La hermana de la solidaridad se ganó premio 'Por una Cali mejor'

La hermana de la solidaridad se ganó premio 'Por una Cali mejor'

Alba Stella Barreto, religiosa franciscana, obtuvo el premio gracias a que su trabajo promueve el desarrollo de las comunidades y la ciudad, el civismo y la solidaridad.

23 de septiembre de 2009, 05:00 am

De la rebeldía en su casa a los 12 años, Arley pasó a unirse a jóvenes pandilleros del Marroquín II. Fue expulsado del colegio y otros 'combos' les vetaron el paso por su sector en el oriente de Cali.

Tan comprometida era su situación que a su corta edad temía recibir un balazo en cualquier momento. Ya se daba como muerto.

En esas estrechas calles del Distrito de Aguablanca tuvo una noche un encuentro con un ex compañero de andanzas, que lo invitó "a una charla en el hogar de la Hermana". Nueve años después de ese encuentro, Arley estudia inglés, es monitor deportivo entre los jóvenes de su sector y su mamá y dos hermanas se sienten orgullosas de él.

Es uno de los casi 400 menores y jóvenes vinculados a la Casa de Restauración Juvenil Francisco Esperanza, del Barrio Manuela Beltrán, del Distrito de Aguablanca, que con recreación, deporte y capacitación le hacen un quite a la violencia y la drogadicción y buscan un proyecto de vida.

Esta propuesta cívica que hace 10 años orienta Alba Stella Barreto, religiosa franciscana, obtuvo el primer lugar en el programa 'Por una Cali Mejor', para exaltar los proyectos que promueven el desarrollo de las comunidades y la ciudad, el civismo y la solidaridad.

Al programa, que promueven la Cámara de Comercio de Cali, las fundaciones Alvaralice, Carvajal, Corona, el Plan Internacional programa Colombia, la empresa Bayer, la Casa Editorial EL TIEMPO, el noticiero 90 Minutos y El País, se postularon 139 proyectos y fueron escogidos 10 finalistas.

"El programa nació de una 'encerrona' que una noche me hicieron unos jóvenes. Dijeron que yo trabaja por todos pero qué había de ellos. Como había conocido un programa de justicia restaurativa de Holanda, con participación de la comunidad, pensé podía tener una aplicación similar", dice la hermana Alba, como la conocen todos.

El proyecto tuvo un reconocimiento de 11 millones de pesos que, además de un paseo para celebrar con jóvenes, docentes y tutores, permitirá abrir una nueva sede que piden en otro sector del Distrito.

Oscar Rojas, director ejecutivo de la Fundación Alvaralice, destaca que "tener 10 organizaciones como las que mostramos, es un caso excepcional. Cada una de ellas es merecedora del premio, por su compromiso comunitario".

Destacó que el programa Por una Cali mejor lo que hace es visibilizar esos esfuerzos comunitarios y destacó el potencial cívico de la ciudad, al contar con 139 organizaciones y proyectos que se postularon.

El rescate de un canal de aguas

El segundo lugar fue para la Corporación Verde, por apostarle a restaurar el corredor de la avenida ciudad de Cali, en particular el canal de aguas que se había convertido en un botadero de escombros, un foco de roedores y zancudos.

Hoy se han recuperado 14,4 km recuperados y la propuesta vincula a las comunas 7, 13, 14, 15 y 16.

"Ha sido un proceso de sensibilización con colegios y toda la comunidad para que se dieran cuenta de la importancia de cuidar el medio ambiente", explicó Jorge Orlando Gómez, coordinador de la iniciativa.

La fundación Mundo Manantial, que orienta Claudia Villareal, ingeniera de la Universidad del Valle, obtuvo el tercer puesto por su trabajo con niños de la comuna 18. El desarrollo vincula también a su hijo, un recreacionista profesional.

Crearon un programa lúdico pedagógico porque "aprender con hambre no paga", dijo Villareal. Madre e hijo implementaron una biblioteca en la zona de ladera en donde madres comunitarias se vincularon al proceso para alimentar a los niños.

El proyecto que ya lleva 4 años, inició con 35 niños y hoy son 150.
"Es la primera vez que recibimos un incentivo económico.

Nosotros nos financiamos con los aporte que deja la empresa de recreación familiar, porque creemos en el principio bíblico de sembrar", dijo ella.

Una tarea ambiental

Por primera vez en su cuarta edición se premió el programa ambiental. Fue para la Asociación de vecinos de Arrayanes La Buitrera, sector rural en el sur de Cali. Niños y adultos tenían que caminar un kilómetro para el transporte y sufrían hurtos y hasta violaciones.

Se unieron y mediante mingas y con rifas y empanadas construyeron 500 metros de huellas pavimentadas para el ingreso de camperos que los movilizan.

"Aquí hasta los malos futbolistas pagaban su tributo. Si el equipo del sector perdía un partido, debía trabajar un domingo con nosotros", dice entre risas Marlene Padilla, una de las líderes del sector.

Uno de los líderes destacó que más que los cuatro trabajos que recibieron entre 3 y 11 millones de pesos, y los otros seis destacados con menciones de honor, el premio es para todos los 139 proyectos postulados pues sus gestores son personas con sentido social que han llevado bienestar a sus comunidades.

CALI