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VÃrgenes por todas partes
¿Apariciones celestiales o simples manchas en una tela?
Muchos aseguran que la imagen de la Virgen aparece en los lugares más insospechados, mientras que la ciencia dice que todo es una jugada del cerebro.
"El que quiera creer, que crea", dice Aura Alfonso. Luego sonrÃe y sube y baja sus hombros, como con resignación. Aura recuerda cada detalle de aquella noche: fue el 6 de octubre del 2003, a las 9:15. El teléfono sonó en su apartamento y ella caminó hasta la mesita donde estaba el aparato. En el trayecto pensó que podÃan ser malas noticias: su bisnieta de 2 años estaba en el hospital, con una neumonÃa complicada. Aura contestó y mientras hablaba vio algo extraño en la tela que cubrÃa la mesa. Era un retazo de velo de cortina que le habÃan regalado unas monjas muchos años atrás y que ella habÃa decidido usarlo como carpeta. Notó que en el velo habÃa una especie de imagen. Lo llevó a su habitación para observarlo con más atención. "Era el rostro de la Virgen MarÃa", cuenta Aura.
Seis años después, la mesa sigue en el mismo lugar, en la sala del apartamento de Ciudad Kennedy donde Aura vive con su familia (entre ellos su bisnieta, que se curó a pesar de que los médicos le daban pocas opciones de vida). El velo con la imagen de la Virgen está enmarcado y rodeado por un altar donde hay biblias y rosas rojas. Son las tres de la tarde, y seis mujeres acompañan a Aura en su casa, a la espera de rezar un rosario. Todas están convencidas de aquella aparición. Es fe, afirman.
Fe. Esa misma palabra apareció hace algunos meses en un barrio de Riohacha (Guajira), cuando vieron a la Virgen en una arepa. Fue en la casa de Leonela Melo. A la hora del desayuno, la familia notó que en una de las arepas que iban a comer estaba el rostro de MarÃa. El rumor se extendió y decenas de vecinos llegaron, encendieron velas y se pusieron a orar. En agosto pasado, en Armenia, una mujer del barrio Salvador Allende se encontró con la imagen del Señor de los Milagros en una papa que estaba pelando para el almuerzo. La romerÃa tampoco tardó en llegar.
Ante hechos como estos, las jerarquÃas religiosas piden mesura y casi siempre guardan silencio. "La Iglesia es cauta y lo primero que hace es mantener una prudente espera para esclarecer el hecho, establecer la autenticidad y luego hacer una interpretación", dijo el arzobispo de Santa Fe de Antioquia, monseñor Orlando Antonio Corrales, al conocer la versión de que una imagen de MarÃa lloraba en una población cercana. CientÃficos lo han explicado con palabras como sugestión o imaginación. Sin embargo, recientemente, expertos en neurobiologÃa han estudiado estos fenómenos y concluido que pueden deberse al funcionamiento cerebral.
¿Por qué vemos rostros donde ponemos la vista?, se preguntó la neuróloga Doris Tsao, de la Universidad de Bremen, en Alemania. Mediante análisis de resonancias magnéticas, Tsao concluyó que en el cerebro existen regiones sensibilizadas para la percepción de rostros, incluso donde no los hay. Si algún estÃmulo visual es incompleto o amorfo, el cerebro aporta la información faltante. Y estamos preparados para hacer esto desde las primeras semanas de vida. En su libro El mundo y sus demonios, el famoso cientÃfico Carl Sagan habló sobre la eficiencia del cerebro para aislar una cara de cualquier conjunto de detalles. "Reunimos fragmentos inconexos de luz y oscuridad e, inconscientemente, intentamos ver una cara", afirmó.
Esto podrÃa explicar lo que sucedió el pasado diciembre en el barrio La Sultana de Manizales. Esmeralda de Osorio limpiaba su habitación cuando una mariposa entró y se posó en la pared. Esmeralda vio en las alas el rostro de la Virgen. Los sacerdotes de la zona pidieron prudencia. La ciencia hubiera dicho: es el cerebro funcionando. Esmeralda y sus vecinos lo llamaron "El milagro de Navidad" y rezaron con rosario en mano.
- ¿Qué pensó cuando vio la imagen? -le pregunto a Aura Alfonso.
-Lo primero fue que podÃa ser una ilusión óptica. No grité ni lloré.
Durante nueve dÃas tuve la cortina en secreto. La revisaba cada rato para ver si el rostro desaparecÃa. Pero siguió ahÃ. Incluso se puso de un azul más fuerte.
Aura tiene 73 años. Desde niña, dice, ha experimentado cosas que ante la mirada de otros pueden resultar difÃciles de entender. "VeÃa luces, figuras. Yo se lo contaba a la gente, pero no me creÃa". Decidió no volver a hablar de ello. Con la imagen también habÃa optado por el silencio. Sin embargo, cuenta, la Virgen, en uno de los mensajes que le envÃa "me ordenó comunicarlo y recorrer el paÃs con su imagen. Es la Virgen de la paz de Colombia". Tres sacerdotes han visitado su casa para mirar el velo. "No han dicho nada". Pero eso a Aura no le importa. Su fe está intacta.
Las creencias personales se encargan de dar sentido a lo que hay frente a los ojos. Y el mundo actual también hace lo suyo. Una encuesta hecha por Gallup señaló que hasta un 85 por ciento de la población occidental dice creer o haber experimentado fenómenos que van más allá de la razón, aunque la mayorÃa no habla de ello por recelo a lo que opinen los demás. Y estas experiencias aumentan en tiempos de crisis polÃticas, económicas y espirituales. "Cuando la gente percibe que las cosas que la rodean están fuera de control, tiende a detectar patrones que ayuden a recuperar la sensación de orden", dijo un estudio publicado por la revista Science. Michael Shermer, estudioso de temas paranormales, afirmó en su libro Por qué la gente cree en cosas extrañas, que "la mente recurre a lo sobrenatural, pues ofrece el consuelo de seres benevolentes que nos protegen y nos conectan con una realidad que trasciende las penas de este mundo".
-MÃrela bien, ¿no es la Virgen? -le preguntó José MarÃa Viloria a su esposa, y le mostró la mancha que habÃa en el galón donde siempre recogÃa agua. Estaban en el municipio de Arjona, en BolÃvar.
-SÃ, es la Virgen del Carmen -respondió su esposa. Acto seguido armaron un altar y la mancha empezó a ser visitada por centenares de vecinos.
En Neiva vieron a la Virgen en una alberca. En Bogotá, en la pared de un parqueadero. Y esto no es patrimonio colombiano. El año pasado en Jacksonville (Estados Unidos), Pamela Latrimore dijo que la Virgen se vio en una radiografÃa de su cerebro y puso la imagen a la venta en Ebay. No hay información de esta venta, en cambio sà hay datos sobre el sándwich que se subastó en el 2004 y que tenÃa una supuesta imagen de MarÃa. Su dueña era Diana Duyser, de Miami, quien diez años atrás habÃa notado la cara de la Virgen en su emparedado de queso. Decidió venderlo y recibió 28 mil dólares. "Vemos a la Virgen en una papa o a Jesús en un muro porque usamos las estructuras cognitivas existentes para dar sentido a un estÃmulo ambiguo o amorfo", dijo en un estudio Mark Reinecke, profesor de psiquiatrÃa de la Universidad de Northwestern (Illinois, E.U.). Pero mientras la ciencia busca -y encuentra- explicaciones, muchos siguen necesitando el misterio.
-Mi caso es distinto al de esos de papas o albercas -afirma Aura. Y no hace caso a los que piensan que la figura pudo ser pintada: ella no está para convencer a nadie. En la sala de su casa, entre tanto, sigue el velo con dos palabras de cabecera: "Viva MarÃa". Y sÃ. Quien quiera creer, que crea.
Por MarÃa Paulina Ortiz
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 3 de julio de 2009
- Autor
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