Patrocinado por:
Internet vía fluvial
Un nativo de Puerto Asís (Putumayo) o un colono de Tarapacá, en Amazonas, no sabe qué son las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC). Menos, que existe una ley (la 1.341 del 2009) que promueve su uso y acceso, en igualdad de condiciones, como interpretación del principio constitucional de que "los estratos menos favorecidos y la población rural tengan acceso y uso a las plataformas de comunicación, en especial de Internet y contenidos informáticos y de educación integral".
Para estos compatriotas, tan alejados de todos estos avances, es cosa de magia el escribir su nombre en una pantalla de computador. No saben qué es un mensaje de texto, o que se puede hablar con alguien a distancia mientras se ve en vivo y en directo al interlocutor en la pequeña pantalla; menos aún conocen que existen las famosas transacciones en línea. Los maravillosos avances de Internet son, para los indígenas, colonos y campesinos de apartadas regiones, un misterio.
No será por mucho tiempo. No debe serlo. Por lo pronto, comienza a llegar por vía fluvial, sobre sus históricos y respetables ríos Putumayo y Amazonas. El pasado lunes partió de Puerto Leguízamo (Putumayo) el 'Navegante de la Amazonia', una embarcación que lleva 20 computadores, con acceso a Internet y que recorrerá unos 1.800 kilómetros, hasta llegar dentro de 45 días a Leticia. Unas 15 poblaciones tendrán la posibilidad de conocer, no con escaso asombro, lo básico de los computadores, manejar ratón y teclado y aprender de los servicios que ofrece el Estado a través de la red. Unas cinco personas ribereñas podrán disfrutar, así sea en forma somera, de este asombroso mundo del Internet, aún esquivo para la mayoría de colombianos.
La brecha digital todavía es muy ancha en países subdesarrollados como el nuestro. Pero este esfuerzo del Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, que tiene un costo de unos 1.200 millones de pesos -pues, además, llevan computadores para equipar las escuelas rurales-, es un acertado y magnífico principio para que las comunidades distantes tengan conocimientos más cercanos de qué es y cómo funciona el mundo tecnológico. Da tristeza que a estas alturas del siglo XXI haya colombianos analfabetos. Pero más la daría que pasen los lustros y los niños de apartadas regiones crezcan en una injusta desventaja frente a los de las ciudades. De hecho, aunque los datos son contradictorios, en Colombia solo un poco más del 10 por ciento de la población tiene Internet en sus casas. El ideal es que lo tenga la gran mayoría. Por eso es una noticia positiva que el 'Navegante de la Amazonia' oprima enter en esas regiones a veces olvidadas.
editorial@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 29 de enero de 2010
- Autor
Patrocinado por: