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Mientras muchos celebran el año nuevo en Villavicencio, otros trabajan toda la noche

Vigilantes, conductores, médicos y enfermeras, socorristas, integrantes de fuerza pública, incluso locutores y periodistas, velan para que otros puedan disfrutar la fiesta de fin de año.

En lugar de abrazos, brindis y promesas para el próximo año, hay un grupo de personas que pasan la noche de Año Nuevo en sus trabajos, como si fuera un día igual a cualquier otro.

Es el caso de Orlando Herrera Hernández, socorrista y conductor de ambulancia que los últimos 23 años de su vida ha pasado la noche de Año Nuevo en las calles, al volante.

Es tal el empeño, corazón y gusto que le pone a su trabajo que logró inculcar esta vocación de servicio en sus dos hijos, una que es patrullera de la Policía Nacional orientada al área de la salud, y el segundo hijo de 19 años, auxiliar de enfermería y conductor de ambulancias.

"Habrá oportunidad para divertirse. Uno lo hace es con sentimiento, porque lo lleva en el corazón", dijo Orlando, quien recordó que para el año nuevo de este 2009 que agoniza, cuando faltaban 10 minutos para las doce de la noche empezó la racha de accidentes de tránsito y lesiones entre borrachitos que pasados de tragos resuelven sus diferencias a punta de puñaladas.

"No nos dimos cuenta que era Año Nuevo sino hasta  las 7 de la mañana", dijo el conductor-socorrista, hora en la que terminaron de atender los 17 casos que se presentaron  esa madrugada.

Fue tal el cúmulo de trabajo que ni a él ni a la auxiliar de turno les quedó tiempo de hacerle siquiera una llamada a la familia, y aunque en la casa de Orlando ya se acostumbraron a su ausencia en estas fechas de celebración, en esta ocasión sí le costó un 'jalón de orejas'.

Otros están listos en sus puestos de trabajo para salir a atender cualquier emergencia, como los socorristas del Cuerpo de Bomberos y de la Defensa Civil.

Frente a la línea 114 de emergencia de la Defensa Civil, Esperanza Díaz, la radio-operadora que este año está de turno para la noche del 31, es consciente que tendrá un Año Nuevo muy diferente al de la mayoría.

Al lado de los otros 7 socorristas  que estarán en la sede, espera que este año sus compañeros se acuerden de llevarles la cena, como ha sido tradición entre los voluntarios de la Defensa Civil.

En la estación de Bomberos, aunque esperan que no haya ninguna tragedia que enlute las fiestas, habrá 6 voluntarios dispuestos a salir en caso de que  anuncien en la línea 119 sobre una emergencia.

Y la celebración, si pueden, la hacen con la gente que les lleva algo de la cena que prepararon en sus casas.


En la Unidad de Reacción Inmediata no descansan

Uno de los sitios neurálgicos de la ciudad es la Unidad de Reacción Inmediata (URI), en el barrio San Benito. Allí se reciben denuncias por diferentes delitos y se atienden los 'actos urgentes' o diligencias judiciales inmediatas que servirán luego a la Policía Judicial en los procesos contra los delincuentes capturados en flagrancia o comprometidos en hechos delictivos en averiguación como hurtos, lesiones y homicidios.

Un grupo de investigadores de la Sijín y del CTI, uniformados de la Policía y Fiscales pasarán el fin de año atentos a lo que suceda en Villavicencio en materia delincuencial. "Para nosotros es un día común y corriente", dijo uno de los investigadores, 'curtido' en las lides de la persecución al hampa.

 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
30 de diciembre de 2009
Autor

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