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Un suicidio a la semana se registra en promedio en las Fuerzas Armadas de Colombia
En los primeros cinco meses del 2009, se presentaron 18 casos en la PolicÃa, mientras que en el 2008 hubo 26. En el Ejército, el año pasado murieron 33 soldados en esas circunstancias.
Por eso, ahora la PolicÃa entrena a sus integrantes para que puedan detectar señales que los están afectando invisible y silenciosamente.
Se trata de comportamientos como la soledad, el pesimismo, la irritabilidad y la ansiedad, entre otros, que cuando se presentan con frecuencia son caracterÃsticos de la conducta previa al suicidio, un mal generalizado en la sociedad y que está golpeando cada vez con más frecuencia a la fuerza pública.
Ese entrenamiento hace parte de una estrategia de la PolicÃa para contrarrestar esta problemática, cuyas cifras son alarmantes.
Mientras el año pasado se suicidaron 26 uniformados de ese cuerpo, en los primeros cinco meses del 2009 los casos fueron 18. En los primeros cinco meses del 2007 se quitaron la vida 13 policÃas. En el 2006, 15; en el 2005, 10 y en el 2004, para la misma época, se habÃan suicidado 15.
A ello se suma el hecho de que el grueso de los casos en la institución está en un rango de edad de entre los 18 y los 23 años.
De hecho, el lunes pasado, cuando la PolicÃa lanzaba la campaña 'Apasiónate por la vida', un patrullero de 19 años se suicidó con su arma en Casanare.
Pero el problema no es solo de la PolicÃa. Las estadÃsticas en el Ejército también son preocupantes, pero allà el tema sigue siendo un tabú. EL TIEMPO no obtuvo respuesta del comando de las Fuerzas Militares sobre los casos de este año. Sin embargo, reportes de Medicina Legal dan cuenta de que el año pasado se suicidaron 33 soldados. Y en los primeros siete meses del 2007 lo hicieron 39 militares.
Lo que indican las estadÃsticas es que, en promedio, 5 ó 6 uniformados de la fuerza pública se suicidan cada mes.
Un factor clave en esta problemática es que los miembros del Ejército y de la PolicÃa cuentan con una herramienta a la mano para quitarse fácilmente la vida: las armas de dotación. Eso ha provocado además que muchos de los episodios en cuestión sean de homicidio-suicidio.
Uno de los casos más recordados es el del cabo Darlyn RenterÃa, en la Escuela de ArtillerÃa de Bogotá. Mató a su esposa por haberle manifestado que lo iba a dejar, les disparó también a sus hijos de 8 y 3 años, y luego se quitó la vida.
Una historia similar ocurrió en MedellÃn después de que Graciano Sánchez Valenzuela, agente de la PolicÃa con 19 años de antigüedad y una hoja de vida impecable, entró en cólera porque perdió la custodia de su hijo. Asesinó al niño y luego se disparó.
Suma de tensiones
Según la coronel Claudia Pinto Socha, epidemióloga y coordinadora del Programa de Prevención de Sanidad de la PolicÃa, en los casos "hay una suma de factores generadores de estrés entre los que se destacan, en orden de influencia: los conflictos intrafamiliares (generalmente con la pareja), los problemas económicos y la tensión laboral. DarÃo Fernández, médico siquiatra, sostiene que estos factores son comunes en el resto de la población, pero que en la PolicÃa e incluso en el Ejército pueden estar pesando aún más por la naturaleza de su responsabilidad en medio del violento entorno colombiano.
Ejemplo de ello es el caso del soldado Alexánder Calderón, de 19 años, que se suicidó por temor a un llamado de atención por haber perdido munición.
La PolicÃa tiene la esperanza de que, una vez capacitados, sus agentes puedan identificar integrantes con tendencias suicidas. Asà mismo, apuesta por la humanización del trato. Un mal manejo de la subordinación "es una bomba de tiempo", anota el siquiatra Fernández.
El propio general Óscar Naranjo ha resaltado la importancia de las órdenes respetuosas de los comandantes a sus policÃas, de la comunicación permanente -clave para advertir conflictos- y de la necesidad de incentivos.
REDACCIÓN JUSTICIA
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Justicia
- Fecha de publicación
- 7 de junio de 2009
- Autor
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