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Hablemos de tigres
Poco nos interesan, a pesar del escándalo mediático, los rugidos del tigre de Woods y sus espectaculares golpes a la pelota en la cama. Los tigres que hoy inspiran mi pluma son los de verdad, los que al paso que vamos no sólo no serán como los pintan sino como los recordaremos.
¿Cómo es posible, se preguntan algunos piadosos, caritativos y despistados ciudadanos, que le gasten una millonada rehabilitando un tigre que tenÃan enjaulado para restituirlo a su hábitat en los Llanos Orientales y que lo llevaran incluso en avioneta, cuando millones de colombianos se mueren de hambre?
Respondo y explico que las cuentas no se hacen asÃ. Entre nosotros, el tigre, o sea el jaguar, el mismo que llaman tigre mariposo por las pintas moteadas de su piel, que son diferentes de la piel listada del tigre de Bengala de la India, es el guardián de la biodiversidad de la selva. Gracias a él se controlan las manadas de puercos salvajes y de otros animales que se alimentan de las plantas. Se puede decir que nuestro jaguar es el garante de la tan cacareada biodiversidad en las selvas húmedas colombianas.
Las Naciones Unidas, que no son una organización despistada y pintada en la pared, han destinado este año de 2010 a la Biodiversidad en el planeta. Gracias a la Biodiversidad, que no es otra cosa que la riqueza y buena salud de plantas y animales, se conserva la vida del hombre sobre la Tierra. Una fundación americana, llamada 'Pantera, aliados en conservación de felinos', se preocupa por los felinos del planeta y en nuestro caso por los jaguares americanos, que se encuentran desde Arizona hasta la Argentina.
La mayor preocupación en este momento es asegurarle al jaguar movimiento por sus territorios en todo el Continente. Desde comienzos del siglo pasado han disminuido en un 40 por ciento los jaguares en América. Las causas son la tala de las selvas, la fragmentación de los bosques, la cacerÃa y la persecución de los ganaderos, porque los jaguares a veces se alimentan de sus vacas. La fundación en Colombia es dirigida por Esteban Payán Garrido, brillante biólogo que estudió estos hermosos felinos en su medio natural en el corazón del Trapecio Amazónico. El objetivo principal del proyecto es unir los bosques y selvas desde Estados Unidos hasta la Argentina para que el felino pueda desplazarse. Se sabe que un animal de este tamaño y condiciones necesita mucho territorio para vivir y cazar.
El principal cuello de botella para el proyecto se encuentra precisamente en Colombia. Se necesita asegurar un cordón de bosques entre el Darién y la SerranÃa de Perijá, pasando por la SerranÃa de San Lucas, que para tal efecto debe convertirse en Parque Nacional Natural y preservarse en su densidad de selvas, para que el tigre pueda desplazarse desde Centroamérica hasta los lÃmites con Venezuela y desde ese extremo norte de la Cordillera Oriental "bajar" hasta los Llanos y la selva amazónica.
Estos cordones de bosques se denominan "corredores biológicos". Necesitamos, pues, que los ganaderos de la Costa colaboren. El Gobierno podrÃa, entre otras cosas, destinar un dinero para resarcir a cada ganadero en el caso de que una de sus reses muera en las fauces del felino, tal como hacen en España en el caso de las ovejas devoradas por los lobos. AsÃ, pues, que muchos jaguares rujan libres, para que nuestras selvas tengan buena salud y el aire del planeta sea más limpio. De esta forma se hacen las cuentas.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 8 de marzo de 2010
- Autor
- Andrés Hurtado GarcÃa
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