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Premio Nacional de Paz será para los habitantes de Unión Peneya y el cantante Juanes
Los otorgantes reconocieron la tenacidad del pueblo de Caquetá y el compromiso del artista.
Desde situaciones muy distintas: los unos sumergidos en el corazón del conflicto, y el otro con las posibilidades que le ha dado una exitosa vida artÃstica, los habitantes de Unión Peneya y Juanes le dieron razones al jurado del Premio Nacional de Paz-2009 para ser destacados con el galardón, en su versión número 11.
De Unión Peneya, un caserÃo de La Montañita (Caquetá), a donde su gente volvió para refundarlo después de tres años de destierro, el jurado destacó " la tenacidad" para el regreso, pese a la oposición desde distintos lados, y para reconstruirlo y rehacer su economÃa lejos de la coca, que habÃa sido el soporte durante años.
Y Juanes se convierte en el ganador del primer Premio HonorÃfico (fuera de concurso) que dan los otorgantes del Premio Nacional de Paz: EL TIEMPO, la revista Semana, El Colombiano, Caracol Radio, Caracol Televisión, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Friedrich Ebert Stiftung en Colombia (Fescol).
Su compromiso con la búsqueda de soluciones a los daños que provoca el conflicto, hecho realidad con su trabajo por las vÃctimas de las minas antipersonales desde la Fundación Mi Sangre, y su "interés por el entendimiento entre los pueblos", promovido desde Paz sin Fronteras, dieron lugar a este reconocimiento.
Mañana, a las 6:30 p.m., en el Centro Cultural del Gimnasio Moderno, en Bogotá, el cantante y Unión Peneya recibirán el Premio Nacional de Paz, que cada año destaca los procesos locales, regionales o nacionales de humanización, solidaridad y tenacidad para sobreponerse a los conflictos.
La plata, para una casa de la cultura
Con los 70 millones de pesos del Premio Nacional de Paz que recibirá Unión Peneya, piensan construir una casa de la cultura donde puedan ensayar los niños de la banda musical que desde el regreso se ha convertido en el sÃmbolo de la paz en el pueblo. Desde noviembre del 2007, la banda ensaya dos horas de lunes a viernes en una sala de eventos de la iglesia, que está a medio construir, llena de escombros. Se le caen partes del techo. Y son esos siete niños los que, con trompetas, un redoblante, un clarinete y saxofones se encargan de conmemorar cada 27 de enero el regreso. Otros 20, semillero de la banda, les siguen los pasos. Carlos Villa, un comerciante de 35 años de La Unión Peneya, que estudió música en un conservatorio de Ibagué (Tolima), fue el que les enseño a tocar.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 28 de noviembre de 2009
- Autor
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