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Habitantes de Riosucio tienen su propio 'Metro'; es el puente peatonal más grande del paÃs
Los habitantes del municipio, a orillas del rÃo Atrato, ya no tendrán problemas para caminar por su pueblo en época de inundaciones.
Cuando Manuel Salas, de 36 años, quiere salir a caminar por Riosucio (Chocó) nunca olvida su sombrero, un par de botas cómodas y su bastón, un palo de metro y cincuenta, que lo guÃa a través de tablas que conectan su casa con lo que él llama 'El Metro'.
Manuel perdió la vista hace cuatro años por una enfermedad que desconoce y tuvo que aprender a moverse, como la mayorÃa de sus vecinos, por entre las estructuras de madera que son la única calle, cuando el pueblo está inundado.
Avanza con gran habilidad golpeando tablas de no más de 30 centÃmetros de espesor y que lo separan de una caÃda de dos metros de altura entre agua estancada y peligrosas columnas de madera y troncos que están enterradas en el lodo. Pero ahora se pone a salvo al llegar a el 'Metro', un puente peatonal que cambió la forma de desplazarse en el pueblo.
Riosucio es un municipio del Chocó ubicado a orillas de rÃo Atrato, una de las principales vÃas fluviales de la región, y sufre, año tras año,inundaciones a causa de las lluvias y la sedimentación que represa el rÃo en la desembocadura en el Golfo de Urabá.
Por eso, sus habitantes se acostumbraron a vivir entre el agua y a caminar como malabaristas entre las tablas.
"Desde borrachos hasta niños vi caer al agua, algunos corrieron con suerte y salÃan con fracturas o cortadas pero otros se ahogaron porque se enredaban con las ramas y no podÃan salir", cuenta Josefina Mena, quien vive en Riosucio hace más de 20 años y alguna vez tuvo que salir en canoa hacÃa el centro de salud a llevar a un niño que no tuvo equlibrio entre las tablas.
No sólo los habitantes sufrieron accidentes. Cuando Rafael Burgos, Director del Socorro Nacional, visitó Riosucio y caminó por los puentes de tablas, no pudo evitar caerse y casi termina lastimado con las columnas de madera y troncos ocultos por el rÃo, que llega a un nivel hasta de dos metros en algunas zonas del pueblo.
Luego de dos caÃdas y con su equipaje empapado, Rafael se dijo: "Aquà lo que hace falta es un puente", y de ahà comenzó a desarrollar la idea que acaba de convertirse en una estructura peatonal de casi tres kilómetros que, asegura, es el puente más largo de Colombia.
Más largo que el Golden Gate
Aunque no puede verlo, Manuel llama al puente el 'Metro' porque su superficie está hecha por un material que le parece pasta, porque se lo imagina alto y porque lo lleva a donde él quiere ir. Está feliz no sólo por que disfruta mucho caminar sino porque según dice, antes nadie pasaba por su casa y ahora transitan los enfermeros, los profesores, los ingenieros, todo el pueblo se moviliza por él, dice sonriente y orgulloso porque está en frente de su casa.
"Yo camino bastante y con el 'Metro' me siento muy sabroso", dice.
El 'Metro' es una estructura de 2.850 metros, dos veces la longitud del Golden Gate de la bahÃa de San Francisco (Estados Unidos), según Fernando Cárdenas, presidente de la Cruz Roja Colombiana.
La estructura fue construida por esta entidad en conjunto con la Cruz Roja Holandesa, la comisión Europea de Ayuda Humanitaria (Echo) y la AlcaldÃa del municipio.
Para Danielle Lustig, Delegada de (Echo), en Colombia, el puente les trae desarrollo, movilidad, comunicación y seguridad a sus habitantes. "No me queda más que felicitarlos y desear que tengan buen camino al andar", dijo Lustig.
Y Cárdenas dice que el puente surgió por la necesidad de comunicar el pueblo y disminuir la accidentalidad, en su mayorÃa, de niños y ancianos.
Paso a paso, el Metro, se ha convertido en su calle principal y los riosuceños hablan con orgullo de la estructura que los sacó de andar con las botas por el agua. Manuel le rinde tributo y con voz cálida y segura no deja de decir: "Es emocionante ese puente, porque es la única calle que nos queda, cuando el pueblo está inundado".
Un puente ecológico
El llamado 'Metro' de Riosucio necesitó de 18.000 tablones hechos en plástico reciclado para la superficie del puente, cifra que equivale a más de un millón de botellas plásticas de agua recicladas entre Bogotá y Cali y que reemplaza el derribamiento de más de 2 hectáreas de árboles de la región.
Sus bases, de 80 kilos aproximadamente, son hechas en olleto, una madera resistente al agua y tÃpica de la región.
Durante su construcción participaron 50 habitantes del municipio y tardaron un año en construirlo.
OSWALD ASPRILLA
ENVIADO ESPECIAL PARA EL TIEMPO
RIOSUCIO (CHOCÓ)
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 11 de julio de 2009
- Autor
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