'Porque ajá' / Opinión

'Porque ajá' / Opinión

El 'ajá' costeño tiene varios sentidos. Se pronuncia alargando la última vocal cuando por fin te dan la razón o entiendes algo: "Ajaaaaá".

14 de noviembre de 2009, 05:00 am

Se usa también para hacer un reclamo que el aludido suele entender según sus culpas: "Ajá, ¿y tú qué?"

Tiene también un sentido explicativo que se manifiesta en el conocido "porque ajá". En la frase hipotética "Yo estaba saliendo con esta pelaá, pero ajá, tu sabes cómo es la vuelta con ella, porque ajá, yo no voy a decirle nada", el hablante está diciendo que tenía una relación amorosa con una joven que debió terminar debido a una diferencia que, por orgullo, no reclamó ni reclamará nunca. En este caso el 'ajá' funciona como un acuerdo sobre lo que no necesita explicarse.

Existe un acuerdo étnico e histórico respecto al uso del 'ajá', una exigencia del territorio que pide -a emisores e interlocutores- atender a un contexto en el que, en el caso de los costeños, más familiarizados con lo verbal que con lo escrito, representa una habilidad que opera mejor con significados móviles propios de la oralidad rural.

Decir "¡Ajá!" es una expresión que implica "darse cuenta" de algo; usarlo exige que las cosas se organicen súbitamente y adquieran claridad.

Aunque costeños más practicantes que yo dirán que desglosar la mística expresión en estas acepciones es una cachacada, y que este significado único es hábil 'para cualquier vaina', 'ajá', a fin de cuentas es una palabra múltiple, cuyo significado se ajusta al movimiento de las manos, al recuerdo y a la intensidad de la voz, pero nunca al diccionario.

CATALINA RUIZ-NAVARRO
catalinapordios.blogspot.com