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Planeta Valeria
Madre, empresaria y ahora diseñadora, la supermodelo, que llegará a Colombia para inaugurar dos tiendas de Falabella y lanzar su colección, nos cuenta su vida y proyectos que no se detienen.
A los 14 años Valeria Mazza comenzó a modelar, su nombre se escuchó en las grandes pasarelas del mundo y durante la década de los 90 se ubicó justo al lado de los de Naomi Campbell y Claudia Schiffer. La rubia fue y es referencia entre las top. Pero hoy, más allá de los desfiles, ella vuelve a sonar en la moda, pues la argentina, que actualmente tiene 37 años y una familia compuesta por sus cuatro hijos y su esposo (el empresario Alejandro Gravier), acaba de lanzar su propia lÃnea de ropa que presentará en su visita a Colombia el 18 y 19 de noviembre.
Valeria guarda muchas sorpresas, pues esta mujer también tiene su lado solidario y desde que era una adolescente ha estado comprometida con diversas causas, que ahora continúa apoyando.
La mujer que conquistó a los grandes diseñadores y que ahora también demuestra su talento creativo, habló con nosotros y nos reveló su vida y proyectos.
Usted es modelo, empresaria, mamá de cuatro niños... ¿Cómo maneja el tiempo?
Me gusta lo que hago y lo disfruto mucho, pero mi prioridad es mi familia. Además, no hago todo al mismo tiempo. Tengo semanas muy intensas y otras en las que estoy con mis hijos en todo momento. Voy acomodándome para hacer todo, sigo viajando y trato de que eso sea productivo. Lo veo como una enseñanza para los chicos, que saben que es un esfuerzo que hago también para ellos. Me parece muy divertido y trato de analizarlo asÃ, en lugar de sentir culpa y angustia; aunque a veces lo vivo de ese modo.
Trabajó junto a los más grandes diseñadores. ¿Cuál de ellos se acercaba más a su estilo personal?
He rescatado un poco de cada uno. De Armani, me encantaba su elegancia: él fue quien me hizo el vestido de novia cuando me casé; de Versace, su audacia: creo que adoraba a las mujeres, todo lo que hacÃa tenÃa una gran carga de sensualidad. Valentino me parecÃa un sueño de alta moda: sus vestidos de noche eran maravillosos por su clase, su glamour y su elegancia. De todos ellos aprendÃ, me parece que ese es el juego de la moda, y las mujeres debemos aprender a jugarlo, a sacarle el máximo provecho. Los diseñadores proponen y somos nosotras las que elegimos y armamos nuestro vestidor de acuerdo con nuestra personalidad.
¿Cómo ve el mundo de la moda hoy, comparándolo con lo que era diez años atrás?
No veo un gran cambio en las modelos: siempre tuvieron que ser altas y flacas. A veces existe un look de modelos más bonitas y femeninas, otras veces el look es más exótico. Sà se han modificado mucho los tiempos en la moda y esto tiene que ver con la globalización. Cambió la tecnologÃa en lo que se refiere a la materia prima, los comerciales y las campañas fotográficas. Hace más de diez años, se veÃa en la playa a una Brigitte Bardot normal, hoy ya no la encontrás, seguramente sale 'fotoshopeada'. Los fotógrafos trabajan con una tecnologÃa que hace que en las revistas luzcan diferentes.
¿Qué participación tuvo en la colección que lleva su nombre?
Estuve en la 'cocina', desde el primer momento. Si bien no soy diseñadora, comencé con un papel en blanco y un lápiz en la mano. Fue como armar un gran rompecabezas en el que era muy difÃcil definir por dónde empezar. La separamos en clóset: uno más masculino, con una onda más urbana de traje; me parece que una mujer con un look masculino es muy femenina. Otro que es más romántico, con muchos volados, flores, sedas, linos, transparencias y brillos, que me gustan mucho. Asà empecé a agregar prendas con las que me sentà identificada y que creà que podÃan gustar. Luego estos clósets comenzaron a tomar vida. Es una colección muy femenina, sensual y romántica. Creo que las mujeres van a sentir el sello Valeria, pero también van a tener un abanico de posibilidades para encontrarse a ellas mismas y sentirse lindas.
Abundan las cirugÃas. ¿Está a favor?
No estoy en contra. Me parece que la ciencia es maravillosa en algunos casos, porque hay mujeres que no pueden convivir con la falta o el exceso de algo en su cuerpo. No me parece bien cuando se encuentra en ella un salvavidas y se la toma como una costumbre o una adicción, ahà me parece peligroso. Existen otras alternativas: usar el juego de la moda, que te permite realzar lo lindo y esconder lo que no te gusta; cambiar de hábitos, hacer gimnasia. Hay muchos tratamientos estéticos para evitar el quirófano.
¿Cómo nace la vocación solidaria en esa niña que a los 13 años ya colaboraba con la fundación Nuevas OlimpÃadas Especiales, de la que hoy es la embajadora internacional?
No sé en qué momento nace o crece. Creo que tiene que ver con la educación y los valores que se aprenden en la casa. En una oportunidad me invitaron a participar en una competencia de natación que se hizo en Paraná (Argentina) y ahà conocà la fundación. Cuando fui a vivir a Buenos Aires, estudié terapia ocupacional para trabajar con personas con discapacidad. Fue un mundo que siempre estuvo muy cerca y que me atrajo por alguna razón. La solidaridad es para mà como una necesidad. Creo que desde nuestro lugar podemos aportar algo a los demás; entonces, ¿por qué dejar de hacerlo? Ayudar y ser solidario no tiene que ver solo con un hecho económico.
También empecé a colaborar con el Hospital Austral hace cuatro años. Soy madrina del piso pediátrico. Estoy haciendo dos eventos por año: una gala en el Palacio Duhau y el Proam de Golf, para OlimpÃadas Especiales. Con lo recaudado en la primera gala se terminó el piso pediátrico; con las otras galas se compraron parte de los equipos que se usan cuando nace un prematuro y tecnologÃa para cirugÃas de alto riesgo. Se adquirió también un respirador de alta frecuencia. Unos meses después me encontré con el tÃo de un chiquito que habÃa tomado aguarrás y pudo salvar su vida gracias a este respirador. Por eso quiero agradecerle a toda la gente que colaboró.
Una colección exclusiva
Su lÃnea de ropa femenina, Valeria Mazza para Basement, de Falabella, está dirigida a mujeres actuales que buscan ropa que las acompañe en todas sus actividades y facetas. Prendas muy combinables que se pueden utilizar a toda hora: chaquetas, trajes, blusas, camisas, suéteres, jeans, faldas, shorts, camisetas y glamorosos vestidos. Estas prendas las lanzará en Colombia en su próxima visita, que también tiene por objetivo la inauguración de las dos tiendas de Falabella en Unicentro de Cali y Bogotá, durante el 18 y 19 de noviembre, respectivamente.Por Claudia Nobilo, La Nación (Argentina), GDA.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 11 de noviembre de 2009
- Autor
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