Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Guaqueros del Occidente de Boyacá denuncian estar pasando hambre ante la falta de esmeraldas

Ante los estrictos controles que vienen implementando las empresas privadas que explotan las minas en Boyacá, guaqueros se declararon en bancarrota. Sitios como Coscuez tienden a desaparecer.

En un 'pueblo fantasma' se ha convertido la inspección de Coscuez, ubicada en el municipio de San Pablo de Borbur.

De las cerca de 20.000 personas que hace 20 años llegaron a habitar este sector, hoy tan solo quedan alrededor de dos mil.

Asimismo, de los centenares de establecimientos comerciales que operaban en el lugar, no existen ahora más de diez.

Cientos de casas abandonadas y un desmesurado incremento de la pobreza complementan el desolador panorama que por estos días y desde hace más de un año se puede apreciar en los 10 subsectores que conforman Coscuez.

De los grandes empresarios de la esmeralda que residían en el sector, como Darío Campos y Horacio Rojas, ya no queda ni el rastro.

"Hace 20 años había mucha esmeralda y cortes donde trabajar. Ahora la situación está crítica porque la mina ya no está dando resultados. Estamos en una situación muy fregada", indicó Silvino Roa, quien lleva viviendo 20 de sus 75 años en Coscuez.

Roa añadió que debido a la escasa y controlada extracción, la guaquería está por terminarse y, por tanto, el futuro de Coscuez está en vilo. "Si no hay producción esto simplemente se acaba", advirtió.

Opinión que comparte María Adelia León, propietaria de una panadería en el sector Plan de la Escuela, quien reside en el lugar hace 30 años.

"Yo recuerdo que en cada casa había un negocio y caminar era muy difícil porque las calles parecían ríos de gente. En ese tiempo los cortes eran muy buenos, se extraía la esmeralda muy fácilmente y su venta era rápida", dijo.

Pero esta situación no solo se presenta en Coscuez, sino en Otanche, Quípama y Maripí donde también se explota la gema.

"La escacez de la esmeralda obedece a que como no es un recurso renovable y durante mucho tiempo fue explotada inadecuadamente, los yacimientos están desapareciendo y en los pocos cortes que actualmente quedan las gemas cada vez están más profundas", dijo Jaime García, inspector de Coscuez.

Ante este panorama las autoridades buscan alternativas.

Aumentan los controles

La dificultad para extraer de los yacimientos las esmeraldas ha obligado a las empresas a implementar nuevas tecnologías.

Esta situación ha conllevado a que el control sobre la gema en las minas cada vez sea más estricto y no se permita su desperdicio, razón por la cual cada vez es menor la cantidad de esmeraldas que los 'guaqueros' pueden encontrar.

"Cada vez las empresas hacen mayores controles y gastan más recursos en sistemas de seguridad, por lo que buscan explotar al máximo y sin el menor riesgo de pérdida", comentó Miguel Mendieta, alcalde de San Pablo de Borbur.

Entre tanto, Luis Rodríguez, minero residente desde hace más de 15 años en Coscuez, aseguró que ya casi no se encuentran esmeraldas debido a la profundidad en la que se encuentran y al alto costo que para los 'patrones' representa abrir nuevos cortes.

"Extraer esmeralda ya no es rentable por lo que cada vez hay que meterle más plata y el mineral que estaba a la mano para nosotros los guaqueros ya se acabó. Así todos vamos a quedar en bancarrota", indicó Rodríguez.

"Sería bueno que las empresas le dieran más posibilidades de trabajar a la gente para que no dependan exclusivamente de lo que a ellas les sobra, ya que si en una tierra tan rica hay tanta pobreza es debido a que los cortes están en manos de unos pocos", dijo Carlos Chávez, conductor de un vehículo.

Sigue incrementando la pobreza en la zona

El decaimiento de la guaquería y la baja producción de esmeraldas que se viene presentando desde hace un año se reflejan en el cierre y la caída de las ventas en los establecimientos comerciales.

"Es tenaz saber que uno saca la comida y no hay gente para venderle porque no tienen dinero con qué comprarla. A veces me toca hasta regalarla para no desperdiciarla", señaló María Pulido, propietaria de un restaurante en Coscuez.

Carlos Antonio Chávez, conductor de un vehículo de servicio público, indicó que hace 15 años había alrededor de 50 carros que transportaban gente y ahora tan solo quedan cerca de 15 vehículos.

"Antes me hacía unos 10 viajes diarios y ahora uno o dos", afirmó Chávez.

A estos factores se suman el bajo precio de la esmeralda en el mercado nacional y la pérdida de dinero que tuvieron gran parte de los 'guaqueros' en la firma DMG.

De igual forma, la disminución de las regalías ha generado que la inversión social en los municipios baje. Por ejemplo, las regalías de San Pablo de Borbur se redujeron de $1.000 millones en 1996 a 200 millones en el 2009.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Colombia
Fecha de publicación
7 de diciembre de 2009
Autor

Publicidad

Paute aqu�