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Cómo van las ciudades
La semana pasada, los programas Cómo Vamos de MedellÃn y Cali publicaron los resultados de sus encuestas anuales de percepción ciudadana. Estos datos se suman a las mediciones entregadas hace poco para Bogotá y Cartagena. Esta semana se completarán los informes con la presentación del correspondiente a Barranquilla. Esta red de las iniciativas cÃvicas Cómo Vamos -apoyadas por esta Casa Editorial, la Fundación Corona, las Cámaras de Comercio, medios de comunicación y otras entidades locales- integra asà una completa fotografÃa instantánea de los intereses y las preocupaciones de los habitantes de las cinco ciudades más importantes del paÃs.
Una mirada a las encuestas muestra una preocupante caÃda del optimismo en Bogotá, MedellÃn, Cali y Cartagena. La percepción de que estas urbes van por buen camino y la satisfacción como lugar para vivir han empezado a descender. No sorprende entonces que este pesimismo ciudadano se traduzca en una pobre calificación de la gestión de los mandatarios locales y disminuciones en sus niveles de confianza. Con excepción del alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, los otros burgomaestres han visto golpeados sus Ãndices de favorabilidad en su primer año y medio de gestión. El caso de la alcaldesa de Cartagena, Judith Pinedo, es dramático. Cayó 28 puntos, de 77 por ciento en el 2008 a 49 por ciento en este año.
La movilidad y la seguridad se consolidan como las dos preocupaciones más apremiantes para los más de 16 millones de colombianos que habitan estas cinco áreas metropolitanas. En cuanto a la primera, los esfuerzos de MedellÃn y Cali en la materia son apreciados: el porcentaje de los encuestados de ambas ciudades que afirmaron demorarse más en su trayectos cayeron. En Bogotá, como contraste, subió a 40 por ciento y en Cartagena se mantuvo constante en un 39 por ciento. Lo paradójico está en que el uso de transporte público -polÃtica directamente promovida por los gobiernos al invertir en sistemas masivos- crece en Bogotá y cae en MedellÃn, Cali y Cartagena.
Pero si las inversiones en movilidad impactan favorablemente en las percepciones, las tendencias en seguridad ciudadana confirman el grave deterioro que vienen denunciando expertos y analistas. En las cuatro encuestas publicadas, los indicadores de seguridad caen sustancialmente en el último año. En MedellÃn el desplome es alarmante: de 72 por ciento de ciudadanos que se sentÃan seguros en la capital antioqueña en el 2008 se pasó al 49 por ciento en el 2009. Mientras en la capital del paÃs este indicador cayó 11 puntos, en Cali bajó 15 y en Cartagena, cinco.
Estos guarismos confirman la dificultad de las autoridades locales y policiales de trasladar los resultados de la polÃtica de seguridad democrática del campo y las carreteras a las zonas urbanas. Los atracos callejeros se han convertido en el temible azote de bogotanos, caleños y cartageneros, mientras que la venta de drogas es el problema más grave de los barrios de MedellÃn. Paralelamente a esto, los niveles de denuncia de delitos también han disminuido y con ello crece la desconfianza en la reacción del Estado.
Son muchas más las tendencias urbanas que las encuestas anuales de la Red de Ciudades Cómo Vamos permiten detectar: la percepción de pobreza disminuye; el hambre aumenta en MedellÃn y Cartagena; las coberturas de Internet y televisión por cable crecen. Aunque cada metrópolis tiene sus particularidades, es innegable la existencia de problemáticas urbanas comunes. Ad portas de la campaña presidencial, la discusión sobre polÃticas para mejorar la calidad de vida de las ciudades -incluyendo el combate contra la inseguridad- amerita hacer parte de la agenda prioritaria de los candidatos.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 20 de septiembre de 2009
- Autor
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