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Protegidos los ballenatos
Después de años de negociaciones, BahÃa Málaga, en la Costa PacÃfica colombiana, se convertirá en el parque natural número 55 del paÃs. La región, reconocida en el mundo por el arribo de cientos de ballenas yubarta cada año, corrÃa el riesgo de sufrir daños irreparables.
El proyecto de construcción de un puerto de gran escala, a punto de aprobarse por presiones del gobernador del Valle del Cauca, Juan Carlos AbadÃa, hubiera interferido en las dinámicas migratorias de unas 700 ballenas cada año. Es bien conocido que una de las causas de muerte más frecuente de estos cetáceos gigantes es el choque con barcos. El aumento del número de embarcaciones hubiera alterado también los ciclos de reproducción de las ballenas, de nacimiento y lactancia de sus ballenatos. Al considerar a BahÃa Málaga santuario natural, el proyecto del puerto comercial ha quedado en un segundo plano ante el imperativo gubernamental de proteger el frágil ecosistema que acoge especies nativas y foráneas.
Los habitantes de poblaciones como Ladrilleros, La Barra y Juanchaco han logrado un equilibrio aceptable entre el manejo de los recursos naturales, el cuidado de las ballenas y la presencia del turismo. Ahora, en calidad de reserva forestal, comenzará un proceso de recuperación que deberá incluir la minimización o supresión de acciones como la extracción indiscriminada de recursos naturales, el vertimiento de desperdicios en fuentes de agua y el uso indebido de los suelos. El flujo de turistas -y la infraestructura hotelera que aparece a su paso- se regirá ahora por un control estricto, como ocurre en los otros parques naturales de Colombia. Este 11 de septiembre se oficializará la designación, buscada con tanta insistencia por entidades ambientales nacionales como la Fundación Yubarta e internacionales como WWF.
Se inicia una nueva era para esta región de más de 50.000 hectáreas que cuenta con un 90 por ciento de un ecosistema marino y que pedÃa protección a gritos. Ahora, las ballenas, cuyo tamaño apenas si puede calcularse cuando asoman sus colas descomunales, estarán lejos de toda amenaza.
Desde ya, la Corporación Autónoma Regional busca que zonas aledañas a BahÃa Málaga reciban la misma cobertura gubernamental para garantizarles un ambiente seguro a las majestuosas visitantes marinas que, entre junio y octubre, buscan la calidez de las aguas colombianas para recibir a sus crÃas.
editorial@eltiempo.com.co
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Editorial - opinión
- Fecha de publicación
- 2 de septiembre de 2009
- Autor
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