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Expertos en procesos de paz y reintegración llegaron para supervisar Santuario, Risaralda

Este martes en la vereda La Linda se volvió a vivir una fiesta de paz, similar a la que se vivió el 15 de diciembre del 2005, cuando 550 paramilitares entregaron sus armas.

Para ver lo que pasaba llegó Juliana*, una niña, de 15 años, que fue una de las víctimas de la presencia de las autodefensas en este pueblo.

Ella y su familia tuvieron que irse a vivir un tiempo al Valle del Cauca, para no correr el riesgo de sufrir el horror de la violencia, como muchos de los vecinos de su caserío, colgado en las montañas de Risaralda, en límites con Chocó.

Cuando Juliana y su familia se enteraron de que los actores de la violencia en su pueblo dejarían las armas, armaron maleta y decidieron regresar. Ella y su hermano subieron ese 15 de diciembre para ser testigos de cómo los bloques Héroes y Mártires de Guática, al mando de alias 'Macaco', se desmovilizaban.

"Todos los hombres tenían puesta una camiseta con los colores de la bandera de Colombia. Después de que se entregaron, pudimos volver a la escuela y mire, ahora los niños siguen estudiando aquí", dice la joven, que gracias a que pudo terminar la primaria y ahora estudia sexto de bachillerato en el colegio de la vereda La Bamba.

En ese mismo sitio, en lo alto de la montaña, estaba Juliana ayer, para curiosear la llegada de 47 expertos en procesos de paz y reintegración, que fueron hasta su vereda para conocer cómo ha sido la aceptación de la comunidad con los desmovilizados y cómo ha cambiado la vida de los pobladores desde que ocurrió la entrega masiva.

Estas personas, provenientes de 20 países (de América, África, Asia y Europa), llegaron hasta este recóndito lugar, a una hora y media de camino en jeep desde la cabecera municipal de Santuario, de la mano de una gira de cooperación técnica, organizada por la Alta Consejería para la Paz (ACR).

Juliana le cuenta a todo el que le pregunta que en La Linda se vivieron días de horror. "Sé que hubo muchos muertos, sé que muchos se tuvieron que ir, pero también sé que hoy a paz y la gente vive feliz", dice la niña que sueña con ser odontóloga.

De la violencia a la paz 

La vida para los habitantes de Santuario cambió desde el día que se dio la desmovilización masiva, pues los 'paras' llevaban unos diez años arrinconando a los pobladores de las veredas La Linda, Cominal, Esperanza, Alto Barcinal, Bajo alto, Peñas Blancas y Planes de San Rafael.

Junto a Juliana, esperando a los visitantes extranjeros, estaba ayer Raúl*, el desmovilizado de mayor edad en el Eje Cafetero. A sus 74 años es un convencido de que la guerra no tiene sentido y de que lo mejor que puede hacer con lo años que le quedan de
 vida, es darle ejemplo y testimonio a los jóvenes para que no cometan sus mismos errores.

"Es muy bueno que la gente de otros países venga a conocer lo que pasó acá. Es muy bonito ver como la guerra quedó atrás y ahora hay una nueva forma de vivir", señala el señor, que aprendió a leer y a escribir gracias a la ACR.

Los asistentes a la gira se mostraron asombrados y sorprendidos con las respuestas que Juliana y Raúl les dieron cuando les preguntaron por la violencia y la paz. "Es un modelo inteligente, no podemos decir otra cosa", expresó Samantha Weerasekara, ex combatiente de Liberia.

Juliana es una convencida de que la paz es posible. "Pueden aprender a respetar la vida, aprender a valorarla, sin la vida nada tiene sentido", concluye la niña mientras esperaba que empezara un partido de fútbol en el sitio donde antes caían los cuerpos de las víctimas de la guerra en su pueblo.

Modelo a Sri Lanka

Dhammika Samphath, subcomisionado para la rehabilitación de excombatientes en Sri Lanka, manifestó que importará a su país el modelo colombiano de la Ley de Justicia y Paz y las estrategias de reintegración que se trabajan en el país con los desmovilizados.

En este país se acaban de entregar 12 mil combatientes y el Gobierno aún no define como hacer su proceso de reincorporación a la vida civil.

"Es muy bueno el modelo colombiano. Veo que ahora viven en armonía los que antes eran enemigos", señala, mientras entrevista, por medio de una intérprete, a un desmovilizado colombiano.

ANGÉLICA ALZATE BENÍTEZ
ENVIADA ESPECIAL EL TIEMPO
La Linda (Santuario, Risaralda)


 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
2 de febrero de 2010
Autor

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