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4 horas permaneció cerrada la frontera con Venezuela en Cúcuta por disturbios
En el puente internacional Simón BolÃvar, motociclistas y maleteros colombianos se enfrentaron a piedra con la Guardia Nacional, que respondió con gases lacrimógenos.
Las operaciones por el paso fronterizo se normalizaron sobre las 4 p.m. Las autoridades no reportaron personas lesionadas.
El bloqueo fronterizo lo inició al mediodÃa un grupo de motociclistas que protestó por las estrictas medidas de las autoridades del vecino paÃs en los puestos de control.
A esa hora, atravesaron sus motos sobre la vÃa y quemaron varias llantas impidiendo el paso de vehÃculos y peatones.
Sin embargo, a medida que la protesta continuaba el ambiente se fue calentando, al punto que los manifestantes la emprendieron contra varios guardias que se encontraban al lado venezolano del puente internacional, que de inmediato comenzaron a dispersar a la gente con gases lacrimógenos, al tiempo que los motociclistas y 'maleteros' respondÃan con piedras.
Las operaciones por el paso fronterizo se normalizaron a las 4 de la tarde, cuando la Guardia permitió el tránsito normal a los motorizados, en su mayorÃa de matrÃculas colombianos.
Los transeúntes y vehÃculos debieron esquivar las piedras y llantas humeantes que obstaculizaban la vÃa.
Las autoridades confirmaron que durante los disturbios no hubo personas lesionadas. La Guardia Nacional informó que una pareja de colombianos fue detenida cuando agredió a varios uniformados que trataron de impedirle el paso con mercancÃas por una de las trochas.
Édgar Alvarado, director de la Dian en Norte de Santander, aseguró que el transporte de carga hacia ambos paÃses no ha tenido mayores contratiempos, a excepción del incidente que hoy retrasó un poco el paso de los camiones por las aduanas y causó represamiento, durante las cuatro horas en que estuvo cerrado el puente Simón BolÃvar.
Tensión en la frontera
Los disturbios se registraron en momentos en los que Venezuela intensificó las medidas contra Colombia en la frontera, que han causado gran malestar a quienes transitan a diario por esta zona de frontera.
El temor de los conductores por quedar atrapados al otro lado de la lÃnea limÃtrofe se evidenció desde muy temprano este viernes.
Los pasos fronterizos estuvieron semivacÃos y apenas hacia el mediodÃa se vio un incremento de automotores nacionales y extranjeros. Sin embargo, en algunos casos a varios de ellos -sobre todo de placas colombianas- se les impidió ingresar al vecino paÃs.
Cerca de 50 uniformados, todos de la Guardia Nacional Venezolana, se encargaron inicialmente de cuidar el ingreso y salida a Ureña y San Antonio del Táchira, por donde se moviliza el 80 por ciento del comercio binacional. Luego llegaron refuerzos con perros amaestrados para apoyar las labores de requisas a vehÃculos públicos y particulares.
Y si hasta hace poco habÃa impedimentos para ingresar a Colombia hidrocarburos y artÃculos de contrabando, ayer la situación fue mucho más crÃtica. En todo el dÃa no pasó una bolsa con productos de la canasta familiar y, menos, combustible y artÃculos al por mayor.
"La orden es no dejar pasar un solo grano de arroz", dijo uno de los guardias, mientras devolvÃa a centenares de personas, la mayorÃa colombianas, acostumbradas a llevar a sus casas productos comestibles que en Venezuela les salen a menor precio, debido al diferencial cambiario frente al bolÃvar, que aún se mantienen a 30 centavos de peso.
Y aunque el ingreso a territorio venezolano seguÃa demorado, la salida parecÃa una eternidad. Todo vehÃculo, particular y público, asà como las motocicletas, no solo debÃan hacer la prolongada fila para llegar al puesto de control, sino que antes de allà eran desviados hacia la base del Destacamento Militar, donde les revisaban los tanques para comprobar si traÃan gasolina de contrabando.
"Me dejaron solo unos litros, como para llegar a Cúcuta, porque el resto me la quitaron", confesó uno de los tantos negociantes de combustibles que se gana vida pasando gasolina a Acpm hacia el otro lado de la frontera.
Pero la tensión fue aún mayor cuando una máquina con una potente punto 50 (arma de combate) sobre su cubierta, se posó con tres hombres de la Guardia Nacional apuntando hacia el puente Simón BolÃvar. Cerca de allà no se permitió a nadie y todos, carros, motos y transeúntes, debÃan circular.
Mientras tanto, en medio del puente Francisco de Paula Santander, que une a Cúcuta con Ureña, varios 'maleteros' y 'bicicleteros' estuvieron a punto de cerrar el paso fronterizo, para protestar por las medidas "arbitrarias" de la Guardia. Aunque alcanzaron a colocar llantas y encender una de ellas, desistieron de su intención.
Los más perjudicados con las medidas de las autoridades venezolanas fueron los comerciantes informales cercanos a los puentes y los organizados de San Antonio y Ureña, que vieron cómo se les reducÃa la cantidad de clientes que normalmente los visitan.
En cambio, lo que no tuvo inconvenientes para pasar hacia el otro lado fue la carga pesada de exportación. Tampoco hubo dificultad en el Consulado de Venezuela en Cúcuta, que atendió ayer al público en forma normal.
CÚCUTA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 30 de julio de 2009
- Autor
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