Patrocinado por:
Opinión/ Festival de Cine de Cartagena: 50 años, en un mar de verdades
Mauricio Laurens, crÃtico de cine de EL TIEMPO, comenta sobre la programación del certamen que termina este viernes.
Tres cintas colombianas se impusieron en el espacio competitivo iberoamericano. El vuelco del cangrejo (del joven autor Óscar RuÃz Navia), con la estadÃa pasajera de un individuo deprimido en una playa del PacÃfico cuyos nativos no encuentran qué pescar y su tranquilidad se ve alterada por algún forastero invasor; Retratos en un mar de mentiras (según Carlos Gaviria) sigue el itinerario por carretera de Bogotá a la costa cordobesa en busca de legalizar tierras violentamente expropiadas por paramilitares; y la coproducción peruana Contracorriente (Javier Fuentes-León) que recrea la cotidianidad de un rincón del litoral testigo de los amores clandestinos de dos hombres condenados a relaciones sobrenaturales.
Tres pelÃculas en lengua no inglesa postuladas al Óscar, tuvieron su estreno nacional en el Teatro Adolfo MejÃa (antiguo Heredia). La cinta blanca (del consumado alemán Michael Haneke), Un profeta del no menos interesante cineasta francés Jacques Audiard y La sombra de sus ojos del importante realizador argentino Juan José Campanella. Mientras que Haneke revive las crudezas y severidades de una aldea del norte de Alemania en 1914, Audiard nos hace partÃcipes de un descenso infernal en una prisión de puertas abiertas, y Campanella retoma un thriller sentimental de trasfondo jurÃdico y literario.
España, paÃs invitado, brilló con luz propia gracias al vibrante drama penitenciario Celda 211 (según Daniel Monzón), por cuanto un motÃn origina vuelcos imprevisibles en el destino de presos y guardianes involucrados. Siendo Carlos Saura su primer exponente en los últimos años del régimen franquista, al Pie de la Popa se vieron sus primeras creaciones (Caribe Plaza). Fue interesante descubrir dos piezas experimentales del catalán José Luis Guerin: el documental constructivista En construcción, y la revisión fotográfica de una familia bretona de los años treinta que rememora el 'avant-garde' (Tren de sombras).
También en competencia oficial, con la curadurÃa del crÃtico antioqueño Orlando Mora: El último verano de la Boyita -secretos de identidad sexual sigilosamente guardados-, Alamar -defensa del ecosistema y los arrecifes del Caribe mexicano-, Turistas de la chilena Alicia Scherson, Gigante del argentino-uruguayo Adrian Biniez, Viaje redondo y... ParaÃso.
Desde los cálidos escenarios de cine y televisión presididos por la dorada India Catalina, cuando arrancó su segundo medio centenario, urge desde ya mejorar la calidad visual y sonora de las proyecciones con la capacitación profesional de sus operadores.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Cultura y entretenimiento
- Fecha de publicación
- 5 de marzo de 2010
- Autor
Patrocinado por: