Publicidad

ARCHIVO

Domingo 26 de febrero de 2017

'Quiero ser doctor', dice el ex guerrillero Wilson Bueno Largo, que hoy vive en Francia

'Isaza' que desertó de las Farc y trajo consigo a la libertad al secuestrado Óscar Tulio Lizcano, le cuenta a EL TIEMPO cómo ha sido su nueva vida en ese país, considerado la cuna de las libertades.

Por: Redacci�n ELTIEMPO

Hoy, Wilson, como prefiere que lo llamen, usa gafas Ray Ban y perfumes de marca como Carolina Herrera y Jean Paul Gaultier.

Desde diciembre vive en Francia junto a su compañera, Isabel, luego de que el Gobierno lo recompensó con 1.000 millones de pesos y la posibilidad de rehacer su vida en este país europeo.

Se defiende hablando francés, aunque aún le cuesta entender la pronunciación de sus interlocutores. No se ha podido acostumbrar a la comida, pero sí disfruta de un sábado con una cerveza en un bar galo, mientras ve televisión. Quiere ser doctor.

Llegó el pasado jueves en la noche para acompañar a Lizcano en la presentación de su libro 'Años en silencio', que narra las experiencias vividas durante el cautiverio.

¿Cómo va el francés?

Los primeros dos meses muy mal. Nos da muy duro la pronunciación de las consonantes y la conjugación. Una de las cosas más complicadas es pronunciar la 'r'. Uno tiene que hacerla sonar para que entiendan. Como rian, que significa 'nada'. Pero hemos mejorado mucho. Ya vamos a París y compramos el tiquete para el tren sin problema. He ido solo a las consultas en el hospital y me entienden.

¿Qué planes tiene a futuro?

El propósito es acabar los seis meses de escuela (el estudio básico del francés) y meternos al colegio. La meta de Isabel es estudiar informática. Yo tengo el plan de hacer un curso de medicina. El primer proyecto que tenía era comprarle la casita a mi mamá y ya lo hice.

¿Quiere ser doctor?

Sí. El proyecto se está llevando a cabo. Estamos esperando a estudiar un poco más el francés. Por el momento hay una asociación (de refugiados) encargada de nosotros, pero dentro de un año la asociación nos deja y nos toca a nosotros por cuenta propia, por eso el proyecto es tratar de ubicarnos un poco mejor y tener el francés para poder trabajar.

Se siente con posibilidades de ser médico?

Sí. En la asociación me hicieron algunas pruebas y tengo posibilidades.

Usted le aplicaba las inyecciones a Lizcano. ¿Qué otros conocimientos básicos tiene del tema?

Canalizar la vena, poner suero y algunas drogas para los heridos.

¿Qué ha conocido en Francia?

Lo más bello es la Torre Eiffel. Subí al último piso y es muy bonito porque se ve todo París. De los museos hay uno muy famoso (el Louvre). También me encanta ir a la playa.

¿Cuál es el mejor plato de comida que ha probado en los últimos meses?

Antes de irme de Colombia: un sancocho de gallina

¿Y nada le gana en Francia al sancho de gallina?

Es que uno no está acostumbrado a la comida francesa. Todo el mundo dice que la comida francesa es lo mejor. Pero lo único que a mí me gusta es McDonald's.

¿Ha intentado preparar sancocho en su casa?

Cada 15 días hay un mercado que llega de España y lleva yuca y plátano, aunque no es lo mismo que en Colombia... las gallinas por allá son muy raras. Hacemos el sancocho en la casa los sábados y los domingos y toca esperar un mes para volver a comer sancocho.

¿Cómo pasó esa Navidad y ese Año Nuevo, recién salido de Colombia?

Estuvimos tres días en París y después nos mandaron para un pueblo. Salíamos a la plaza a ver a Papá Noel, que fue una sorpresa muy grande. Me tomé una foto con él. Pero muy aburridos por el inverno, porque hacía mucho frío. La diversión era sólo un rato y después para la casa.

¿Cómo va lo del ojo?

El 4 de mayo fue la primera operación. De allí toca esperar tres meses para la recuperación. El 15 de junio fue la revisión al médico y me fue muy bien. Quedaría faltando una operación para la reconstrucción y ponerme la prótesis.

Lo vemos usando gafas Ray Ban, de zapatos y camisa. ¿Cómo ha ido encontrando su estilo?

Cada 15 días llegan mercados de España, Ecuador, África y Venezuela. Viene gente a vender cosas buenas y baratas. Estando aquí en París, le exigen a uno un poquito de presentación, y es lo más lógico ir bien presentado a la escuela.

Además está perfumado. ¿Qué loción usa?

Me gusta Carolina Herrera. Ahora tengo una que se llama Jean Paul (Gaultier), muy cara, de 130 euros. Pero a mí me decía el embajador (de Colombia en Francia, Fernando Cepeda) que si nos ponemos a pensar en plata colombiana (en comparación con lo que cuesta en euros), no comemos ni vestimos.

¿Cómo es su día a día?

Empezamos estudios de martes a viernes. Nos levantamos a las 7 de la mañana. Dejamos la casa aseada y a las 8 de nos vamos para la escuela. Salimos a las 4:30 de la escuela. La comida la preparamos nosotros. Comemos mucho arroz.

Usted vio al presidente Uribe el viernes pasado. ¿Cómo fue esa experiencia?

Estoy muy agradecido con él, porque me cumplió lo que me prometió. Ya son dos sorpresas muy grandes: poder saludar al señor presidente y entrar a la Casa de Nariño. Me da un poco de pena saludarlo. Pero estuve muy contento por lo que dijo y me escribió en el libro: Isaza, felicitaciones por su camino de vida hoy, por la felicidad de Colombia.

¿Qué le hace falta para ser feliz?

Nada. En estos momentos me siento muy feliz. Tengo mi mamá, mi padre, mis hermanos. Sé que están bien, yo estoy bien. Me están cumpliendo con lo que me prometieron, las operaciones, y vivo con mi compañera.

¿Qué quisiera decirles a sus compañeros que se quedaron en la guerrilla?

De todo corazón, que tomen la decisión de venirse a rehacer una nueva vida, que allá no hay un futuro claro por el cual luchar. Que se den la oportunidad, que el Gobierno está cumpliendo con lo que promete, como me cumplió a mí. Mi llamado es a que reflexionen tanto guerrilleros como comandantes, que yo sé que los deseos de ellos son también estar con su familia y estar un día domingo en un parque en la ciudad, chupándose un helado. La desmovilización es la mejor decisión.

ANDRÉS GÓMEZ OSORIO
Redacción Política

Publicidad

Publicidad