La mayor protesta indÃgena contra el Gobierno de Alan GarcÃa quedó reducida el martes al bloqueo parcial de una carretera. Ambas partes hablaban de una tregua tras un enfrentamiento.
 El lÃder de los indÃgenas amazónicos, Alberto Pizango, salió del frente de lucha al buscar asilo este lunes en la embajada de Nicaragua; en tanto que el Gobierno sufrió la renuncia de su ministra de la mujer, Carmen Vildoso, y admitió la posibilidad de que la crisis provoque a corto plazo un reajuste en el gabinete.
En Lima, entretanto, el primer ministro Yehude Simon lamentó la renuncia de la ministra Vildoso y admitió que la crisis podrÃa provocar cambios en el gabinete, incluso su propia salida.    La ministra habÃa discrepado abiertamente con el manejo polÃtico de las demandas indÃgenas. Por ahora, "es evidente que no le podemos dar la razón a quienes están viendo que todo el problema es la renuncia del gabinete (...), hoy más que nunca, el Gobierno y Perú necesitan estabilidad", dijo Simón a la radio 'RPP', en respuesta a una consulta sobre si consideraba la posibilidad de renunciar.
"Quiero que se dé tiempo y la paciencia suficiente para ayudar a resolver este problema y en ese momento poder dar el paso que se requiere en función de lo que requiere también el Presidente de la República", agregó el primer ministro, cuya salida del Gobierno fue exigida por sectores de oposición. La demanda principal de los pueblos indÃgenas -derogación de una ley para explotar la AmazonÃa que consideran un atentado contra sus territorios- quedaba sin solución al cumplirse casi dos meses de bloqueos y otras protestas que dejaron decenas de muertos en el último fin de semana.
Los enfrentamientos, según el Gobierno, dejaron 24 policÃas y nueve indÃgenas muertos, aunque los manifestantes aseguran que sufrieron más de 30 bajas."Hoy estamos declarando una tregua de un dÃa en nuestra lucha, para dejar pasar vehÃculos y que la gente no esté desabastecida", dijo el dirigente Vladimiro Tapayuri al anunciar la apertura durante cuatro horas de la vÃa amazónica que los indÃgenas tenÃan bloqueada.
El indÃgena, de la tribu Cocama Cocamilla, consideró a Pizango un "perseguido polÃtico" y dijo que la movilización "continuará con él o si él hasta derogar las leyes que afectan al pueblo".
La más polémica de esas leyes, concebida para llevar inversiones a la explotación de hidrocarburos, maderas y otros recursos amazónicos, es defendida por el Gobierno como clave para facilitar la aplicación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, un acuerdo al que los indÃgenas se resisten.
Varios centenares de indÃgenas acompañaban a Tapayuri en el bloqueo cerca de Yurimaguas, a diferencia de los miles que estuvieron congregaron el pasado fin de semana en ese punto, a unos 200 kilómetros al este de la región de Bagua, donde se produjeron los choques más violentos de la protesta. YURIMAGUAS, Perú (Reuters)
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