Se acaba la película y todos en la casa comienzan a hablar. Ese debate es ya una costumbre en el hogar de Adriana Quintero y Nicolás Rubiano.
Y es la forma en que han reforzado en sus hijas, de 6 y 8 años, el interés por analizar lo que ven.
"No podemos prohibirles la televisión ni el cine, pero sí podemos enseñarles a ser críticas con los mensajes que les llegan", dice la mamá.
Eso lo han aprendido a través del cine club del Gimnasio Iragua, donde estudian las niñas, que cada tanto envía a la casa una película seleccionada y una guía de trabajo familiar.
"El programa tiene tres objetivos: promover la convivencia entre padres e hijos, alfabetizar a los padres en lectura de medios audiovisuales y desarrollar virtudes y valores en las estudiantes", señala Adriana Álvarez, directora de orientación del Iragua.
Y los resultados no se han hecho esperar. "Las niñas ahora tienen más argumentos para discernir entre lo que es bueno y lo que es mejor, y se han vuelto mucho más comunicativas", señala Quintero.
Son las bondades del aprendizaje a través del cine, "una ventana grandísima hacia el conocimiento que hay que abrir para ir más allá", afirma el español Enrique Martínez-Salanova, vicepresidente del Grupo Comunicar, que lleva más de 20 años trabajando el cine como una herramienta pedagógica.
Ver y analizar De acuerdo con el experto, más que ver las películas, lo importante es poder debatirlas. "Cuestionarse y opinar para poder rescatar lo que ha de servir", dice.
Porque hay que ser cuidadoso. "Hay algunas clasificadas para niños que tienen, sin embargo, mensajes no muy positivos. Mi hija, por ejemplo, le tiene miedo a la oscuridad después de haber visto una película", indica Marisol Forero, experta en cine y primera infancia.
Por eso, para padres y maestros, la primera recomendación es ver la película antes de mostrársela a los niños.
Y hacer con ella un trabajo de análisis posterior, pues de lo contrario llevar el cine al aula (o al hogar) carecerá de sentido formativo.
"Ellos se entretienen con cualquier cosa, pero a la hora de buscar que eso que ven les sirva de forma educativa es complicado", dice Martínez-Salanova.
La clave entonces está en que la película se convierta en un punto de partida para la reflexión. "Que sea una excusa para aprender", señala Adriana Álvarez.
Porque el cine abre muchos caminos y el papel de los maestros es recorrerlos con criterios de investigación. "Ver qué hay detrás" para guiar a los niños por la senda correcta.
Claves de una película para enseñar Una investigación que Marisol Forero realizó en la Escuela Internacional de Cine y TV, en Cuba, determinó estas características de las películas ideales para formar:.
Presentan pocos personajes. Así el niño puede identificarlos plenamente y entender la historia.
Los personajes se enfrentan a situaciones que los hacen crecer.
Normalmente no son los antagonistas sino el medio el que impone barreras para que el protagonista no alcance su objetivo. Como en la realidad.
Promueven la espiritualidad, no como una fe, sino como la fuerza que impulsa a la gente para actuar.
Incentivan los buenos sentimientos y valores como la lealtad y la solidaridad.
Tienen una duración menor a los 90 minutos.
carlan@eltiempo.com.co
Publicidad
COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.