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Se inició Encuentro Internacional de Culturas Andinas que se celebra en Pasto (Nariño)
Más de 300 indÃgenas que participan en el evento, aseguran que esperan que el mundo occidental les reconozca sus conocimientos, pues todavÃa los siguen considerando brujos.
Con sus rituales, indÃgenas de siete paÃses del continente, empezaron a poner sobre la mesa sus llamados para que les respeten sus territorios y sus culturas.
"Para el Pueblo de los Pastos se cumplen 518 años que los pistoleros viven en nuestros territorios y se quieren adueñar de ellos". Con esas palabras, Efrén Tarapués, de la organización Shaquiñan, llamó al respeto ante un auditorio lleno de autoridades y sabios, en la Casa Museo Taminango, de Pasto.
Es el I Encuentro Internacional de Culturas Andinas, que se celebra en esta capital, donde se realizan foros, charlas y se alistan sesiones tradicionales, lo que incluye una con yagé, una bebida considerada sagrada para comunidades.
"Nuestra palabra antes fue sepultada y profanada, nuestros conocimientos y conocedores fueron catalogados como brujos, nuestra sabidurÃa fue considerada como hechicerÃa y aún hasta hoy desde la academia, desde el púlpito, desde los estudios cientÃficos se sigue considerando a los pueblos y al conocimiento de esa magnitud", dijo Tarapués.
Al comenzar la parte académica del evento, que congrega a taitas, chamanes, curacas, vegetalistas, payés y sumirunas, los expositores defendieron la vida, tradiciones y territorios de los pueblos indÃgenas, pero anhelaron la llegada de los 500 años de luz para su bienestar y progreso.
Tras insistir que los indÃgenas no quieren seguir lamentándose, ni exigir lo que ya pasó, Tarapués dijo: "lo que hoy solicitamos los pueblos andinos y originarios de América es el reconocimiento del conocimiento y de los derechos que merecen los pueblos indÃgenas".
Y enfatizó que la cultura occidental debe comprender que ellos son el complemento. "Que no nos consideren como un estorbo o como un enredo", dijo el lÃder espiritual.
Leonor Zalabata Torres, representante de los arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta, cree que cada una de las culturas indÃgenas tiene sus derechos que deben ser respetados, y estima que la interculturalidad entre las comunidades no puede quedar en la simple teorÃa porque es un tema de dignidad.
"La vida cultural y la vida tradicional de los pueblos es una cuestión también de dignidad", argumentó.
"Por ejemplo, para nosotros la coca es una planta sagrada, pero no es la mata que mata como dice una propaganda de televisión", aseguró.
PASTO
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 18 de agosto de 2009
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