducir la responsabilidad del Estado en estos hechos" se desprende que no habr谩 conciliaci贸n extrajudicial y el caso pasar铆a a un tribunal para continuar su tr谩mite. Y as铆 debe ser.
Este camino del pleito legal que ha emprendido la familia Betancourt pone de nuevo sobre el tapete las desacertadas decisiones que la dirigente pol铆tica tom贸 horas antes de ser secuestrada por la guerrilla. Varias versiones informaron en esos d铆as -finales de febrero del 2002- sobre las continuas advertencias en p煤blico y en privado que la entonces aspirante presidencial recibi贸 de distintas autoridades acerca de las condiciones de seguridad de la zona. Sin embargo, ella y sus acompa帽antes hicieron caso omiso de estas y se dirigieron hacia San Vicente del Cagu谩n. Esto constituye, indudablemente, una pieza clave en la defensa jur铆dica del Gobierno contra la cuantiosa reclamaci贸n.
Sin embargo, m谩s all谩 de los detalles legales, es dif铆cil concebir que una reh茅n liberada busque responsabilizar de sus salarios perdidos a quienes acabaron con su martirio. En incontables situaciones, pero en especial en una riesgosa operaci贸n de rescate, la vocaci贸n de servicio y sacrificio de la Fuerza P煤blica queda en evidencia ante la sociedad.
Meses de preparaci贸n, esfuerzos de inteligencia y una ejecuci贸n impecable se necesitaron para que 脥ngrid Betancourt se reencontrara con sus familiares. Por m谩s resarcimiento monetario que una v铆ctima de secuestro sienta que merece por el infierno vivido y los a帽os perdidos en la selva, no hay justificaci贸n para buscar compensaci贸n en los bolsillos de los ciudadanos. Si el agradecimiento se agot贸, que no lo haga la sensatez.
- Publicaci贸n
- eltiempo.com
- Secci贸n
- Editorial - opini贸n
- Fecha de publicaci贸n
- 9 de julio de 2010
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