En marcha la ofensiva contra los miembros de seis bandas criminales (Bacrim) del país
Se lanzó en Caucasia (Antioquia) y el primer objetivo es hacer efectivas 54 órdenes de captura.
La primera Comisión Interinstitucional que hará frente a las Bacrim -una especie de bloque de búsqueda-, empezó a funcionar en esa población por ser el epicentro de la guerra que han desatado las organizaciones delincuenciales, por el control de los corredores de movilidad de droga y armas.
Esta zona es la misma que las Auc dominaron por años y que ahora es el botín más codiciados por las bandas que conformaron paramilitares desmovilizados reincidentes y otros que no se desmovilizaron, y que entraron de lleno en el negocio del narcotráfico.
Según la Policía y el CTI, son seis organizaciones (Bacrim) que tienen influencia en 159 municipios de 18 departamentos. En la región del bajo Cauca confluyen tres de ellas: 'los Rastrojos', 'los Urabeños' y 'los Paisas'. Las otras tres bandas, que se mueven en el Pacífico y el norte del país son 'los Machos', 'Renacer' y 'Erpac'.
La Comisión Interinstitucional que comenzó a operar ayer está integrada por el Consejo Superior de la Judicatura, la Fiscalía, el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI), la Policía, el Ejército y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).
Al ponerla en marcha, el ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia, informó que está listo un proyecto de ley que tiene dos objetivos fundamentales: endurecer las condiciones requeridas para otorgar la casa por cárcel o la libertad condicional; y darle más facultades y tiempo a la Fiscalía, es decir, ampliar los términos para que se investigue y recoja pruebas contra las Bacrim.
Jueces y fiscales móviles
Según la Judicatura, poner en marcha el aparato judicial, como el desplazamiento de funcionarios y equipos técnicos, para hacer frente a estas seis bandas criminales requiere de 3.000 millones de pesos.
En la primera fase de la ofensiva, un grupo de 25 fiscales móviles se integró a la Unidad contra las Bandas Emergentes, creada recientemente. Operarán desde Bogotá, con diez fiscales; y Medellín, Cali y Montería, cada una con cinco fiscales.
El grupo de fiscales, con sede en Bogotá, está facultado para desplazarse al sitio del país que lo requiera y operará de esa forma hasta que se ponga en marcha la segunda fase, que tiene previsto el nombramientos de fiscales especializados en la lucha contra las Bacrim, con sedes en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, Pasto y Villavicencio.
En el tema de los jueces de garantías móviles, Medellín será cabecera de distrito para los primeros servidores que cumplirán esta función, con jurisdicción en Chocó, Urabá, Antioquia y Córdoba. Según la Judicatura, 30 jueces móviles serán nombrados en todo el país.
Jueces, fiscales y Policía Judicial (CTI y Dijín) tienen la misión de moverse rápidamente a los sitios donde la Fuerza Pública realice operativos contra las Bacrim. El objetivo es evitar excarcelaciones como ocurrió en el caso de Óscar Galvis, alias 'Pantera', jefe de sicarios de una de las facciones de la 'Oficina de Envigado', quien después de ser capturado por el Ejército, quedó libre por orden de un juez de Caucasia.
Armados con fusiles
A pesar de que han puesto en jaque la seguridad de ciudades, como Medellín, Cali, Cartagena y Tumaco, las Bacrim delinquen en zonas rurales. Según las autoridades, "poseen fusiles y tienen la capacidad de disputarse zonas estratégicas del narcotráfico y otros delitos".
Otras organizaciones ilegales, como la llamada 'Oficina de Envigado', mantienen nexos con las Bacrim a través de negocios de sicariato y narcotráfico.
Qué es la 'Oficina de Envigado'
Con Pablo Escobar, en los años 80, nacieron las llamadas 'oficinas de cobro' que tenían por objeto recaudar un 'impuesto' a dueños de negocios. Desde Envigado, se hacía el cobro a comerciantes, transportadores, chanceros, prostíbulos y taxistas.
Los sicarios eran los encargados de recoger el dinero y asesinar a quien no pagara.
En su momento, la atención se centró en la cabeza del cartel de Medellín y las 'oficinas' quedaron de lado. Una vez muere Escobar, Diego Fernando Murillo, 'don Berna', quien hizo parte de los Pepes (perseguidos por Pablo Escobar), y quien sobrevivió a la guerra del narcotráfico, reorganizó la 'Oficina de Envigado', que pasó a ser un engranaje criminal de narcotráfico y sicariato, de la mano del grupo paramilitar que 'Berna' creó en las comunas de Medellín: el Bloque Nutibara.
Sin embargo, la guerra se avecinaba. La desmovilización del grupo, en el 2003, y la posterior captura y extradición de 'Berna', fraccionó la 'Oficina', los antiguos sicarios se volvieron jefes que se dividieron en dos bandos. Contrataron 'paras' desmovilizados, ya reagrupados en las bandas criminales, que ahora manejan los cobros.
REDACCIÓN JUSTICIA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 8 de julio de 2010
- Autor
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