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La actriz Carolina Cuervo debutará en Hollywood, en medio de su nueva vida en Los Ángeles
Hará un papel de lesbiana en un filme independiente sobre la vida taurina. El año pasado, se fue aburrida de su trabajo en Colombia y viajó sin el hombre con el que ha compartido 9 años de su vida.
"Salir del país sin ninguna propuesta fija de trabajo es difícil. Pero querer reenamorarme de mi profesión y la necesidad de recibir unas clases de actuación que me llenaran, me empujaron a tomar la decisión. Me di el chance, ahora que estoy joven, sin hijos, sin responsabilidades y sin nada que me ate, porque nuestra profesión es muy cruel", dice. Cuervo es la misma actriz de ojos grandes y expresivos que conmovió a miles de colombianos en la escena de la serie El cartel, cuando Óscar Cadena (Fernando Solórzano) la quemó con un cigarrillo, mientras permanecía atada de pies y manos, por haberle sido infiel a su esposo. Antes había estado en Pura sangre y en La pasión, según nuestros días. "No podía quejarme, tenia todo, trabajo, casa, marido, pero estaba un poco aburrida, desencantada de la profesión. Después de Pura sangre me ofrecieron tres proyectos y de un momento a otro en todos me dijeron que no y eso me cayó gordo", recuerda. Así que un día cualquiera, en febrero de 2008, le puso fecha a su viaje y compró tiquetes para el 16 de agosto de ese año. Tuvo seis meses para arreglar sus cosas: hacer su propia página web, a la cual le invirtió no solo una buena cantidad de dinero sino de tiempo; buscar por Internet un buen maestro de actuación, ubicar un lugar decente para vivir, encontrarle cliente a su apartamento en Bogotá, porque lo puso en venta y llegar a acuerdos con su pareja de hace 9 años, el también actor Fabio Rubiano. "Ha sido mi compañero en todo este viaje y este es uno de los riesgos que tomé, pero cuando uno esta seguro de lo que tiene se va tranquilo -cuenta ella-. No quiero decir que la infidelidad no esté latente, puede pasar como puede que no. Esta relación ha sido construida a lo largo nueve años así que eso, por ahora, es lo que menos nos preocupa. Estamos abiertos, aunque procuramos vernos seguido. Ha sido el mejor hombre del mundo". Un mes antes del viaje recibió cuatro propuestas de trabajo y todo su mundo se estremeció. Le ofrecieron hacer parte de la obra La muerte de un viajante, la posibilidad de escribir con Mauricio Navas una novela y dos propuestas de actuación en televisión. "Pensé en renunciar al viaje, pero asumí la decisión que ya estaba tomada y no me corrí", dice. Viajó entonces con los ahorros de toda su vida, algo más de 20 mil dólares, con bastantes expectativas y por supuesto con mucho temor. Llevaba algunas referencias de agentes (las personas que les consiguen audiciones a muchas actrices que, como ella, están pendientes de alguna oportunidad), que no es lo mismo que un mánager en Colombia, pero ninguno le resultó. Por fortuna comenzó el Festival de Cine Latino y tuvo oportunidad de conocer a mucha gente a través de sus amigos Simón Brand y Claudia Bahamón. Su fluido inglés le permitió interactuar con varias personas y empezó a acomodarse hasta que logró sacar su visa de trabajo y ahora entra y sale de Los Ángeles cuando quiere. Quiso entrar a una universidad para hacer una maestría en actuación, pero los precios inimaginables no se lo permitieron y además, según ella, no era la manera más idónea de ingresar al medio. Así que optó por hacer lo que hace la mayoría de las actrices y es asistir a talleres de actuación personalizados. Se topó con Arthur Mendoza, un estadounidense de ascendencia mexicana que le dio clases a Benicio del Toro y a Salma Hayek. "Pero más allá de eso lo que importa es que es un tipo apasionado por la enseñanza. Tiene humor negro y es muy cínico. Logra que tengas confianza como actor y rompe los miedos que tienes", dice Cuervo. Ya lleva nueve meses en esa ciudad pero no olvida el mar de lágrimas que derramó al principio en sus clases: "a la hora de improvisar y actuar, es cuando te das cuenta de que el lenguaje te queda corto y te sientes juzgado por la otra gente, como si dijeran 'esa latinita no tiene ni idea' y fueron momentos horribles, llegaba a mi casa a llorar. Hasta que me senté a hablar con él (Arthur) y me llenó de confianza, siento que ya podría enfrentarme a una audición", asegura. En el papel de lesbiana No todo ha sido malo. Recién llegada a Los Ángeles, una amiga venezolana la propuso para el personaje de una torera latina en la película 'Al sur de la frontera', de una compañía independiente, y cuando la vieron en su sitio web les gustó. "No se ha terminado de rodar, envuelve el universo de los toros y las escenas que faltan son en la frontera con México, pero por los problemas de orden público con el Cartel de Tijuana y lo de la nueva influenza no hemos podido terminar. Hasta donde tengo entendido, están buscando otras locaciones", cuenta. Su participación es interesante, tuvo que aprender a torear y a enfrentarse al lenguaje de ese mundo. Su personaje es el de una lesbiana que resulta atraída por su compañera Luisa. "No hay escenas explicitas, solo nos damos un beso. Nada que ver con lo que hice en Mujeres asesinas, en la que sí me tocó rumbearme a María José Martínez", se ríe. No sabe hasta cuándo se vaya a quedar, pero reza porque sea por mucho tiempo. Después de nueve meses de estudios empezará a audicionar en forma y así como ella misma lo dice "hasta ahora comienza la aventura". Luz Adriana Velasco
Cultura y entretenimiento
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Gente
- Fecha de publicación
- 14 de junio de 2009
- Autor
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