Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

El metro de Moscú tiene más de 70 años y sigue siendo el principal medio de transporte de la ciudad

El sistema cuenta con doce líneas, una de ellas de circunvalación, y una extensión total de casi 300 kilómetros y es considerado como uno de los atractivos insignes de la capital rusa.

No es para menos: la magnificencia de sus vestíbulos, la longitud de sus escaleras mecánicas que llevan a los pasajeros a estaciones situadas a casi un centenar de metros de profundidad, donde son recibidos por una variedad impensable de mármoles y granitos, son capaces de dejar boquiabierto a los que bajan por primera vez a este sorprendente mundo subterráneo.Con una red de 177 estaciones -a las que antes de fin de año está previsto que se sumen otras tres- que abarca todos los barrios de la ciudad, transporta más de ocho millones de pasajeros al día.Su primera línea, entre las estaciones Sokólniki y Park Kulturi (8,4 kilómetros de longitud), fue inaugurada el 15 de mayo de 1935, apenas un año después de la aprobación del proyecto de su construcción.Historias y anécdotasYa en tiempos de la Gran Guerra Patria, como en Rusia se conoce el período de la Segunda Guerra Mundial, las estaciones del metro moscovita fueron utilizadas como refugios antiaéreos e incluso para reuniones de la cúpula soviética liderada por Iósif Stalin.El 6 de noviembre de 1941, cuando las tropas hitlerianas se hallaban a las puertas de la capital, la estación Mayakóvskaya, a dos kilómetros al norte del Kremlin, acogió una reunión presidida por Stalin con motivo del 24 aniversario de la revolución bolchevique.Según la administración del metro de Moscú, un total de 213 niños nacieron en sus estaciones cuando eran usadas como refugios antiaéreos.Considerado uno de los más seguros del mundo, no ha estado a salvo de ataques: en enero de 1977 dos bombas detonadas en la estación Báumanskaya y en un tren que circulaba entre Izmáilovski Park e Izmáilovskaya dejaron siete muertos.Obras de arte en el transporteUna de las estaciones predilectas de los moscovitas es la céntrica Ploschad Revoliutsii (o Plaza de la Revolución), en cuyos arcos se exhiben 76 esculturas de bronce de obreros, soldados, campesinos, marineros, mineros, deportistas y estudiantes, en orden cronológico desde 1917 hasta 1937. La más popular de las esculturas -todas ellas obras de Matvéi Manizer- es la del guardia fronterizo con su perro, pues desde 1938, cuando se abrió al público la estación, entre los estudiantes existe la creencia de que sobarle el hocico al can de bronce ayuda a superar los exámenes. Pero la superstición inicial se extendió más allá del mundo estudiantil y hoy el hocico del perro de bronce brilla como un espejo gracias a las caricias de los moscovitas que le piden buena fortuna.EFE

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vida de hoy
Fecha de publicación
10 de junio de 2009
Autor

Publicidad

FlechaNuestra red de portales

COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América