Con reasignación de defensores Icbf ha agilizado adopción de menores en el Valle

Con reasignación de defensores Icbf ha agilizado adopción de menores en el Valle

Este años 114 chiquillos vallecaucanos encontraron un hogar en lo que corrido del año. La misma cifras de niños que en todo el 2008 lograron conseguir una nueva familia.

3 de octubre de 2009, 05:00 am

Toda la noche la pasó cubierto de pies a cabeza con una cobija. Solo sacó  una mano para tomar la de su madre como asegurándose de que estaría allí cuando despertara.

Era la primera vez que Pepe* compartía la cama de mamá y papá. En sus 9 años recién cumplidos nunca había sentido esa sensación maravillosa. Fue como sellar un pacto que abrió  la puerta del hogar que esperó  desde que nació.

Y aunque expresarlo no fue fácil, pues es sordo de nacimiento, a este chiquillo de expresiones fuertes y movimientos bruscos nada le queda grande. Ni siquiera el hecho de que su nueva familia hable otro idioma.

Después de un mes de convivencia con sus padres y cuatro de los cinco hermanos con quienes a partir de ahora compartirá techo, todos están listos para iniciar la aventura.

"La prioridad es la familia. Los hijos son lo más importante en la vida y ahora la misión es sacar adelante a nuestros seis hijos", dice Tiffiny, quien no pierde de vista al pequeño Pepe.

Su esposo Edward, asegura que es volver a empezar, pero una vez lleguen a casa la normalidad retornará y su nuevo hijo por fin podrá conocer la base de una familia maravillosa.

Y es que pese a pertenecer al grupo de difícil adopción por su condición de discapacidad, Pepe es uno de los 114 menores vallecaucanos que en lo que va corrido del año han logrado encontrar un hogar. Es el mismo número de niños que en todo el 2008 alcanzó  su sueño.

John Arley Murillo, director de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar regional Valle, dice que el éxito de los procesos se relaciona con la estrategia de reasignar a los defensores de familia en cada una de sus instituciones.

"Para el Instituto, cada proceso es una historia que tiene un rostro. Es nuestra misión, nuestra labor principal encontrar soluciones y procedimientos oportunos para que esos rostros se traduzcan en niños y niñas felices con proyectos de vida realizados", dice Murillo.

Explica que "lo que hemos hecho, siguiendo la directriz nacional, es que ahora los 95 defensores con los que contamos están asignados a una sola institución. Eso le permite al funcionario conocer los diferentes casos en un solo sitio y dar un concepto frente al futuro de los niños en protección.

Antes, agrega Murillo, podían pasar hasta tres años para que se definiera la situación de los menores, mientras estos crecían e ingresaban al grupo de difícil adopción.

La estrategia comprende además la designación de un grupo de profesionales que se desplaza por los 42 municipios revisando las historias de los niños con mayor tiempo para darle agilidad a los procesos.

Esto ha permitido incluso que de los 114 niños entregados en adopción, grupos hasta de cuatro hermanitos que por diferentes circunstancias llegaron al Instituto hayan encontrado una familia donde todos tienen su lugar.

"Así logramos asegurar que todos estos niños puedan cumplir el sueño de tener un hogar", concluye el funcionario.

Restablecimiento familiar, otra prioridad

Pero la estrategia adoptada por el Instituto de Bienestar Familiar no solo ha beneficiado a los candidatos de adopción. También ha permitido mejorar los tiempos en los procesos de restablecimiento de derechos de niños que han sido acogidos en hogares sustitutos por razones de abandono o maltrato.

Mientras en el primer semestre del año 725 niños, niñas y adolescentes se beneficiaron con la modalidad internado, el año pasado en el mismo periodo 298 regresaron a casa después de que los defensores comprobaron que sus familias podían acogerlos nuevamente.

"No podemos seguir en el papel de convertirnos en el hogar de niños a los que sus padres escasamente van a visitar cada tres meses, pero que no tienen el compromiso de asumir su crianza y manutención. Los defensores tendrán la misión de definir la suerte de estos niños, que podrían entrar la programa de adopción", concluyó.

* Nombre ficticio para proteger la identidad del menor.