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Desplazados que siguen en el parque del Tercer Milenio denuncian que los amenazan para seguir allí

Historia de una desplazada que se atrevió a denunciar que líderes de la toma, que ya completa 117 días, los obligan a permanecer en el lugar.

Desde que la amenazaron, la mujer se hace llamar Nancy. Tiene 49 años, pelo negro indio, 'frentera' como buena tolimense y una abuela que lleva 120 días en la toma de desplazados al parque Tercer Milenio.

"Tengo miedo. Aquí puede haber una masacre. Hasta mi 'cambuche' pueden llegar y matarme por decirle que los líderes de los desplazados nos están obligando a quedarnos aquí. Yo ya quiero irme porque siento que esto no va para ningún lado", afirma.

El testimonio lo da a las 2 de la mañana, cuando se siente más tranquila. La sensación de seguridad la ha venido perdiendo desde el 16 de marzo, cuando llegó a la Plaza de Bolívar junto con 400 personas de todo el país a protestar por lo que consideran la violación a sus derechos.

"Supuestamente el Gobierno ya nos dio todo, pero no es cierto, no ha dado nada, ni una libra de arroz", afirmó Nancy envuelta en una cobija dos días después de su arribo al centro de la ciudad.

Como ella, otros desplazados no saben qué hacer. Viven entre la zozobra que les genera la indiferencia del Gobierno y el autoritarismo de sus supuestos líderes.

"Nosotros tenemos unos anillos de seguridad permanentemente las 24 horas, donde monitoreamos los ingresos y egresos del personal", afirma, radioteléfono en mano, uno de los líderes que no quiso dar su nombre.

El día 65 de la toma, José Wilver Chaína, compañero de Nancy, comentaba a la medianoche que "a mí lo que me dijeron que existía aquí era solo vicio, 'pernicia', mucha basura y contaminación de agua". Se refería a la calle del Cartucho, el hogar de indigentes donde el hampa y el expendio de drogas reinó antes de que se inaugurara este moderno parque metropolitano en el 2005. Hoy la 'casa' de Nancy está en el corazón del lugar.

Cuando vivía en Coyaima,Tolima, ella tenía una casa de concreto, con tres cuartos y patio; tejas, cocina amplia y dos baños. De ahí la sacó la guerrilla hace tres años.

Como pudo, viajó hasta la comuna 4 de Soacha a un rancho de una hermana. "Me vine a la protesta porque no tengo para pagar el arriendo y los servicios", cuenta.

Ahora habita un cuadrante de las 16,7 hectáreas del parque. Cuatro palos cubiertos por un plástico negro, dos camas de cartones y una olla forman su 'cambuche'.

El programa Acción social informó que para mayo había 64 mil familias desplazadas en Bogotá y que diariamente ingresan entre 30 y 40 más.

Hoy en el Tercer Milenio, las 2 mil almas -cifra de personas que a la fecha están en la protesta, según los líderes- viven en ese tipo de construcciones. Una panorámica muy diferente a la que recibió el premio Desarrollo Urbano y Paisajismo en la XX Bienal de Arquitectura, otorgado cuando se entregó el parque.

"Tenemos un acuerdo firmado. Ha renegado de su palabra un grupo, no todos. Estamos alistando el operativo de desalojo". Con estas palabras, la secretaria de Gobierno, Clara López, insinuó el fin de la situación el 27 mayo. Corría el día 73 de protesta. Pero sólo uno de los cuatro grupos en que hoy se divide la toma aceptó.
Lo lideró César Osorio, quien organizó el grupo que está desde la llegada a la Plaza de Bolívar, unas 300 personas que hoy habitan en una antigua sede de la Cruz Roja, donde cuenta con 7 cuartos, cocina, 17 baños y agua.

No pasó lo mismo con el grupo dominado por Julián Arboleda, un afracolombiano que dijo que "ese sitio es muy pequeño". Los sectores de los "más blancos" y "los del suroriente", siguen en le Tercer Milenio, al igual que Nancy. Allí hay 3 baños portátiles que están hediondos, se bañan en la plazoleta del parque y tres mujeres han dado a luz en plenos 'cambuches'.

Como las autoridades siguen sin pronunciarse, 30 desplazados pasaron la noche del pasado miércoles en la Procuraduría General con el fin de ser escuchados. Nancy, entre tanto, aún va a Corabastos a buscar comida y está a la espera de que los policías la dejen poner una olla comunitaria.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
9 de julio de 2009
Autor

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