'La ciencia médica en Colombia está atrasada 20 años', dice Emilio Yunis

'La ciencia médica en Colombia está atrasada 20 años', dice Emilio Yunis

El reconocido genetista critica la Emergencia Social.

21 de marzo de 2010, 05:00 am

Yunis también se muestra preocupado por la mediocridad de los médicos y afirma que la corrupción es el principal problema de la salud.

"La Emergencia Social no se decretó para brindarle más salud a la gente, sino para resolver un problema económico, en un país donde la salud es un negocio".

Eso dice desde su laboratorio de genética en Bogotá, uno de los más modernos de la región.

Tras semanas de oír cada debate que ha estallado en torno a esta reforma, el genetista más reconocido de América Latina se declara inquieto por el estado de agitación en el que se encuentra el sector. "Nadie parece centrarse en las verdaderas razones del problema ni en lo más importante, que es el bienestar, la salud de la gente", asegura.

Más de cuatro décadas como investigador y docente le dan autoridad para opinar sobre un tema que también lo toca. Cuestiona el letargo en el que han caído los médicos, advierte sobre el atraso peligroso de las ciencias médicas y se declara "aterrado" por la ligereza con la que se manejan los aspectos claves de la salud.

¿Cuál es el principal problema de la salud en el país?

La corrupción que se le filtra al sistema por todos los poros. Es tan común que nadie la ve.

¿Por qué dice que la Emergencia no se ocupa de la salud?

Los decretos tienen el propósito de ahorrarle gastos al sistema y de conseguirle algunos recursos. Ninguno toca indicadores de salud.

Pero sin orden desde lo financiero, el sistema se vuelve insostenible...

Primero hay que saber en qué se está gastando la plata que hay, que no es poca. Hoy no se sabe si la gente está más sana que hace 16 años. Se olvidaron de que vivir es cada vez más costoso; las personas duran más y se enferman de cosas más caras. El mejor ahorro es no improvisar en sus tratamientos.

¿En Colombia se improvisa en este aspecto?

El sistema está hecho para atender lo básico y no se sabe manejar lo complejo, por eso se desperdician muchos recursos y, lo que es peor, se arriesga la vida de la gente.

¿De quién es la culpa? ¿De los médicos o del sistema?

De la forma como se estructuró el sistema. La Ley 100 de 1993 aumentó la cobertura, pero le puso cronómetro al acto médico y niveló por lo bajo el conocimiento. Hoy los médicos no necesitan saber más de lo que las EPS les permiten tratar. Generalmente eso es lo más barato o lo más desactualizado.

Lo noto inconforme con las EPS...

La Ley 100 las hizo florecer y les permitió multiplicar sus ganancias, ninguna se ha quebrado y en cambio los hospitales sí. No evidencian una verdadera responsabilidad en lo social.

Usted es médico. ¿Cree que la Emergencia viola su autonomía?

Sí. Pero esta ya venía cercenada desde la Ley 100, que convirtió a los médicos en hacedores de facturas e indecorosamente los usa como herramientas para contener gastos.

Se dice que los médicos colombianos están entre los mejores de América...

Hoy eso es puro cuento: las ciencias médicas en el país tienen un atraso de al menos dos décadas; los buenos investigadores son una rareza, es más, los que salen del país a doctorarse no vuelven porque no pueden aplicar lo que aprenden. Ni siquiera los médicos, que no saben pedir exámenes avanzados, porque no los conocen. La mayoría son mediocres, hechos a la medida del sistema de salud.

Entonces no se hace ciencia...

Los centros de investigación son pocos y sobreviven haciendo análisis comunes. Las autoridades que los habilitan no tienen ni la sospecha de lo que deberían ser, y en lugar de preocuparse por las técnicas y su desarrollo, lo adelantado de sus equipos y la idoneidad de su personal, sólo se fijan en si hay sifones y si las sillas son lavables.

Pero los decretos crearon un sistema y un organismo técnico-científico para la salud

De científico no tienen nada. Son órganos políticos hechos para ahorrar plata.

¿Qué tanto afecta eso a los pacientes?

Mucho. Le pongo un ejemplo: en países avanzados la cura de varios tipos de cáncer es un evento cotidiano, aquí se califican como milagros. Peor aún, como el sistema no les ofrece a las personas buenas posibilidades, caen en manos de charlatanes que ofrecen tratamientos a punta de frutas, de flores y de oír a Mozart. Y esos son los que más vitrina tienen.

¿Qué hay que hacer?

Si al país le interesara la salud de la gente, debería prepararse para enfrentar las enfermedades de alto costo con seriedad, quitando tanto intermediario y creando centros para atenderlas, donde los médicos ilustrados sean los dueños de los procesos.

¿Por qué nunca habla de estos temas?

Porque cada vez que lo hago la gente piensa que hablo en japonés.

CARLOS F. FERNÁNDEZ
ASESOR MÉDICO DE EL TIEMPO