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Casos de madres que matan a sus hijos hay dos veces al mes. ¿Qué las lleva a volverse asesinas?

Trastornos sicológicos, pobreza, problemas con la pareja, antecedentes de abuso infantil y drogadicción aparecen como patrón en muchas de esas historias.

Hasta el día que se convirtió en madre, con apenas 17 años, nadie en el almacén donde trabajaba sospechó que Angie estuviera embarazada. Se fajó hasta el último momento, tuvo a su hijo en la casa y a las pocas horas estaba trabajando como si nada.

Pero se desmayó y sus compañeros la tuvieron que llevar al médico. En el hospital descubrieron que había tenido un bebé. Cuando la Policía fue a su casa, en el sur de Bogotá, encontró al niño ahogado en una alberca. "Nunca lo metí al agua. Yo lo había dejado cerca, pero no en la alberca", fue la explicación de la muchacha.

Ese fue uno de los 25 casos de homicidio cometidos por madres que el Instituto Nacional de Medicina Legal registró en el 2008.

Ninguno tuvo el impacto mediático que estos días causó la historia de Esteban, el bebé de apenas una semana que fue asesinado por su mamá, Johanna Macías, una profesora de 24 años que aseguraba que su niño había sido secuestrado.

Aunque los casos no son tan frecuentes comparados con los de los miles de niños maltratados y explotados, representan sin duda la cara más dramática de la violencia contra los menores en el país. Además, hay una tendencia en alza que tiene preocupadas a las autoridades: el registro subió en al menos 10 casos con respecto a cifras del 2006.

¿Qué pasa por la cabeza de una madre que atenta contra su propio hijo? Trastornos sicológicos, pobreza, problemas con la pareja, antecedentes de abuso infantil y drogadicción aparecen como patrón en muchas de esas historias. Lo cual, dice la concejal de Bogotá Gilma Jiménez, que ha liderado la campaña por la cadena perpetua a los violadores y asesinos de niños, "no puede ser una excusa".

"Cuando alguien mata a otro ser humano con una motosierra -cuestiona Jiménez- es un criminal; pero cuando la víctima es un niño, su verdugo es considerado enfermo. Muchos, por tratar de explicar las atrocidades, terminan justificándolas".

Más madres que padres filicidas

El año pasado hubo 31 casos de padres y madres que mataron a sus hijos, según Medicina Legal. La cifra podría ser mayor porque en decenas de asesinatos de niños nunca se logra identificar al agresor.

Esos mismos reportes muestran una tendencia inquietante. Mientras en el 2005 hubo 15 papás y 13 mamás procesados por filicidio, en el 2008 fueron 6 y 25, respectivamente.

Sobre esas 25 muertes cometidas por madres, los datos de las autoridades muestran el abandono y la asfixia como el método más usado en los crímenes contra recién nacidos. Contra los mayorcitos usan el envenenamiento, los golpes y hubo una mamá que mató a sus tres pequeños con una escopeta.

La responsable de este último crimen, como lo hacen al menos dos de cada 10 personas que cometen ese delito, intentó suicidarse.

En ese desolador panorama de los asesinatos de los propios hijos las madres aparecen como responsables en todos los casos de neonaticidios, homicidios de recién nacidos.

En esos casos, señala Medicina Legal, hay comportamientos previos que encajarían en el caso de Macías: no deseaban el embarazo y lo ocultaron hasta donde pudieron. Muchas de ellas, como Angie, tienen sus hijos en su propia casa, sin ningún tipo de atención.

En los asesinatos de niños de hasta un año de edad, dice Jorge Rojas, siquiatra de la Fiscalía, son usuales los comportamientos de intolerancia frente al bebé o de rechazo total a su existencia. En varios expedientes los asesinos, que usualmente tienen antecedentes de dependencia de drogas o alcohol, argumentaron que estaban desesperados porque el niño no dejaba de llorar. Estos ataques son más usuales en padres que en madres.

"Ellos mataron a sus hijos en una explosión de ira porque el niño que estaba a su cuidado los irritaba y no dejaba dormir", dice un informe sobre filicidio en Bogotá realizado por la doctora Bertha Castaño.

Cuando la víctima supera ya el año de edad, los casos están más asociados al maltrato repetido. Esa fue la suerte que corrió Cristian, un niño de 2 años de un deprimido sector de Medellín.

En Soledad (Atlántico), una niña de 2 años de edad falleció en diciembre pasado por desnutrición severa y golpes en diferentes partes del cuerpo que le dejaron múltiples fracturas. Su mamá, de 16 años, y Giovanni de Jesús Riquet, el padrastro. fueron capturados por el crimen.

El perfil de los criminales

Un estudio de Medicina Legal que analizó 40 casos de filicidio cometidos en Bogotá entre 1998 y el 2003 encontró varios patrones en los autores de estos crímenes incomprensibles.

El primero corresponde a mujeres que asesinan a sus recién nacidos y que reportaban fuertes cambios hormonales y sicológicos asociados al embarazo y a las consecuencias de tener un hijo no deseado.

Un segundo perfil corresponde a hombres que atacaron a sus mujeres embarazadas y mataron a sus hijos no nacidos (feticidas). Las muertes de niños de más de un mes se dan casi siempre en medio de peleas de parejas disfuncionales y con antecedentes de drogadicción y alcoholismo.

El cuarto perfil corresponde a madres que asesinan a sus hijos y luego se suicidan o lo intentan.

Y hay un quinto perfil que corresponde a padres y madres que matan a sus hijos para vengarse de sus respectivas parejas o ex parejas.

En todos los crímenes de niños victimizados por sus padres, uno o varios de estos comportamientos encajaban con los de los responsables.

'El 54% de los bebés no son deseados'

El posparto es un momento especialmente duro para millones de mujeres en el mundo.

Según la siquiatra Rocío Barrios, se estima que entre el 25 y el 70 por ciento de las mujeres pueden sufrir depresión posparto en alguna de sus cuatro modalidades: tristeza del posparto, depresión con síntomas afectivos, depresión prolongada y depresión sicótica.

El embarazo no deseado es uno de los factores de riesgo relacionados con la depresión posparto, afirma la siquiatra y sicoterapeuta Juliana Villate. Y el problema es que en Colombia el 54 por ciento de los embarazos son 'no deseados', según la última Encuesta Nacional de Demografía y Salud de Profamilia (2005). A lo que se suman problemas emocionales, miedos inconscientes y los proyectos de vida en los que la maternidad no está contemplada o puede generar profundos problemas (económicos, profesionales, de pareja, etc).

Aunque la depresión post parto no suele generar ataques a los bebés, se calcula que entre 1 y 2 mujeres de cada 1.000 sufren depresión posparto en forma sicótica, que en casos extremos puede llevar a sentimientos de rechazo o a cosas peores hacia los recién nacidos.

¿En qué casos una mujer puede matar a su bebé?

Camilo Jácome, presidente de la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis, explica que una mujer con antecedentes de brotes sicóticos, patología que genera una confusión entre la realidad física y síquica de la persona, puede llegar a percibir al bebé como una amenaza para su vida. "Y ante esto -señala-, ella trata de protegerse y es allí cuando atenta contra su hijo".

En las personas sicóticas -dice- priman el instinto destructivo y la ansiedad; ellas toman por realidad lo que es fantasía y las ideas negativas que tienen con respecto al bebé detonan sus conductas agresivas que, por ejemplo, impiden que la madre se vincule con su hijo. Por eso intenta atacarlo, pues lo ve como un peligro.

Después del parto, las mujeres que presentan un brote sicótico manifiestan vulnerabilidad psíquica, más aún si se trata de un embarazo no deseado y rodeado de una situación social desfavorable.

Padres condenados por crímenes contra sus hijos

Lanzó el bebé al caño

En mayo del 2005, Martha Yolima Buitrago le dijo a la Policía que en Chapinero, cuando retiraba dinero de un cajero, aparecieron unos hombres que le dieron escopolamina y secuestraron a su bebé de un año. La madre de 19 años lo había arrojado a un caño en el barrio Yomasa. Dijo que se sentía presionada por no poder darle leche y pañales.

Prostituían a su hijo

Después de 22 días en un hospital de Medellín, Cristian perdió la batalla contra la muerte a la que sus padres, María Jackeline Urdinola e Ignacio Castrillón, lo condenaron. La pareja de drogadictos lo golpeaba e incluso lo prostituyeron para conseguir dinero y comprar droga. Hace dos meses un juez la condenó a ella a 44 años y 4 meses de cárcel y a él, a 40 años de prisión.

Pelayo mató a Santiago

En septiembre del año pasado Orlando Pelayo lloró ante las cámaras de televisión, con vela en mano, pidiendo por la liberación de su hijo Luis Santiago, de 11 meses de nacido. La realidad es que él mismo planeó durante cuatro meses el secuestro, y contrató a dos personas para ello. El niño apareció muerto en un barranco entre Chía y Cota. La justicia condenó a Orlando Pelayo a 60 años de cárcel.

Les disparó a sus 3 niños

A las 6:30 de la mañana del miércoles 9 de enero del 2008, la señora Doraly Serna, de 23 años de edad, y su hijo de 3 años llegaron al hospital de Amagá (Antioquia) con heridas en la cabeza.

Pese a los esfuerzos de los médicos, el niño murió unos minutos después. Y en la casa de la mujer, en la vereda Puerto Escondido, del municipio de Titiribí, fueron encontrados los cadáveres de dos niñas de 7 y 8 años.

Doraly Serna, campesina que quedó embarazada por primera vez a los 14 años, cometió el triple crimen con la escopeta que su tío habitualmente guardaba en el armario, que él usaba para ahuyentar a los animales que se metían a los cultivos. Con esa misma arma trató de suicidarse, pero no lo consiguió.

Su caso conmocionó a los habitantes del pueblo y a las autoridades, porque en ninguno de los reportes aparecía con antecedentes de maltrato hacia sus hijos. Ella, según sus familiares, había dejado a su esposo cuatro años antes porque la maltrataba.

Abandonados en la calle, otra tragedia

El año pasado, 176 recién nacidos fueron abandonados en vía pública y de enero a mayo de este año, 61 han corrido la misma suerte, según cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf).

Martha Ballesteros, abogada especializada en derecho de infancia y de familia del Icbf, recuerda que las mujeres que tengan algún conflicto relacionado con su embarazo pueden acudir al centro zonal del Icbf más cercano; una Comisaría de Familia y a los Hogares Fami (Familia, mujer e infancia), donde recibirán orientación psicológica y jurídica.

La línea de atención telefónica gratuita del Icbf es la 018000918080. Y la página web: www.icbf.gov.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
20 de junio de 2009
Autor

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