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Cómo descubrir a un empleado defraudador
La firma Kroll, que realiza este tipo de investigaciones, diseñó un perfil del empleado que incurre en este delito, que les cuesta a las empresas cientos de miles de millones de pesos al año.
En marzo pasado la DijÃn capturó a Sandra Milena Méndez GarcÃa, ex funcionaria del Ministerio de Defensa, que por sus conocimientos en sistemas logró traficar información de sueldos, préstamos y descuentos de miles de empleados de las Fuerzas Militares, que terminó en manos de terceros y cuyos propósitos se desconocen. Por ello recibió cuatro pagos. En una empresa del sector metalmecánico Luigi Gamboa*, un empleado con más de 12 años de antigüedad, defraudó a su firma por más de 200 millones de pesos. Y Claudia Cataño*, mano derecha de sus superiores en una empresa de tubos, hizo lo propio y logró beneficiarse con una cifra que sobrepasaba los 35 millones de pesos. Los tres casos tienen en común que esas personas eran cercanas a los departamentos de nómina y no eran ajenas al manejo de la computación y los sistemas. En realidad, una de las caracterÃsticas en las cuales se pueden encasillar los defraudadores empresariales o los que hacen hurto continuado. No es, sin embargo, la única. Kroll, consultora que hace análisis e investigación de finanzas y seguridad tecnológica dentro de las empresas, ha estudiado el tema de la defraudación y elaboró un perfil de ese tipo de empleados. Encontró por lo menos cinco particularidades más: 1. Generalmente no se toman vacaciones. Uno de los casos descubiertos por Kroll se dio porque se detectó un desnivel en la curva del fraude cuando el empleado fue obligado a tomar vacaciones. 2. Son empleados de gran confianza por su antigüedad. Por ejemplo, en el caso de Cataño, ella acompañó a sus jefes durante ocho años, pero durante los últimos cinco estuvo encargada del manejo de la nómina. En el fraude que hizo extraÃa pequeñas cantidades de los salarios de sus compañeros. Iban de entre 1.500 a 2.000 pesos, hasta que finalmente logró apoderarse de una cantidad con la que perfectamente podÃa comprar un carro último modelo. 3. Son los últimos que salen de la oficina al terminar la jornada. Eso se da, explica Ernesto Carrasco, gerente de Kroll Colombia, porque "estas personas necesitan no solo que sus escenarios de trabajo estén con menos gente sino también un remanente de tiempo que les permita maquillar las arbitrariedades que cometen". 4. Mantienen un bajo perfil dentro de la empresa e incluso recurren a préstamos para ser descontados por nómina para no despertar sospechas entre sus compañeros ni ante sus superiores. Representan al ciudadano común y simulan una vida familiar estable. Según Carrasco, varias de las exploraciones de Kroll parten desde los escritorios y computadores que maneja cada empleado. Allà "hay información personal que pone al descubierto patrones y comportamientos de la persona". 5. Tienen un alto conocimiento de las funciones que desarrollan al punto de proyectar la idea de que manejan el monopolio de las soluciones en sus departamentos. "Es la manera de generar hábitos de trabajo más que para adelantarse a los controles, para generar la idea de que no es necesario ser controlados", explica Carrasco. Solo en el último año, la consultora intervino en por lo menos 10 grandes empresas y en cuatro de ellas los fraudes superaron en cada una los 150 mil millones de pesos. Pero en Colombia han auscultado en casi medio centenar de firmas donde han detectado fraudes superiores a los 2 mil millones de pesos. Siete de cada 10 fraudes tienen su génesis en los departamentos financieros y de tesorerÃa. En los estudios de Kroll se encontró que en épocas de crisis económicas los fraudes se elevan. Se debe a la incertidumbre y a que las expectativas de trabajo y negocios se reducen. Una de las variables de la defraudación es el hurto dentro de la compañÃa para duplicar el negocio. Kroll ha detectado casos en los que empleados montan una empresa paralela, más pequeña, a nombre de cónyuges o familiares. La DijÃn detectó un caso asà donde el empleado de un reconocido concesionario sustraÃa piezas y las vendÃa en su micro concesionario automotriz. Llevaba doble vida Luigi Gamboa, por ejemplo, se habÃa formado desde los cargos de más bajo nivel en la compañÃa donde trabajaba. Estudió contadurÃa de noche hasta alcanzar el departamento de nómina y residÃa en un popular barrio del sur de Bogotá con su esposa y una hija. Era reiterativo en hablar sobre cómo vivÃa y se vestÃa con ropa sencilla. Pero los fines de semana usaba ropa de marca y cada 15 ó 20 dÃas viajaba fuera de la ciudad. TenÃa además un apartamento en el sector del barrio Chicó, pero una fiesta que organizó en este, a la que invitó a tres compañeros de oficina y donde desfiló whisky en abundancia empezaron por delatarlo. Su fraude consistÃa en maquillar los pagos dirigidos a proveedores para destinar fondos a cuentas personales. Sin embargo, no eran los proveedores los perjudicados sino la propia firma en sus ganancias. HacÃa operaciones contables especÃficas que no habÃan sido detectadas dado el gran volumen de información.
"Más fraudes en los siguientes tres años": Carrasco
Usted habla de mayor fraude en épocas de crisis como esta. ¿Por qué?
Una razón es que las posibilidades de negocios se reducen y las expectativas de ganar son más escasas, lo que conlleva a que surjan prácticas inapropiadas de competencia como el soborno, fuga de información hacia el competidor, etc.¿Qué proyecciones ha encontrado Kroll al respecto?
El nuevo informe de Kroll indica que el fraude seguirá en ascenso durante los próximos tres a cinco años debido a la mayor competencia por recursos. Los afectados por la inestabilidad económica, que tienden a involucrarse en prácticas comerciales fraudulentas, trabajarán por conseguir fondos de estÃmulo por cualquier medio posible.
¿Cómo es el cruce de información con la FiscalÃa y la DijÃn?
La naturaleza de nuestro trabajo de investigadores privados en casos empresariales, en tanto estemos en casos que tengan repercusión en escenarios penales, nos obliga a trabajar con el debido cuidado para no contaminar las evidencias. Somos unos facilitadores del trabajo que realiza la PolicÃa Judicial. Podemos colaborar como auxiliares de justicia cuando nuestros investigadores sean llamados como peritos dentro de una actuación judicial en particular.
¿Cuáles son las áreas crÃticas dentro de las empresas?
Los blancos más frecuentes con grandes cuantÃas están focalizados a las áreas financieras, especialmente en TesorerÃas. Los montos por lo general superan los mil millones de pesos. En el último año tuvimos más de 30 casos de fraudes, el 70 por ciento superiores a los mil millones de pesos. Los sectores más golpeados fueron el financiero, el de telecomunicaciones, el minero y el de bienes de consumo.
¿Además del dinero qué los incentiva a delinquir en áreas financieras?
Varios factores inciden en esto. Manejan la liquidez de la empresa pero adicionalmente esa liquidez se realiza a través de transacciones electrónicas, la información fluye por medios tecnológicos que son susceptibles de ser manipulados y aún no hay una cultura de la seguridad de la información. Este es un nuevo incentivo.
¿Qué hay en ese 30 por ciento de fraudes en otros departamentos?
El porcentaje es del área comercial. Sus empleados tienen que establecer relaciones de manera permanente con terceros como proveedores, distribuidores y clientes.
La tipologÃa aquà varÃa y las defraudaciones son de menores montos: comisiones indebidas por ventas, jineteo de facturas, etc. Dependiendo del volumen que se maneja en la práctica se pueden convertir en fraudes
*Nombres cambiados
REDACCIÓN JUSTICIA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 30 de julio de 2009
- Autor
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