'Paras' se apropiaron de la tierra de los desplazados, dice Amnistía Internacional

'Paras' se apropiaron de la tierra de los desplazados, dice Amnistía Internacional

Gran porcentaje de la riqueza de los paramilitares y de los empresarios y políticos que los apoyan proviene de apropiarse de las tierras de los campesinos desplazados por la violencia.

16 de julio de 2009, 05:00 am

Así lo afirma un informe de Amnistía Internacional (AI) sobre el desplazamiento en Colombia, que será presentado  este jueves en Londres.

El estudio indica que el desplazamiento en el país creció en 2008 un 24 por ciento con respecto al 2007. Es decir que el año pasado hubo 380.000 personas  más  que tuvieron que abandonar sus hogares.

Igualmente, afirma que en Colombia hay entre tres y cuatro millones de desplazados, y que otras 500.000 personas tuvieron que abandonar el país por amenazas de los grupos armados ilegales.

"La difícil situación humanitaria imperante en Colombia es una de las mayores tragedias ocultas de hoy día y desmiente la afirmación del gobierno colombiano de que el país ha superado su turbulento pasado", aseguró Marcelo Pollack, especialista para Colombia de AI.

En cuanto a la "apropiación indebida" de las tierras, el informe agrega que "hay estimaciones que sugieren que, de esta manera, se han robado entre cuatro y cinco millones de hectáreas de tierra de propiedad de campesinos, o que era propiedad colectiva de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes".

Asegura también que la Ley de Justicia y Paz, creada dentro del proceso de paz con los paramilitares, obligó a los desmovilizados a "devolver todas las tierras o bienes robados".

"Amnistía Internacional ha destacado repetidamente los defectos de este proceso. Más de seis años después, los grupos paramilitares siguen actuando, y a sus víctimas se les siguen negando justicia, verdad y reparación", dice.
 
Finalmente, la organización "insta" a las autoridades colombianas para que tomen "medidas efectivas para impedir el desplazamiento forzado", y además a "devolver a sus legítimos propietarios o a sus familias todas la tierras y demás bienes robados".

El profesor Alejandro Reyes, consultor independiente y autor del libro Guerreros y campesinos: el despojo de la tierra en Colombia, aseguró que en el país hay tres grandes motivos por los cuales se da esa apropiación de tierras de la que habla la ONG.

Por un lado, las regiones fronterizas son utilizadas como corredores de salida de droga y laboratorios de procesamiento; por otro, la apropiación de tierras para la ganadería extensiva; y, finalmente, la valoración que toma la tierra en zonas designadas para megaproyectos económicos y energéticos.

Según Reyes, el auto 008 del 2009 de la Corte Constitucional conminó al Gobierno a elaborar una política de restitución de tierras. Agregó que el Gobierno ha dicho que no tiene las instituciones para hacer la restitución y que el registro de propiedad está atrasado.

"La respuesta del Gobierno es un conjunto de explicaciones, pero nada en concreto", aseguró Reyes. 
 
El Gobierno reaccionó al informe de Amnistía Internacional y señaló que las cifras oficiales hablan de entre 180.000 y 200.000 desplazados en el 2008.

Según Armando Escobar, asesor de la dirección de Acción Social y quien ha estado al frente del tema desde el organismo gubernamental, aseguró que el año pasado el Consejo de Estado anuló una norma que le impedía a los desplazados registrarse como tales antes de año.

Indicó, igualmente, que recientemente la Corte Constitucional determinó mediante un fallo que los hijos de estas personas deben ser registrados como desplazados, razón por la cual en los últimos meses se han incrementado las cifras.